Cuando el lunes pasado el consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, presentaba los datos demográficos de la Comunidad de Madrid en 2025, ni él ni -casi- nadie podía imaginar que una semana más tarde esa misma estadística serviría para justificar una reforma del Estatuto de Autonomía madrileño. Que la capital haya crecido en 135.000 personas en un año y acelere con fuerza hacia el Madrid de los ocho millones de habitantes ha despertado un debate que permanecía arrinconado esta legislatura, pero que no tiene nada de nuevo: ¿Debe crecer el número de diputados en la Asamblea al mismo ritmo que lo hace el padrón?
Isabel Díaz Ayuso incluyó en su programa electoral de 2021 una promesa para «reducir el número de diputados en la Asamblea». Más tarde, Vox le arrancó en la investidura de marzo de 2022 el compromiso concreto de rebajar de 136 a 91 los escaños regionales, pero a día de hoy la idea no se ha materializado y la Asamblea tiene 135 diputados. Una cifra que podría aumentar, acorde con el crecimiento poblacional, en hasta diez escaños.
Es una proporción que recoge el Estatuto de Autonomía y que para ser reformado debería pasar por el Congreso de los Diputados. Es éste el mayor freno en estos momentos, reconocen en el Partido Popular, que llama a esperar a la conformación de una nueva mayoría en el Congreso de los Diputados en la que el independentismo no tenga influencia sobre el marco regulatorio madrileño, mientras Vox recupera este debate y aprieta a Ayuso para acelerar su activación. Pero ambos partidos coinciden en que no puede haber un crecimiento «infinito» del número de escaños.
Según Vox, un aumento en el número de diputados en la cámara de Vallecas supondría un mayor gasto público en materia parlamentaria y, por tanto, más deterioro público. El debate parte, además, de dos cuestiones a las que Vox ha declarado la guerra desde su fundación: el andamiaje autonómico y el aumento del censo por cuestiones migratorias.
Frente a los planteamientos del PP y Vox, que ven con buenos ojos reducir un tercio el número de asientos en la Asamblea, se encuentra la izquierda, a la que ha sorprendido en la cámara regional este debate, puesto que no se ha registrado en la Junta de Portavoces ninguna iniciativa sobre este tema.
Tanto Más Madrid como el PSOE, en este sentido, abogan por el cumplimiento del Estatuto de Autonomía y actualizar el número de diputados conforme al censo que posee la Comunidad de Madrid. «Al PP y a Vox les da igual si hay 10 diputados más», opinó la portavoz socialista, Mar Espinar, que apuntó a que «la política con mayúsculas» requiere «esfuerzo y trabajo». Una idea con la que se entiende que su formación está dispuesta a ampliar el número de representantes parlamentarios para que sea equivalente a la población regional.
Según el Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid, el criterio proporcional se fija en la regla de que por cada 50.000 habitantes se añade un diputado. Además, si la fracción restante supera los 25.000 ciudadanos se suma un escaño también. La fuente poblacional es el censo oficial vigente previo a la convocatoria electoral y en el Estatuto no existe un tope explícito que sirva de límite, por lo que a día de hoy puede seguir creciendo con esta fórmula el número de diputados. Establecer un techo en el marco regulatorio autonómico es la idea que tanto el PP como Vox manejan.