Si los Javis lo han conseguido, tú también puedes. Eso sí, para compartir oficina después de una ruptura hay que llegar a acuerdos. Y cumplirlos.
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Regala esta noticia Añádenos en Google (Adobe Stock) 19/09/2026 Actualizado a las 00:09h.La bola negra', que triunfó en Cannes en mayo y llega a los cines el 25 de septiembre, es la prueba irrefutable de que separarse ... y seguir trabajando juntos no solo es posible, sino que puede dar lugar a auténticas obras de arte. El de los Javis –o, mejor dicho, el de Javier Ambrossi y Javier Calvo– es, sin duda, el caso de éxito más reciente de cómo una ruptura no tiene que estar reñida con una relación profesional saludable. Eso sí, requiere un proceso. "Una ruptura no termina el día en que una de las dos personas dice 'se acabó'. La separación emocional necesita un tiempo. Y cuando trabajan juntas, a veces ese tiempo no existe", avanza Lina Tur, 'coach' especializada en parejas que nos explica cómo gestionar la situación.
Acuerdos para todo
Puede sonar engorroso, pero es esencial: conviene sentarse y acordarlo todo. "Hay que construir una relación completamente nueva con nuevas normas y límites. Para eso, hay que establecer acuerdos. Mejor si se ponen por escrito". Eso incluye cómo se van a comunicar a partir de ahora y por qué medios y canales (reuniones, correos, WhatsApp...), pero también cómo gestionar la relación con los compañeros o jefes. Y ser flexible. "Es importante revisar esos acuerdos cuando la situación cambia porque hay un ascenso o uno de los dos tiene nueva pareja", añade Tur, para quien lo más importante, sin embargo, es actuar desde el respeto mutuo. "Y aceptar que ya no eres responsable del bienestar emocional del otro".
Gestionar a los compañeros
Lo mejor, según la experta, es comunicar la situación con naturalidad, calma y sin entrar en detalles. "No hay que convencer a nadie. Cuanto más se alimenta la historia dentro del trabajo, más difícil es salir de ella". Con los jefes, en cambio, sí conviene una conversación más privada, por si la ruptura tiene algún impacto a nivel organizativo. "Es una situación de gran vulnerabilidad emocional y eso nos hace sobreestimar cuánto están pendientes los demás de nosotros", advierte la experta.
Si tu ex es tu jefe
Esta es una variable que, sin duda, complica la situación pues a la ruptura se añade la asimetría de poder. "En estos casos, lo más importante es redefinir la relación mentalmente. Cambiar el rol desde el que la interpretamos ayuda al cerebro a construir una nueva forma de vincularse con esa persona", sostiene Lina Tur. Además, el jefe en cuestión debe tener un cuidado exquisito y evitar privilegios emocionales, prolongar el vínculo afectivo, controlar a la otra persona y, por supuesto, manipularla.
Comunicación profesional
Se puede ser amable sin alimentar una relación que ya ha terminado. Esa es la clave. "Los primeros meses conviene que la comunicación sea profesional, clara, respetuosa y centrada solo en los asuntos laborales", aconseja Tur sobre cómo relacionarse con tu ex en la oficina. Cuidado también con las preguntas innecesarias, los mensajes fuera de horario o las conversaciones que puedan derivar en temas más personales.
Distancia física... y financiera
No es un mito. Mantener las distancias físicas es buena idea si la organización en el lugar de trabajo lo permite. Sobre todo, al principio. "Si cada día vemos a la persona, escuchamos su voz, coincidimos en espacios comunes es más probable que se reactiven recuerdos, emociones... Pero eso tampoco garantiza la recuperación emocional. La diferencia no está en los metros que separan a dos personas, sino en el lugar que esa persona sigue ocupando dentro de nosotros", precisa Tur, que también recomienda separar las finanzas cuanto antes. "La independencia económica forma parte del proceso de separación emocional".
Cuándo buscar otro trabajo
Pese a todo, a veces la situación puede ser insostenible hasta el punto de que uno de los dos tenga que dejar el trabajo. Pero, ¿cómo reconocemos ese momento? "Hay que hacerse una pregunta honesta. ¿Lo que me hace sufrir es ver a mi expareja o la forma en la que estoy viviendo esta situación? La respuesta marcará el camino a seguir. Si soy yo, seguramente puedo hacer algo; si no, quizá haya que tomar otro tipo de decisión. Pero si tiene que ver con tu vinculación emocional, puedes cambiar de oficina, de ciudad o de país, que, si no haces nada, seguirás llevando el sufrimiento encima".
Cinco consejos prácticos
«No siempre podemos elegir las circunstancias de una ruptura, pero sí cómo cuidarnos mientras la atravesamos», explica la terapeuta Linar Tur, que ofrece cinco consejos prácticos para afrontarla.
1. «Acepta que tenéis una relación nueva, no te comportes como si no hubiera pasado nada. La nueva realidad necesita nuevas normas, límites y expectativas».
2. «No confundas educación con cercanía emocional. Una comunicación profesional protege tanto el trabajo como tu recuperación».
3. «Observa cómo te afecta cada encuentro con tu ex. Puedes incluso escribirlo. Preguntarte cómo te desestabiliza te indicará si estás avanzando o no en la dirección correcta».
4. «No conviertas el trabajo en el lugar donde continúa la ruptura. Evita hablar continuamente del tema con los compañeros».
5. «Si el sufrimiento se prolonga, pide ayuda. No esperes a estar desbordado».
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