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El heredero de Abu Dabi asume su liderazgo mundial

El heredero de Abu Dabi asume su liderazgo mundial
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El jeque Khaled, príncipe heredero de Abu Dabi, se consolida como una figura clave en la diplomacia internacional, mientras se prepara para asumir el poder. Leer
Financial TimesEl heredero de Abu Dabi asume su liderazgo mundial
  • ANDREW ENGLAND / NICOLAS PARASIE
Actualizado 6 JUN. 2026 - 20:01Xi Jinping, presidente de la República Popular China, recibió al príncipe heredero de Abu Dabi durante la visita oficial de este a China.EXPANSION

El jeque Khaled, príncipe heredero de Abu Dabi, se consolida como una figura clave en la diplomacia internacional, mientras se prepara para asumir el poder.

Hace unas semanas, el jeque Khaled bin Mohamed bin Zayed al-Nahyan viajó a Pekín para reunirse con el presidente Xi Jinping. Mantuvo encuentros con directores de bancos internacionales y autorizó inversiones globales por valor de miles de millones de dólares. Además, el mandatario revisó la preparación médica de emergencia de la capital de Emiratos Árabes Unidos y los planes de contingencia de la petrolera estatal Adnoc en caso de guerra.

Todo esto apunta al ascenso del príncipe, de 44 años, en la monarquía absoluta de Abu Dabi, a medida que realiza la transición para tomar el relevo ante su padre, el mandatario de EAU, el jeque Mohamed bin Zayed al-Nahyan.

Tres años después de ser designado heredero al trono, el jeque Khaled se está convirtiendo en una figura influyente en las finanzas globales. También desempeña un papel diplomático, en los inicios de un cambio generacional en el emirato más rico y poderoso de Emiratos Árabes Unidos, un país con una fuerte tradición autocrática.

"El jeque Khaled está asumiendo responsabilidades importantes en la actualidad. Ha demostrado su valía, y su padre cuenta cada vez más con él", afirmó Abdulkhaleq Abdulla, analista emiratí.

Para los negociadores que buscan acceder a la riqueza del fondo soberano de Abu Dabi, que supera los 1,8 billones de dólares, el jeque Khaled se ha convertido en una figura clave como presidente de L'Imad, un fondo incipiente de 300.000 millones de dólares que era desconocido antes de surgir como el vehículo a través del cual el emirato respaldó la opa hostil de Paramount por 108.000 millones de dólares para adquirir Warner Bros Discovery.

"Su importancia para las finanzas globales ha crecido exponencialmente en los últimos meses, sobre todo en lo que respecta al poder de los fondos soberanos", declaró un ejecutivo del sector financiero.

L'Imad anunció hace poco su asociación con Global Infrastructure Partners de BlackRock, Temasek de Singapur y Adnoc -cuyo comité ejecutivo preside el Jeque Khaled- para invertir 30.000 millones de dólares en Asia Central y Oriente Medio.

Según fuentes de la banca, se esperan más acuerdos de alto perfil en los próximos meses.

"Tengo la impresión de que seguirá revolucionando el sector ahora que cuenta con un importante respaldo financiero", declaró un alto ejecutivo bancario que se reunió con el Jeque Khaled. "L'Imad se creó para hacer lo que hacen todos en el Golfo ahora mismo: utilizar la influencia de su capital para atraer empresas a la región", añadió.

Sin embargo, uno de sus desafíos será convencer a los inversores y gestores de fondos que han acudido en masa a Abu Dabi de que todo seguirá igual tras la implicación de EAU en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. "Él, como todos los demás, se enfrenta al desafío de cómo responder a la pregunta de qué significa en última instancia el 2026: cómo asegurarse de que sea un hecho aislado y no algo más duradero", afirmó David Roberts, profesor asociado del King's College de Londres.

Añadió que, aunque "el futuro parecerá bastante prometedor, teniendo en cuenta que Abu Dabi tiene la capacidad financiera para sortear la crisis, tampoco se producirá un retorno inmediato al statu quo anterior".

Graduado de la Universidad de Georgetown en Washington, el jeque Khaled también está adquiriendo mayor protagonismo en el escenario mundial. Este papel quedó patente con su visita oficial a China, uno de los principales socios comerciales de EAU, en abril, cuando las relaciones de Abu Dabi con Pekín se veían puestas a prueba por la guerra.

EAU ha sufrido el impacto de los ataques de represalia de Irán y han sido el Estado del Golfo más belicista, y existía frustración en Abu Dabi porque Pekín no hizo más para apoyarlos ni presionar a Irán o para que reabriera el estrecho de Ormuz. En cambio, China vetó una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, respaldada por Emiratos Árabes Unidos, que instaba a las naciones a tomar medidas defensivas para abrir la vía marítima, de la que depende el Golfo para el comercio y las exportaciones de petróleo y gas. La visita del jeque Khaled concluyó con una declaración habitual sobre el fortalecimiento de las relaciones bilaterales y el fomento de la cooperación, aunque no se anunciaron novedades importantes.

