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Política

El Gobierno se arrima al Papa

El Gobierno se arrima al Papa
Artículo Completo 1,876 palabras
Exhibe sintonía con el Pontífice en temas como la paz, la migración o la defensa de los derechos humanos. La buena relación con El Vaticano ha sido clave para cerrar acuerdos con la Iglesia, algunos difíciles como la reparación a las víctimas de abusos sexuales Leer

Hay un hecho simbólico que explica la trascendencia que conceden en La Moncloa a la visita del Papa a España y que, a la vez, pulsa las buenas relaciones entre el complejo presidencial y la Santa Sede. Pedro Sánchez acudirá a misa. Irá a un acto litúrgico, circunstancia poco habitual, con motivo de la misa solemne que oficiará León XIV el 10 de junio en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona. El presidente del Gobierno no suele acudir a actos litúrgicos. Polémicas fueron sus ausencias en los funerales por las víctimas de la Dana o del accidente ferroviario de Adamuz. En el sentir del Gobierno del PSOE y ahora Sumar siempre ha estado la defensa e impulso de los actos laicos, así como el avanzar hacia la neutralidad religiosa del Estado e ir desarmando la primacía de la Iglesia católica. Pero, primero la llegada del Papa Francisco y, ahora, la de León XIV ha desembocado en una convergencia en posiciones políticas y planteamientos en materias como la inmigración, la defensa del derecho internacional y la paz, o la necesidad de límites a la Inteligencia Artificial que llevan al Gobierno a considerar que la relación atraviesa un momento «óptimo» y «favorable».

En las intervenciones que Sánchez realiza en distintos foros, el recurso a citas del Papa ha cobrado protagonismo. Un hecho que trasluce la sintonía en los mensajes y la opinión sobre lo que sucede en el contexto mundial. Lo hizo precisamente en su reciente viaje a Roma, con motivo de su participación en la Semana de la Nutrición organizada por la Organización de las Naciones Unidas para Alimentación y la Agricultura (FAO): «Quiero hacer mías las palabras del Papa León XIV cuando, en esta misma sala, dijo, y cito textualmente: el hambre es un escándalo y un fracaso colectivo de la humanidad». Su identificación con el Papa, esa «convergencia» en los mensajes, permite además a La Moncloa dibujar una figura de Sánchez que llegue a un público que igual de otra manera no repararía en él. Le ayuda a perforar nichos que de otra forma le serían negados. Además, claro está, de construir una narrativa que sitúa el terreno de juego en lo ideológico, en esa búsqueda de querer ser transversal mientras en España practica políticas muy sociales y de izquierda, en el propósito de fagocitar a sus competidores en ese espectro.

León XIV comparte una lectura geopolítica y socioeconómica muy similar a la que está defendiendo Sánchez. El Papa ha sido objeto de ataques por parte de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, por su defensa del derecho internacional y la exigencia de paz y, entre otras cuestiones, ha defendido la regularización de migrantes que está llevando a cabo España o ha puesto en valor el papel del país, y de las Islas Canarias, en la gestión de la crisis sanitaria por el hantavirus. «A los migrantes hay que tratarlos como seres humanos y no peor que a los animales», respondió al ser cuestionado por la decisión del Ejecutivo. «Es un orgullo el ver cómo el Papa en sus mensajes defiende los valores que también guían la política migratoria del Gobierno de España», responden desde La Moncloa. Con todo, desde el Ejecutivo explicaban en los últimos días que no esperaban que con esta visita el Sumo Pontífice validase ninguna política nacional, ni era uno de los asuntos que el presidente del Gobierno le iba a pedir en el encuentro que mantuvieron en El Vaticano.

La postura de la Iglesia con la inmigración y la regularización del Gobierno ha provocado duros ataques de Vox contra los obispos

Pero, como en toda relación, y máxime en la que se da entre un Gobierno de izquierdas y una institución como la Iglesia, hay puntos de choque, divergencias en un camino que parece de no retorno. Es lo que sucede con asuntos como el aborto y la eutanasia, «derechos conquistados» para el Ejecutivo frente al posicionamiento y la acción política del PP y Vox, en quienes ponen el foco acusándoles de recortar estas «conquistas». Sin embargo, León XIV ha dejado clara su posición en estos temas. «Rechazamos categóricamente cualquier práctica que niegue o explote el origen de la vida y su desarrollo», proclamó Su Santidad en referencia al aborto y otras prácticas como la subrogación o la eutanasia. En su opinión, es «deplorable» que se asignen recursos públicos para suprimir la vida en lugar de invertirlos en apoyar a las madres y las familias. Mientras, aquí en España el Ejecutivo desplegó su acción política y recursos judiciales para poder asegurar que las mujeres tengan garantizado su derecho al aborto en la sanidad pública.

