La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva. Reuters
Macroeconomía El FMI cree que el déficit de España se cronificará en el 2,2% y advierte de que la polarización complica las reformasEl Fondo espera una bajada al 2,1% y que después se mantenga en el 2,2% hasta 2031. Calcula que la deuda bajará del 100% del PIB este año.
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Laura Piedehierro Publicada 15 abril 2026 15:01h Actualizada 15 abril 2026 15:15h Las clavesLas claves Generado con IA
El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta un escenario de luces y sombras para la economía española, enmarcado en uno de los contextos globales más tensos de las últimas décadas.
Según su último informe Monitor Fiscal, el organismo alerta de un agujero estructural en las cuentas públicas: la reducción del déficit se estancará para quedarse de forma crónica en el 2,2% hasta el final de la década.
Las proyecciones estrictamente numéricas del FMI detallan año a año la cruz y la cara para España. La senda de reducción del déficit, que venía del 2,5% en 2025, tocará su nivel más bajo este mismo año 2026 al situarse en el 2,1%.
El Senado declara como "responsables" del apagón al Gobierno, a Red Eléctrica y a la CNMCSin embargo, el esfuerzo de consolidación de las cuentas públicas se truncará justo ahí.
Para 2027, el FMI prevé que el desvío presupuestario sufra un ligero repunte hasta el 2,3%. A partir de ese momento, se congelará de forma crónica e ininterrumpida en el 2,2% durante cuatro ejercicios consecutivos, desde 2028 hasta el horizonte final de la proyección en 2031.
Ante este enquistamiento, el FMI señala el gran obstáculo para acometer un ajuste tradicional en las cuentas. El informe advierte de forma literal de que "la polarización política complica las reformas amplias".
Ante la evidente dificultad de aplicar grandes recortes por culpa de este bloqueo, el organismo marca una vía alternativa y receta apostar por "iniciativas de eficiencia focalizadas".
Es justo en este punto donde el Fondo aplaude directamente al país y pone como gran ejemplo a seguir "las reformas de la administración pública digital en España", concluyendo que esta es la fórmula exacta para lograr "crear espacio fiscal con menores costes sociales y políticos".
A pesar de este déficit crónico, esta advertencia convive con un hito para las cuentas públicas nacionales, ya que la deuda española logrará perforar a la baja la simbólica barrera del 100% del PIB en 2026.
La inflación tocará el 4% en 2026 por la guerra de Irán con los alimentos frescos disparados: subirán un 5,6%La deuda bruta de las administraciones públicas españolas logrará mantener una trayectoria favorable gracias a la inercia macroeconómica.
Las proyecciones del FMI indican que el endeudamiento caerá desde el 100,4% del PIB de 2025 hasta perforar la barrera de los tres dígitos este mismo año, situándose en el 98,2% en 2026.
Los empresarios respaldan la regularización de inmigrantes si ofrece garantías de seguridad y está orientada al empleoLejos de ser un alivio temporal, esta senda descendente continuará de forma progresiva y constante en los próximos ejercicios —bajando al 96,2% en 2027 y al 92,9% en 2029— hasta situarse en el 90,4% a finales de 2031.
Según detalla el Fondo, esta reducción sostenida de 10 puntos porcentuales a lo largo de la década se explica por unas "dinámicas favorables de crecimiento y tipos de interés".
Aviso del FMI
Este diagnóstico llega acompañado de un duro aviso global. "La elevada deuda, los mayores tipos de interés y las persistentes presiones del gasto dejan poco margen para la complacencia", advierten desde la institución dirigida por Kristalina Georgieva.
El Fondo señala que los colchones fiscales mundiales se han agotado, que los mercados ya no perdonan los excesos y, sobre todo, que no hay margen para aprobar nuevas ayudas generalizadas por la guerra en Oriente Próximo.
Uno de los puntos más contundentes del informe es el rechazo frontal a las políticas de gasto expansivo para combatir la inflación derivada del conflicto en Irán.
Este mensaje choca directamente con la agenda del Ejecutivo español. España aprobó el pasado 20 de marzo un paquete por valor de 5.000 millones de euros, entre subvenciones, bonificaciones y reducción de algunos impuestos para paliar el impacto de la subida de la energía o de los combustibles.
Además, este mismo martes el Ministerio de Transportes anunció un nuevo decreto para trasladar el impacto de la subida de los precios de los combustibles al transporte de mercancías por carretera, ferroviario y marítimo.
EGM: La Ser pierde 300.000 oyentes, COPE gana 562.000 y Onda Cero registra su mejor resultado en once añosY la escalada del gasto podría no detenerse ahí. Como ya informó EL ESPAÑOL, el Gobierno trabaja en otro decreto de medidas económicasque podría incluir el IVA de los alimentos, facilitar aplazamientos en el pago de impuestos y de cotizaciones sociales o medidas para frenar el alza del Euríbor y de las hipotecas.
Frente a esta estrategia, el FMI —como otros organismos internacionales y nacionales— exige que cualquier respuesta a los mayores costes de la energía sea oportuna, explícitamente temporal y canalizada mediante transferencias dirigidas específicamente a los más vulnerables.
El Fondo insiste en que las medidas generales deben evitarse a toda costa, ya que los subsidios amplios a la energía son "distorsionadores, fiscalmente caros, regresivos y difíciles de revertir".
Además, alerta de un peligroso efecto dominó: cuando la oferta de energía se reduce por la guerra, la demanda mundial tiene que ajustarse.
La terapia génica española que viaja a EEUU para curar una enfermedad ultrarrara: "El 60% no llegaba a los 2 años de vida"Si los países intentan proteger a toda su población con subvenciones para que sigan consumiendo al mismo ritmo, el precio global de la energía subirá todavía más.
Esto creará una trampa en la que los Estados tendrán que gastar cantidades inasumibles para mantener esas ayudas, trasladando el altísimo coste del choque energético directamente a su deuda pública.
De China a EEUU
La trayectoria de las cuentas públicas españolas contrasta con la de las principales potencias de la eurozona.
Alemania, forzada a aumentar su gasto, sufrirá un fuerte deterioro. Su deuda escalará desde el 62,9% en 2025 hasta casi el 74% en 2031, mientras que su déficit, lejos de corregirse, empeorará hasta el 3,7%.
Francia, por su parte, verá cómo su endeudamiento sigue engordando hasta superar el 120% a final de la década. En el caso de Italia, la deuda se mantendrá estancada en niveles alarmantes, en torno al 136%.
Si la situación europea es compleja, el panorama global que dibuja el FMI roza la alerta roja. La deuda pública mundial alcanzará el 100% del PIB en 2029, un nivel que históricamente solo se había alcanzado tras las secuelas de la Segunda Guerra Mundial.
EY pone en marcha el proyecto Campus en Madrid, su mayor inversión en oficinas en EuropaEste dramático incremento está impulsado casi en exclusiva por las dos mayores economías del planeta, atrapadas en una espiral fiscal.
Estados Unidos está registrando déficits en el rango del 7% al 8% del PIB a pesar de que su economía opera a plena capacidad. Sin un plan de consolidación a la vista, Washington verá cómo su deuda bruta se dispara hasta el 142,1% del PIB en 2031.
China también ha abierto el grifo del gasto para sostener su demanda interna y combatir la deflación, ensanchando su déficit a casi el 8%. Esta dinámica empujará su deuda pública hacia el 126,8% del PIB a finales de la década.