La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; y Pedro Sánchez, en la cumbre informal de la UE en Chipre.
Macroeconomía El Gobierno asume que perderá 20.000 millones de los fondos 'NextGen' tras la negativa de Von der Leyen de prorrogar el plazoEl actual ritmo de adjudicación permitiría gastar como máximo otros 6.000 millones de euros antes del 31 de agosto.
Más información: Sánchez pide ahora un año extra para gastar los fondos Next Gen y relajar las reglas fiscales por la guerra de Irán
Fernando CanoJuan Sanhermelando Publicada 25 abril 2026 02:31h Las clavesLas claves Generado con IA
El Gobierno español asume que se podrían perder al menos 20.000 millones de fondos europeos Next Generationdespués de que la Comisión Europea cerrara la puerta a autorizar una prórroga de un año más para poder gastarlos.
Es un montante equivalente al 1,17% del PIB anual de España y que, por ejemplo, serviría para que el gasto en Defensa nacional llegara al 5% que reclama la OTAN.
Una cifra que asusta. Y que confirma que, tras cinco años de ejecución de un Plan de Recuperación, el gran proyecto transformador de España corre el riesgo de quedarse corto por fallos en el diseño de sus principales programas.
Sánchez pide ahora un año extra para gastar los fondos Next Gen y relajar las reglas fiscales por la guerra de IránHablamos de excesiva burocracia y de un centralismo en su gestión que no contó con las autonomías, con los ayuntamientos ni con las empresas. Además, se han acumulado importantes retrasos en los tiempos de entrega de las ayudas y se ha puesto un exceso de foco en las compañías y en los programas públicos.
Una gestión que puede tener como colofón que España probablemente pierda hasta 80.000 millones de euros -si se incluyen los créditos a los que se renunció el Gobierno en diciembre- , la mitad de todo el dinero adjudicado tras la pandemia.
El Gobierno asume que perderá 20.000 millones de los fondos 'NextGen' | Fernando Cano y Jimena de la Rosa
Ante la posibilidad de alargar su ejecución más allá de agosto de 2026, un portavoz de la Comisión dijo al EL ESPAÑOL-Invertia que "el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia fue diseñado como un instrumento temporal para ayudar a los Estados miembros a recuperarse de la crisis económica provocada por la Covid-19".
"Los plazos de ejecución están consagrados en el Reglamento del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, el Reglamento del Instrumento de Recuperación de la Unión Europea y la Decisión sobre Recursos Propios. La Comisión debe respetar estos plazos y no tiene margen de discrecionalidad para apartarse de ellos", indicó este portavoz.
España perderá 10.000 millones en ayudas europeas si no acelera el despliegue del Plan de RecuperaciónEn plena pandemia, la UE adjudicó a España 163.000 millones de euros, 83.000 millones en ayudas directas y otros 80.000 en créditos. El objetivo era reindustrializar nuestra economía bajo cuatro pilares: digitalización, transición energética, igualdad de género y equidad territorial.
Sin embargo, cuando quedan cuatro meses para que expire el plazo para gastarlos, España sólo ha adjudicado 67.000 millones en ayudas y movilizado 8.000 millones en créditos. Todavía quedan 27.700 millones por gastar, pese a renunciar a 60.000 millones de préstamos y a incorporar otros 10.500 al nuevo fondo soberano España crece.
Bruselas acepta la petición de España de cambiar 34 hitos del plan Next Gen para poder cumplirlosEl reglamento comunitario por el que se rige el Plan de Recuperación y Resiliencia establece que la fecha tope para completar todos los hitos y objetivos comprometidos con Bruselas, tanto de inversiones como reformas, es el 31 de agosto de 2026. Todo lo que no se adjudique para esta fecha deberá ser devuelto.
Por ello, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pidió formalmente el viernes en la cumbre informal de líderes comunitarios en Nicosia más tiempo para ejecutar estos recursos, además de relajar las reglas de disciplina fiscal de la UE para impulsar la inversión en electrificación.
¿La justificación? La nueva crisis económica derivada de la guerra de Irán que el Gobierno cree que será de largo recorrido y con especial impacto en los bolsillos de los ciudadanos por el aumento del coste de los carburantes.
Esta petición de Sánchez -descartada casi in situ por la Comisión- llegaba menos de 24 horas después de que el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, dijera ante la Comisión Mixta de La UE en el Congreso que ahora toca hacer el último esfuerzo para gastar todos estos recursos.