Félix Bolaños y Alberto Núñez Feijóo, en la misa de inicio del Pontificado de León XIV, en mayo de 2025.Casa Real

Estos puntos, sin embargo, no empañan una relación que en el Gobierno creen que está «en las mejores condiciones». Aluden, como prueba de ello, a los cinco acuerdos que se han alcanzado en los últimos años con la Iglesia española y donde ha tenido un papel más que relevante El Vaticano, empujando cuando la situación se enquistaba a nivel nacional. Recuerdan que el último suscrito fue el relativo al IVA y sus exenciones. Además de la exhumación de Francisco Franco, en enero de 2022, se llegó a un pacto para que la Iglesia hiciera públicos los listados de bienes inmatriculados y reconoció que en torno a mil bienes no le constaban como propios, comprometiéndose a colaborar en su devolución.

En marzo de 2023, Félix Bolaños y el nuncio de la Santa Sede suscribieron un canje de notas que supuso la renuncia de la Iglesia católica a las exenciones del ICIO y de las contribuciones especiales. Una medida encaminada a esa línea de derribo de la primacía católica sobre el resto de confesiones religiosas. Y en marzo de 2025 se rubricó con el cardenal Cobo, designado por El Vaticano, el pacto para la resignificación del Valle de Cuelgamuros.

Aunque el acuerdo más difícil de consumar, el que ha provocado choques importantes y ha necesitado de muchas negociaciones y de la intervención del Vaticano como mediador, ha sido el de la reparación a las víctimas de abusos sexuales. «Vamos a reparar a todas esas personas que sin duda sufrieron un abuso, que hoy no pueden acudir a los tribunales y cuya única vía de reparación es ésta».

Fuentes gubernamentales señalan que ha sido «fundamental» para poder fraguar estos acuerdos «la fluida relación» que ha cultivado el Gobierno con la Santa Sede en los últimos años. Para ello también ha sido determinante que hayan sido personas como Francisco y León XIV quienes hayan sido designadas como pontífices, por su sensibilidad con temas que han sido prioritarios para La Moncloa. Durante estos años se han producido distintos encuentros discretos entre el ministro Félix Bolaños, encargado de las relaciones con las confesiones religiosas, y el secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin. «Todas las ocasiones en que hemos visitado El Vaticano, a todos los niveles, han sido siempre muy útiles», explican fuentes del Gobierno.

Este momento «propicio» en las relaciones entre el Estado y la Iglesia también ha tenido choques y encontronazos de alto volumen. En el Gobierno, por ejemplo, no gustaron las declaraciones de Monseñor Argüello, presidente de los obispos españoles, que llegó a reclamar un adelanto electoral, mociones de censura o que Sánchez se sometiera a una cuestión de confianza. En La Moncloa lo consideraron intromisiones, además del incumplimiento del compromiso de que la Iglesia se mantenga neutral. El malestar fue tal que Bolaños envió a Argüello dos cartas recordándole la «lealtad institucional» que debe presidir las relaciones entre el Gobierno y la Iglesia católica, en el marco del respeto a los principios constitucionales de separación y cooperación.

Yolanda Díaz, en la entronización de León XIV, en mayo de 2025.Casa Real

Los posicionamientos del Papa no sólo han puesto ladrillos en los puentes que conectan con el Gobierno, sino que también entroncan, en muchos aspectos, con la ideología de los partidos de izquierda, sobre todo en lo que respecta a la defensa de los derechos humanos, la dignidad de las personas -«la desigualdad no es inevitable»- y la apuesta por los derechos de los trabajadores -«el bienestar social es un derecho humano»-, achicando el espacio de crítica y confrontación que en otras épocas ha predominado. Pero, fundamentalmente, la conexión que ha establecido León XIV con las formaciones más a la izquierda en España es su plante ante los ataques de Donald Trump. «León XIV es un ejemplo de dignidad ante el fascismo enloquecido de Donald Trump», ha llegado a asegurar Antonio Maíllo, líder de Izquierda Unida.

Precisamente, esos ataques del presidente de EEUU lograron un hecho insólito: unir a PSOE, PP y Vox en una causa común, como fue defender al Papa. Eso sí, mientras los populares mantienen un perfil mucho más institucional, no sólo con El Vaticano, sino con la Iglesia española -Feijóo formó parte de la delegación española que acudió a la misa de inicio de pontificado de León XIV-, la defensa de León XIV y de la Conferencia Episcopal del proceso de regularización de migrantes que ha puesto en marcha el Ejecutivo ha abierto una espita con la formación que lidera Santiago Abascal. De hecho, después de que el obispo de Canarias, José Mazuelos, pidiera a Abascal «empatía» con las personas migrantes, éste acusó a los obispos españoles de «hacer negocio con la inmigración ilegal». Vox aguarda ahora con expectación la visita del Sumo Pontífice a nuestro país, sobre todo sus intervenciones, con la perspectiva de que no haya ningún respaldo explícito o apoyo a las políticas del Gobierno. A su juicio, lo que debe trasladar, por ejemplo cuando hable en el Congreso, es «la vocación de servicio a los demás que se supone que tienen que tener» los representantes públicos.

«En un contexto internacional marcado por la guerra, el odio y la exclusión, el Gobierno destaca el mensaje del Papa en defensa de los valores humanistas del diálogo, la solidaridad y la convivencia. Esta visita es una oportunidad única para que nuestro país siga mostrando al mundo su sólido compromiso democrático con la paz, la legalidad internacional y la defensa de los derechos humanos», resumen fuentes del Ejecutivo.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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