Según el estudio, disponible en arXiv, 3I/Atlas es el segundo cometa más rico en metanol jamás medido, solo por detrás del inusual C/2016 R2, descubierto hace 10 años. Investigaciones paralelas también han detectado abundancias elevadas de otros compuestos orgánicos, como dióxido de carbono, hierro y nitrógeno, lo que refuerza la idea de que este objeto tiene una composición fuera de lo normal.
Ya existe un plan para alcanzar al cometa 3I/Atlas con una nave espacialrespalda la hipótesis de que 3I/Atlas se formó en un entorno más frío, más irradiado o químicamente distinto a cualquier región donde se formaron los cometas del sistema solar.El artículo también sugiere que 3I/Atlas podría pertenecer a la categoría de cometas hiperactivos, cuerpos que producen más vapor de agua del que su superficie puede justificar. En estos cometas, parte del gas no proviene del núcleo, sino de granos de hielo que flotan en la coma y se subliman. Los investigadores proponen que 3I/Atlas liberó metanol, agua y CO2, tanto desde el núcleo como desde estos granos helados.
En este caso, una fracción significativa de metanol provino de hielos desprendidos que se sublimaron durante su acercamiento al Sol. Este comportamiento encaja con el de los cometas hiperactivos y refuerza la idea de que 3I/Atlas es un objeto natural, extremadamente frío y químicamente complejo, descartando cualquier especulación sobre un origen artificial.
Hoy, el cometa se aleja del sistema solar a 60 km/s. Es apenas el tercer objeto interestelar confirmado en la historia, pero los astrónomos esperan que futuras búsquedas con nuevos instrumentos de tecnología más avanzada revelen muchos más.