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En la imagen, Raúl García Paine y la concejala socialista Begoña Medina. La Casona del Parque El gerente de Limasam demanda que la socialista Begoña Medina se retracte en un acto judicialUn tribunal de instancia de Málaga concede a Raúl García Paine un acto de conciliación con la concejala, el presidente del comité de empresa y un trabajador por declaraciones vertidas contra él que serían «constitutivas de delito»
Málaga
Martes, 7 de abril 2026, 00:13
... para que comparezcan en un acto de conciliación la concejala socialista Begoña Medina; el presidente del comité de empresa, Manuel Belmonte; y un trabajador de la citada empresa Juan Carlos García Palomino, un encuentro que está fechado para el próximo martes 14 de abril. Esta citación se puede impugnar mediante recurso de reposición ante la Letrada de la Administración de Justicia, mediante escrito presentado en la oficina judicial en el plazo de cinco días hábiles.El gerente de Limasam quiere que los citados se retracten y cesen en su conducta difamatoria, y para ello el escrito hace referencia a mociones que el PSOE ha presentado en el pleno, así como declaraciones que han realizado a los medios. Todo saltó cuando en el mes de agosto de 2026, el PSOE había denunciado una posible ocultación de un informe por parte de la empresa Limasam acerca de un presunto caso de acoso laboral y sexual, cuestión que el Ayuntamiento de Málaga desmentía indicando que se ha activado el protocolo y se había informado al comité de empresa.
Según indicaba el Ayuntamiento de Málaga, Limasam encargó a Quirón Salud una evaluación de factores psicosociales de la plantilla en cumplimiento de la normativa vigente. «Dicho informe recoge el testimonio de un trabajador que dice ser conocedor de un caso de acoso sexual y laboral en la empresa. Cuando Limasam ha conocido el contenido del informe ha activado el protocolo con el que la empresa cuenta para este tipo de casos (sexual y laboral, con sus respectivos procedimientos). Dicho protocolo es gestionado por el servicio de prevención propio de la empresa, integrado por técnicos y en el que no está el gerente», según informaba la empresa pública en un comunicado, en el que seguía explicando que el protocolo previsto se seguía desarrollando», como explicaban.
Con esta nota, el Ayuntamiento de Málaga quería contrarrestar unas declaraciones de la concejala socialista Begoña Medina, quien indicaba que Limasam ocultaba «informes de evaluación de riesgos psicosociales que apuntarían a la existencia de casos de acoso laboral y sexual hacia trabajadores».
En el escrito de solicitud de conciliación del representante legal García Paine se indica que en la moción socialista al pleno del 27 de noviembre se atribuye a García Paine «el anómalo, opaco y oneroso funcionamiento de las externalizaciones de servicios que realiza la empresa, graves problemas en el mantenimiento y cuidado de la flota de vehículos, la falta de transparencia de la empresa en aspectos relevantes y la situación de excepcionalidad permanente y con rasgos antidemocráticos con la que funciona el consejo de administración», una afirmación que consideran «grave» junto a otras como la intervención de Begoña Medina en la comisión de Medio Ambiente de septiembre de 2025 en la que indicó que el gerente de Limasam «agrede a los trabajadores, los insulta y trata con una actitud agresiva».
Del presidente del comité de empresa, Manuel Belmonte, el escrito indica el pasado 25 de noviembre de 2025, en una comparecencia ante los medios delante del Ayuntamiento afirmó que «está clarísimo» que hay un acoso laboral y «también hay un presunto acoso sexual» así como que «compraba voluntades» y «daba categorías a dedo».
Del trabajador de Limasam Juan Carlos García Palomino, subrayan que en un escrito firmado por él y dirigido al instructor del procedimiento de Protocolo de Acoso Laboral, instado por él mismo, éste sugiere que García Paine «actúa movido por un particular e ilícito interés económico en su gestión«.
En el mismo se puntualiza que esas declaraciones le atribuyen a García Paine «la comisión de un delito contra la libertad sexual, así como de acoso laboral, prevaricación, tráfico de influencias y cohecho», por lo que esperan que tras la conciliación los citados se retracten de sus declaraciones y cesen su conducta difamatoria, tal y como se demanda en el citado escrito al que ha tenido acceso este periódico.
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