En opinión de los expertos, su ascenso al poder sigue un patrón similar al de la transición que llevó a su padre, conocido como MBZ, a convertirse en uno de los líderes más influyentes del mundo árabe.

MBZ creó Mubadala en 2002, mientras su padre, el jeque Zayed bin Sultan al-Nahyan, fundador de Emiratos Árabes Unidos, lo preparaba para el liderazgo.

MBZ, el primero de una nueva generación de líderes del Golfo más audaces y ambiciosos, utilizó Mubadala -uno de los fondos soberanos más activos de Abu Dabi- para impulsar sus planes de desarrollo para el emirato tras convertirse en príncipe heredero a la muerte de su padre en 2004.

Bajo la dirección de MBZ, Abu Dabi se ha convertido en un actor global cada vez más influyente, tanto por su poderío financiero como por el uso de su influencia. Sin embargo, también ha recibido críticas por su política exterior agresiva, que incluye su apoyo a la milicia Fuerzas de Apoyo Rápido en Sudán y sus intervenciones en las guerras de Yemen y Libia.

Ahora MBZ, de 65 años, intenta garantizar una transición fluida a la siguiente generación y evitar las fricciones e intrigas que históricamente han empañado los procesos de sucesión en las monarquías absolutas del Golfo.

Cuando nombró al jeque Khaled príncipe heredero y presidente del Consejo Ejecutivo de Abu Dabi -en la práctica, el gabinete del emirato- en 2023, MBZ reorganizó la estructura de liderazgo, distribuyendo nuevas responsabilidades entre algunos de sus seis hermanos.

Con su hermano Mansour, dueño del Manchester City.EXPANSION

Esto incluyó el nombramiento del jeque Tahnoon, asesor de seguridad nacional, a quien algunos consideraban un posible heredero, como vicegobernante del emirato y presidente de la Autoridad de Inversiones de Abu Dabi, su mayor fondo soberano de inversión con 1,1 billones de dólares en activos.

Otro hermano, el jeque Mansour, propietario del Manchester City, fue nombrado vicepresidente de EAU y sustituyó a MBZ como presidente de Mubadala.

Algunos analistas interpretaron estas medidas como una forma de apaciguar a los ambiciosos hermanos al cederle el liderazgo a una generación posterior. Otros lo consideraron un ejemplo de delegación de responsabilidades por parte de MBZ.

Otra señal del ascenso del jeque Khaled se produjo en enero, cuando los activos de ADQ, otro fondo soberano presidido por el jeque Tahnoon, valorados en 263.000 millones de dólares, se fusionaron con L'Imad.

"Seguramente se trate de una estrategia a largo plazo: fortalecer al jeque Khaled a nivel nacional, otorgarle una amplia cartera de responsabilidades financieras y económicas, y evitar cualquier situación que pudiera generar conflictos de poder con alguno de sus tíos", afirmó Kristian Coates Ulrichsen, analista del Instituto Baker para Oriente Medio en Estados Unidos. El jeque Tahnoon conserva una influencia considerable. Además de sus funciones como asesor de seguridad nacional y presidente de Adia, supervisa International Holding Company, un enorme conglomerado que se ha convertido en una fuerza dominante en la economía de Abu Dabi.

Sin embargo, MBZ lleva tiempo preparando al jeque Khaled para el liderazgo. En 2010, le confió al príncipe heredero su primer caso importante con repercusiones internacionales, delegando en su hijo la gestión de una disputa con BlackBerry después de que Abu Dabi amenazara con prohibir el dispositivo móvil, alegando que infringía la regulación del Estado del Golfo.

El Estado, preocupado por la seguridad, acusó a Research In Motion, el fabricante canadiense de BlackBerry, de enviar datos cifrados directamente al extranjero, eludiendo la infraestructura de telecomunicaciones local. Su postura desató una tormenta, ya que otros estados se plantearon seguir el ejemplo de EAU, y recibió críticas de Washington. La disputa finalmente se resolvió cuando Abu Dhabi afirmó que BlackBerry cumplía con sus condiciones.

Fue nombrado miembro del Consejo Ejecutivo de Abu Dabi en 2019 y desde hace tiempo mantiene estrechos vínculos con Khaldoon al-Mubarak, CEO de Mudabala, y Sultan al-Jaber, director de Adnoc, los dos no monarcas más influyentes del emirato.

Pero también está ascendiendo a sus confidentes, entre ellos Jassem al-Zaabi, CEO de L'Imad y presidente del departamento de finanzas de Abu Dabi.

"El jeque Khaled es responsable de la gestión diaria de la ciudad", declaró Nadim Koteich, ejecutivo y comentarista de medios libanés-emiratí, añadiendo que el príncipe heredero tenía objetivos muy claros,que eran supervisados por su padre. "Al mismo tiempo, está formando su equipo... construyendo alianzas y atrayendo a una nueva generación de emiratíes a su alrededor".

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Fuente original: Leer en Expansión
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