Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero, en un mitin de la campaña de las elecciones de Castilla y León. Europa Press
Política El engaño de Zapatero sobre las joyas hunde su imagen entre los socialistas y deja a Sánchez sin su referente y revulsivoSánchez sigue apoyando al expresidente por entender que todo el proceso contra él se basa en pruebas cuestionables obtenidas en Estados Unidos.
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Fernando Garea Publicada 13 junio 2026 03:03h Las clavesLas claves Generado con IA
Pedro Sánchez ha ido perdiendo en muy poco tiempo a multitud de próximos, de los que habitualmente se identifican como "su mano derecha" o "uno de sus más estrechos colaboradores".
Entre los récords que ostenta, está el de ser el líder político que más rápidamente ha consumido a esos colaboradores más cercanos, por distintos motivos.
Desde José Luis Ábalos, Santos Cerdán, María Jesús Montero, Adriana Lastra, Francisco Salazar, Iván Redondo, Carmen Calvo, Nadia Calviño, Juanma Serrano, Maritcha Ruiz… una lista enorme en menos de diez años.
Los hay defenestrados por presunta corrupción, sacrificados, apartados sin motivo aparente o quemados, pero lo llamativo es la lista tan larga de caídos por Sánchez.
Ha soltado lastre con facilidad cuando lo ha necesitado, a la misma velocidad y con la misma naturalidad con la que muda la piel política. El último es José Luis Rodríguez Zapatero.
Fuentes del Gobierno admiten que el paladín de Sánchez, su talismán electoral, no va a poder ejercer ya ese papel tras conocerse su imputación y, sobre todo, tras el episodio de las joyas halladas en la caja fuerte de su despacho, en una sede que pertenece al PSOE, y el engaño sobre su escaso valor descubierto por el peritaje ordenado por el juez.
Y eso que Sánchez, según fuentes de Moncloa, mantiene su apoyo al expresidente.
El shock de los 85 folios: PSOE y Gobierno empiezan a dudar del comportamiento de Zapatero y los socios se distancianLa versión oficial insiste en que no hay nada delictivo en su actuación y que, además, todo está basado en pruebas obtenidas de forma dudosa en Estados Unidos que pueden anular todo el proceso judicial posterior contra él. Incluido el registro en el que se encontraron las joyas y que citaba expresamente como respaldo esas pruebas remitidas por organismos norteamericanos.
Sin esa copia del móvil del presidente de Plus Ultra no hubiera habido investigación ni imputación de Zapatero, según sostienen esas fuentes.
¿Caso prescrito?
A eso atribuyen fuentes socialistas la decisión del juez de llevar el asunto de las joyas a una pieza separada, para intentar preservarlo de una hipotética nulidad. En todo caso añaden que si hubiera recibido las joyas antes de 2020 el caso estaría ya prescrito y moriría.
El expresidente del Gobierno era asesor sin cargo de Sánchez, negociador en su nombre con Carles Puigdemont y otros socios parlamentarios, paladín y muñidor de intentos de alianzas para la unidad de la izquierda, colaborador en política exterior y, sobre todo, talismán electoral.
Todo eso se ha acabado ahora, aunque Sánchez mantenga formal y públicamente su apoyo a Zapatero porque no le queda más remedio.
Para sorpresa de muchos, el expresidente ha caído en los infiernos por unas costosas joyas de dudoso gusto y origen desconocido.
Durante semanas, desde el PSOE y Moncloa se ha intentado combatir la imagen de presunto corrupto que se deducía del auto del juez José Luis Calama. Decían que todo eran referencias indirectas, pero que no había ninguna directa del expresidente.
Incluso, explicaban que la labor de lobista es perfectamente legal y que lo hacen otros expresidentes, omitiendo que Zapatero siempre ha negado hasta ahora haber intervenido en el rescate de Plus Ultra. Es decir, que o es falsa la coartada del expresidente o no es cierto el argumento que utilizan los suyos para exculparle. Para defenderle imputan una mentira.
En esas estaban, conteniendo la respiración hasta su declaración ante el juez, cuando lo que parecía un detalle se ha convertido en la estaca en el corazón político del expresidente: las joyas de su caja fuerte.
Una muerte civil
Diferentes miembros del PSOE y del Gobierno se muestran horrorizados por la imagen de Zapatero, hasta ahora impecable, manchada por las ostentosas joyas y por la evidente mentira del expresidente sobre su precio. Les preocupa el efecto que puede tener para todos ellos el apoyo cerrado de Sánchez y la dirección del partido al expresidente, sobre todo tras quedar en evidencia su intento de engaño.
Reconocen que pase lo que pase su reputación está irreversiblemente dañada, cerca de su muerte civil o política. El descrédito social del presidente del talante es ya irreversible.
Como mínimo ya no podrá participar en actos electorales y ser paseado como el referente y revulsivo del PSOE para las campañas, como ocurrió sobre todo en 2023, cuando se echó a la espalda la difícil tarea de sacar al partido de la postración.
Tampoco podrá actuar como negociador en nombre de Moncloa y Ferraz.
La primera mentira de Zapatero sobre este caso, mostrada públicamente y sin matices, ha hecho que su apoyo entre dirigentes y miembros del Gobierno haya caído, lo que, a su vez, pone en duda las explicaciones que pueda dar sobre el resto de la investigación.
Además, hay otra parte del caso Zapatero que provoca inquietud en el partido y en el Gobierno: su estrategia de defensa legal.
Porque ven con alivio que se pueda declarar la nulidad del procedimiento penal, se le evite el banquillo y una eventual condena, pero sufren con la idea de que no se aclare el fondo, y su reputación quede hundida y bajo sospecha para siempre, arrastrando a todos los que le han apoyado.
"Si hay nulidad no se podrá demostrar su culpabilidad desde el punto de vista penal, pero tampoco quedará a salvo su honestidad personal y política", sostienen.
Sacrificar la reputación
Zapatero ha apostado todo a lograr que se anule el volcado del teléfono móvil de Rodolfo Reyes, máximo accionista de Plus Ultra, en el aeropuerto de Miami, que consta en el sumario. Para eso ha contratado al abogado Víctor Moreno Catena, uno de los mejores procesalistas de España.
Su defensa es legítima y busca anular todo el procedimiento, incluido lo referido a las joyas porque, según pretenden, fueron encontradas en un registro fruto de aquellas intervenciones telefónicas aportadas por Estados Unidos sin intervención judicial.
Pero quedarían en el aire los elevados pagos a la empresa de sus hijas, la relación con su amigo Julio Martínez o el altruismo de sus gestiones en Venezuela para liberar presos políticos. Su imagen de paz cae con su reputación. Prioriza su situación penal a su reputación institucional y política.
Y todo esto ocurre en el silencio del PSOE por el caso de las cloacas de Leire Díez. No hay explicación del partido, sólo se escucha el argumentario que dice que Santos Cerdán la creó por su cuenta y engañando a todos.
Sánchez hablará el viernes en Bruselas tras la cumbre europea y no comparecerá en el Congreso hasta el 24 de junio. Y este miércoles Zapatero comparecerá ante el juez para dar explicaciones por primera vez. Moncloa confía en que aclarará todo.