Mientras que en julio de 2023 los espacios más allá de PP y PSOE competían en un estado más parejo, hoy Abascal está asentado en el podio y podría hasta disputar el segundo puesto
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La España de las mayorías absolutas queda hoy lejos. Salvo sorpresa mayúscula en las urnas, ni PP ni PSOE tienen a su alcance los 176 escaños del Congreso que abren la puerta a La Moncloa, con lo que su papel en la próxima legislatura no solo dependerá de su propio resultado, sino también del de aquellos en quienes están llamados a apoyarse para gobernar. Y es aquí donde, según los sondeos, las elecciones del 29-N pueden traer uno de los mayores cambios respecto a las elecciones de julio de 2023. Si hace tres años Vox y Sumar se batían casi en situación de igualdad por la tercera plaza de cada circunscripción -Santiago Abascal se impuso en 13 provincias y Yolanda Díaz, en nueve-, ahora una derecha dura disparada borra toda opción de la izquierda alternativa de adelantarla. Hoy, el espacio más allá del PSOE, en proceso de definición, no superaría a Vox en ninguna provincia, según el sondeo de Sigma Dos para EL MUNDO.
Abascal es ahora, a 54 días de que se abran las urnas, hegemónico en la tercera posición. Si en 2023 se alzó al último puesto del podio en siete comunidades -y en otras cuatro lo hizo empatado con Sumar-, hoy lo haría en 10 autonomías. En una más, Cataluña, Vox igualaría al PP como tercera fuerza con seis escaños. Además, en La Rioja y Baleares, el empate sería con el PSOE y por la segunda plaza, que a esta hora Abascal tendría garantizada en Murcia.De hecho, la coyuntura actual es tan distante a la de hace tres años que, en seis comunidades -Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid, Extremadura y Comunidad Valenciana-, Vox está más cerca de quien tiene por encima que de quien le intenta disputar el último escaño. Esto es: Abascal tiene hoy en seis regiones menor distancia para alcanzar la segunda plaza que riesgo de perder la tercera. En Murcia ya estaría en ese top dos.
Responde esta realidad demoscópica a que el espacio de la izquierda alternativa, concurriendo por separado -por ahora no hay un pacto cerrado con Podemos-, deja vía libre a Vox para hacerse con el último escaño en pugna en las circunscripciones, que suele ser determinante para fijar quién es tercera fuerza. En 2023, Sumar, concurriendo de la mano de los morados, superó a los conservadores y se hizo con la última posición del podio en tres comunidades: Cataluña, Madrid y Galicia. En País Vasco quedó en quinta posición, pero por delante de la formación de derecha dura, que no obtuvo ningún asiento por esta autonomía. Ahora, sin embargo, la izquierda alternativa no superaría a Abascal ni alcanzaría el tercer puesto en ninguna región.
La situación para el espacio más allá del PSOE no solo se presenta complicada por verse sobrepasado por Vox, sino también porque de la pugna con Abascal resulta que la izquierda alternativa no rascaría los últimos votos de varias circunscripciones y se quedaría sin representación. Díaz obtuvo hace tres años diputados por 11 comunidades -19 provincias-, pero ahora solo lo haría en cinco autonomías -entre cinco y siete circunscripciones-. Pierde su escaño en la mayoría de provincias donde solo logró un asiento: Asturias, Las Palmas, Murcia, Vizcaya, A Coruña y Pontevedra. Vox, por contra, no se queda a cero en ninguna de las 13 autonomías por las que obtuvo representación en 2023, y suma una más: La Rioja. Solo no conseguiría asiento por País Vasco, Galicia y Navarra, donde la izquierda más allá del PSOE tampoco lo lograría -no es, pues, la pugna entre ambos el motivo de que se quede fuera-.
Hay un dato más que no invita al optimismo para el espacio que en 2023 ocupó Sumar: en la encuesta de octubre, respecto a la de septiembre, solo hay cambios en aquellas comunidades que reparten más escaños: Madrid, Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana. Parece más asentada, pues, la batalla por el último escaño en aquellas plazas donde es más determinante: las menos pobladas.