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Ciencia

El estrés crónico podría provocar cambios en el corazón que no puedes sentir

El estrés crónico podría provocar cambios en el corazón que no puedes sentir
Artículo Completo 1,067 palabras
Un estudio sugiere que la inflamación que persiste en el organismo sin síntomas perceptibles podría estar alterando la estructura del corazón y aumentando el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
Teruyuki HayakawaSalud5 de octubre de 2026el sistema inmunitario continúa trabajando indefinidamente. La inflamación crónica se ha relacionado con diversas enfermedades, como el cáncer y la diabetes, y en los últimos años también ha llamado la atención como un factor en el inicio y la progresión de enfermedades cardiovasculares, como la arteriosclerosis y la insuficiencia cardíaca.

Sin embargo, los procesos mediante los cuales la inflamación crónica altera la estructura del corazón seguían sin estar claros a nivel poblacional. En este contexto, un equipo de investigación del Imperial College de Londres, Reino Unido, reveló, a través de un estudio a gran escala con aproximadamente 480,000 personas, que la "inflamación oculta" que persiste en el organismo sin síntomas perceptibles podría estar alterando la estructura del corazón y aumentando el riesgo de enfermedades cardíacas.

"Este estudio es el más extenso de su tipo y sugiere que millones de personas podrían estar viviendo con inflamación oculta", indicó Declan O'Regan, autor principal del reporte y profesor del Imperial College de Londres. Esa inflamación podría estar alterando lentamente el corazón, causando daños a largo plazo y aumentando el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.

Biobanco del Reino Unido, una base de datos que recopila muestras de sangre, información genética, hábitos de vida e historial médico de aproximadamente 500,000 personas de entre 40 y 69 años residentes en el Reino Unido. Los participantes son voluntarios que se inscribieron entre 2006 y 2010.

En este estudio, se utilizó el GlycA (acetilglicoproteína) como indicador para medir la inflamación crónica. El GlycA es un valor que refleja de forma global las cadenas de azúcares presentes en la superficie de varias proteínas relacionadas con la inflamación, y se midió mediante espectroscopia de resonancia magnética nuclear (RMN) de muestras de sangre. Se caracteriza por presentar menores fluctuaciones a largo plazo en comparación con la proteína C reactiva de alta sensibilidad (hsCRP) convencional.

El equipo de investigación analizó los datos de 488,079 personas y, de ellas, en 70,809 se extrajeron 33 indicadores a partir de imágenes de resonancia magnética cardíaca, entre los que se incluían el volumen de las aurículas y los ventrículos, el grosor de las paredes y la rigidez vascular. Además, se añadieron 16 indicadores derivados del electrocardiograma para estudiar la relación entre el nivel de inflamación crónica y la morfología y función del corazón.

Los resultados del análisis confirmaron que, cuanto mayor era la inflamación crónica, indicada por el valor de GlycA, mayor era la tendencia a una reducción del volumen ventricular, un engrosamiento de las paredes cardíacas y una disminución de la capacidad de llenado sanguíneo durante la diástole. También se observó un aumento de la frecuencia cardíaca, pero el equipo de investigación considera que se trata de una reacción compensatoria para contrarrestar la disminución del gasto sistólico (la cantidad de sangre que el corazón bombea a la aorta en una sola contracción) provocada por los cambios estructurales del corazón.

Además, al analizar la evolución de la enfermedad a largo plazo, se observó que las personas con valores de GlycA en el 20% superior tenían un riesgo un 43% mayor de sufrir eventos cardiovasculares graves, como infarto de miocardio, ictus o insuficiencia cardíaca, en comparación con las personas del 20% inferior.

las proteínas implicadas en estas vías ya son objeto de estudio como posibles dianas farmacológicas en ensayos clínicos. El artículo también destaca el potencial de intervenir de forma temprana, antes de que aparezcan síntomas clínicos.

Los factores que causan inflamación crónica son diversos. Al examinar la relación entre 169 factores ambientales y de estilo de vida y 8 indicadores de composición corporal, el equipo de investigación descubrió que la composición de grasa corporal, el tabaquismo, el estado mental y el bajo nivel socioeconómico estaban particularmente asociados con la inflamación. Por el contrario, los valores que reflejan un alto nivel socioeconómico, los niveles de actividad física y una dieta saludable mostraron una correlación negativa con GlycA.

"Lo que nos sorprendió fue que, además de los factores de riesgo bien conocidos, como el tabaquismo o la falta de ejercicio, los factores sociales y la salud mental estuvieran tan estrechamente relacionados con la inflamación y el daño cardíaco", explica O’Regan.

Los factores genético también son un factor

Al analizar la combinación de factores ambientales y puntuaciones de riesgo genético, se encontraron 101 combinaciones en las que el nivel de riesgo genético modificaba la intensidad de la relación entre el entorno de vida y la inflamación, y 49 combinaciones en las que lo hacía con respecto al riesgo de eventos cardiovasculares. Por ejemplo, en lo que respecta a la situación laboral, cuanto mayor era el riesgo genético, más fuerte era la relación tanto con los niveles de GlycA como con el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares.

Por otra parte, el equipo de investigación subraya que las personas genéticamente predispuestas o que se encuentran en entornos desfavorables no desarrollan necesariamente enfermedades cardíacas. Afirman que la combinación de análisis sanguíneos de inflamación y riesgo genético podría resultar útil para identificar a aquellas personas en las que una intervención temprana podría reportar grandes beneficios.

"Aunque la lucha contra las desigualdades en materia de salud sigue siendo un reto, hay cosas que podemos hacer para combatir la inflamación, como reducir factores de riesgo como el tabaquismo y la obesidad", expresa O’Rigan.

Cabe señalar que, dado que el 95% de los participantes del biobanco se autodefinieron como personas blancas, se recomienda discreción a la hora de extrapolar los resultados a otras poblaciones. De igual forma, este análisis indica una asociación estadística, pero no demuestra directamente una relación causal.

Por el momento, el análisis por RMN para medir el GlycA tampoco está generalizado en la práctica clínica habitual.

Artículo originalmente publicado enWIRED Japón.Adaptado por Alondra Flores.

Fuente original: Leer en Wired - Ciencia
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