El Gobierno ha insinuado este martes que el Ejecutivo de Ceuta, con el popularJuan Jesús Vivas al frente, podría "cortar la línea de subvención" de las entidades que están ayudando a los extranjeros en situación irregular que permanecen en la ciudad autónoma tras la avalancha del 30 de julio por la dependencia de su partido con Vox en otras comunidades. "Me preocupa mucho que esto pase aquí. Voy a estar vigilante", ha afirmado la portavoz de La Moncloa, Elma Saiz.
En una entrevista en TVE, la también ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha evitado entrar al choque con Vivas, como sí ha hecho la titular de Sanidad, Mónica García, pero sí ha deslizado que en "situaciones extraordinarias" como ésta "los ciudadanos quieren hechos", a lo que ha agregado: "Las declaraciones grandilocuentes no ayudan".
Previamente, en la cadena Ser, Saiz sí había reprochado implícitamente al dirigente ceutí que tras el salto masivo de la valla de 2021, en el que llegaron al menos 10.000 personas de forma ilegal -en esta ocasión han sido 80.000-, hubo "una colaboración" para la habilitación de espacios de acogida que ahora han tardado 18 días en empezar a instalarse. "Es verdad que en este caso el PP, porque quiero recordar que es la formación a la que pertenece el presidente Vivas, en los últimos tiempos su discurso migratorio ha girado de una manera incomprensible preso de esas alianzas con la ultraderecha", ha apuntado.
Según la última actualización del Ministerio del Interior, ya han sido filiados 2.168 menores extranjeros no acompañados que se encuentran en la ciudad autónoma. Aunque el Ejecutivo de Pedro Sánchez no ha facilitado una estimación concreta de cuántos inmigrantes adultos permanecen, sí que señala que Cruz Roja está entregado 4.000 packs de comida diarios, lo que podría elevar la cifra global a más de 6.000 personas.