El hijo mayor de Juana Rivas y Francesco Arcuri, Gabriel, acusó este jueves a su padre de hacerle vivir "un infierno" en el que temió por su vida y por la de su hermano menor, al declarar ante el tribunal de la ciudad italiana de Cagliari.
Gabriel, de 19 años y por tanto mayor de edad, declaró esta mañana, al igual que Rivas, como testigo en el proceso en el que se acusa a su padre de maltrato infantil y psicológico ante el Tribunal de Cagliari (Cerdeña, suroeste), en una causa independiente de la que tiene lugar en España por sustracción de menores.
Durante su intervención, Gabriel relató varios epidodios en los que acusó a su padre de haberles golpeado violentamente, insultado y escupido tanto a él como a su hermano Daniel, especialmente durante 2019, cuando vivían los tres juntos el en el municipio sardo de Carloforte.
Por ejemplo, según su testimonio, un día Arcuri comenzó a golpearlo y a tirarle del pelo mientras viajaban en coche a bordo de un ferri. En medio de la agresión, impactó su cabeza contra la puerta del vehículo al tiempo que lo sacudía y le profería insultos.
Otro de los presuntos hechos que ha referido se produjo cuando su hermano Daniel habría sido agredido con la alcachofa de la ducha, motivo por el cual intervino, llegando a temer por la vida de ambos. Esta versión la ha ratificado tras serle mostradas una imagen de la lesión que presentaba su hermano posterior a este suceso.
"Mi padre intentaba continuamente encerrarme con él en su habitación y me obligaba o amenazaba para que dijera que todo era culpa de mi madre, o intentaba asustarme para que no hablara con nadie", subrayó, en una declaración que realizó en italiano.
"Una vez recuerdo que me llamó al salón, me senté con él y cerró la puerta con llave. Yo me asusté, enseguida me agarró del cuerpo y me lanzó contra su escritorio, me sujetó así por la boca y el cuello y empezó a decirme: 'eres un hijo de puta como tu madre, no puedes hablar con nadie, yo soy un buen padre', relató con serenidad.
En otra situación, añadió, cogió un cuchillo y lo empuñó, tras lo cual "me dijo que si intentaba hacer 'el jueguito de tu madre' sería la próxima desgracia de mi vida". Gabriel puntualizó que ese 'jueguito' de su madre equivalía a "decir la verdad".
Gabriel defendió así a su madre y reafirmó que Arcuri le decía que "todo era un teatro" creado por Rivas y que estaba manipulado por ella. "Hubo momentos en los que tuve el valor de decir cosas, pero en muchísimas ocasiones no hablé de nada porque él siempre estaba presente conmigo", dijo, y sostuvo su padre que tenía una personalidad completamente distinta tanto dentro como fuera de casa. "Después del infierno en Carloforte, yo no he querido poner un pie ahí", concluyó.
El juzgado ha dispuesto un calendario con las fechas en las que se escucharán los distintos testigos propuestos por las partes, el cual ha comenzado este jueves con las declaraciones de Rivas y su hijo mayor, y continuará en marzo, según detallaron a Europa Press fuentes del caso.
El equipo jurídico de Juana Rivas confía en que "se demuestren los gravísimos hechos que constan en el escrito de imputación de la Fiscalía italiana" en esta causa, en la que se narran presuntos insultos y agresiones a los hijos.