Inteligencia advirtió tres días antes del asalto que veía una contradicción pedir a los países de origen que frenaran los flujos y mantener al mismo tiempo una regularización extraordinaria
Regala esta noticia Añádenos en Google Aglomeraciones de migrantes en las inmediaciones del embolsamiento de Loma Colmenar para acceder a la zona, en Ceuta. (Reduan/Ceuta) 09/09/2026 Actualizado a las 18:52h.El CNI advirtió tres días antes del asalto a Ceuta de que la regularización extraordinaria de inmigrantes podía estar convirtiendo a España en un destino ... más atractivo dentro de la Unión Europea y aumentar la presión migratoria sobre el país. El proceso, abierto el 16 de abril, permitió solicitar una autorización inicial de residencia y trabajo de un año a extranjeros que ya se encontraban en España antes del 1 de enero de 2026 y acreditaran al menos cinco meses de permanencia continuada, entre otros requisitos. Aunque el plazo para presentar solicitudes terminó el 30 de junio, la tramitación de los expedientes seguía en marcha cuando El informe dedicaba un apartado específico a la puesta en marcha del Pacto Europeo sobre Migración y Asilo (PEMA), aplicable desde el 12 de junio, y al nuevo Reglamento de Retorno de la Unión Europea. El CNI describía el nuevo marco como un cambio de paradigma destinado a pasar de una gestión reactiva de la inmigración a otra integral, con un mayor componente disuasorio y una creciente externalización hacia terceros países. El CNI temía que esa aparente incoherencia afectara a la «credibilidad» de la política migratoria española ante sus socios africanos Es precisamente en ese contexto donde Inteligencia introduce sus reparos a la política española. «Pese a que la aprobación del PEMA tuvo lugar bajo el impulso de la presidencia española del Consejo de la UE, la posición de España podría quedar expuesta ante la divergencia entre el espíritu y la letra del PEMA y el proceso en curso de regularización extraordinaria de personas migrantes en España», señalaba. El documento enumeraba a continuación tres riesgos. El primero afectaba directamente al atractivo migratorio del país. Para quienes estaban planteándose emigrar hacia Europa, sostenía el CNI, España podía aparecer como «destino de la UE más receptivo», con el consiguiente incremento de la presión tanto directa como a través de movimientos secundarios desde otros Estados. La segunda advertencia afectaba a Bruselas. Inteligencia consideraba que la percepción dentro de la Unión Europea de una posición española «asimétrica» podía «debilitar la capacidad negociadora» del país en dos frentes sensibles: como receptor de fondos europeos destinados a gestionar la inmigración y en las relaciones «con otros organismos como Frontex». El tercer riesgo señalado por los servicios secretos apuntaba directamente hacia África, precisamente donde España necesita cooperación para contener las rutas migratorias. «Los socios africanos pueden percibir cierta contradicción entre la cooperación en curso para la reducción de flujos y la regularización», advertía la nota. El CNI añadía que esa aparente contradicción podía «afectar a la credibilidad de la política migratoria de nuestro país ante esos países», especialmente con el nuevo modelo europeo, basado en buena medida en la cooperación con Estados de origen y tránsito para impedir salidas y ejecutar retornos. Noticia relacionada