Ayudas concedidas
Una comparecencia en la que Cuerpo echó balones fuera ante las preguntas de los diputados que criticaron el escaso ritmo de adjudicación cuando quedan sólo unos meses hasta agosto, y que expire el plazo de la UE.
Al contrario: se felicitó por los excelentes resultados y el impacto que estos fondos están teniendo en la economía española después de cinco años de ejecución.
En su presentación Cuerpo hizo además el último balance -con datos hasta el 31 de marzo- en el que indicó que se han adjudicado ayudas equivalentes a 66.982 millones, lo que implica que se quedan por repartir 27.408, según los propios datos del ministerio de Economía.
El problema sigue siendo la lentitud de adjudicación. Este diario ya publicó que en enero se adjudicaron 1.500 millones y en febrero 482 millones. A ellos se suman los 1.100 millones que se repartieron en marzo.
Fin del plazo
Fuentes conocedoras de la gestión de los fondos indican que -como mucho- se podrían adjudicar unos 7.000 millones en el plazo que queda. Esto dejaría al menos unos 20.000 sin entregar, como ya avanzó este periódico.
EL ESPAÑOL-Invertia ya viene advirtiendo desde comienzos de año de que el Gobierno era consciente desde hace meses de que no llegaría a cumplir con el objetivo.
Es por ello que buscaba fórmulas para minimizar el impacto, adjudicar lo máximo posible y construir el relato para que no se asumiera como un fracaso la pérdida de miles de millones de euros.
El primer movimiento se produjo a comienzos de diciembre del año pasado cuando el Ejecutivo anunció que renunciaba al 75% de los préstamos concedidos. En total unos 60.000 millones de euros y el equivalente al 37% de lo asignado en 2021.
Renuncia a créditos
La justificación oficial fue que con los actuales tipos de interés era más fácil y menos costoso financiarse en el mercado y que se buscaría ese dinero por otras vías.
La realidad es que los 80.000 millones de los créditos de Next Generation nunca generaron interés en el sector privado y que los pocos programas que se llegaron a poner en marcha no tuvieron el éxito esperado. Tras la renuncia sólo quedaron 102.000 millones, una cifra considerablemente inferior a la otorgada inicialmente.
¿Y qué se hizo entonces con los 20.000 millones en créditos? El Gobierno dice que se están movilizando 7.800 y que hay 12.500 preparados en diferentes instrumentos.
En paralelo, la estrategia para asegurar que todo este dinero se gaste es utilizar el fondo soberano España crece que anunció el propio Pedro Sánchez en enero con 10.500 millones de los 'NextGen'.
Ayudas restantes
La clave de esta herramienta -y de los distintos fondos a los que se han adjudicado estos créditos- es que se pueden consignar antes del 31 de agosto y adjudicar el dinero posteriormente.
Una forma de esquivar el veto que no se puede utilizar con las ayudas. Como ya ha contado este diario y ha reconocido Cuerpo, quedan entre 28.000 y 27.000 millones y nada parece indicar que se llegue cerca de adjudicar todos estos recursos antes de que expire agosto.
Es por ello que en el Gobierno activaron la carta definitiva: pedir una prórroga. España lleva varios meses coqueteando con esta posibilidad. Incluso en los tiempos de Nadia Calviño como vicepresidenta primera y ministra de Economía se sondeó la posibilidad en Bruselas.
Pero hasta la fecha, la respuesta ha sido siempre la misma: "no se contempla". Y ahora no ha sido la excepción. La prórroga de un año para ejecutar los fondos Next Generation requeriría la unanimidad de los 27 Estados miembros, un escenario que la propia Comisión de Ursula von der Leyen ya había descartado en ocasiones anteriores.
Guerra de Irán
Pero Sánchez ha lanzado un órdago público, quizás intentando ocultar que en cinco años su Gobierno ha sido incapaz de adjudicar el dinero que se perderá si no hay prórroga. Hablamos de un Plan de Recuperación que comenzó en 2021 y que lleva cinco años ejecutándose.
Por ello, parece poco serio argumentar que ahora no se podrá cumplir con los plazos -cuando quedan solo cuatro meses para terminarlo- y menos usando como excusa una guerra de Irán que comenzó hace sólo dos meses.
De hecho, en el sector empresarial suena más como una excusa y como una última carta ante la realidad. Una realidad que dice que al menos se perderán 20.000 millones.