Pedro Sánchez y la ministra de Educación Milagros Tolón en una fotografía de archivo. Foto: Óscar Huertas.
Política EDUCACIÓN El 'informe Esade' suspende la bajada de ratios en las aulas que impulsa el Gobierno: es cara y el efecto "es nulo en el aprendizaje"Reducir el tamaño de las clases exigirá un esfuerzo económico faraónico que recaerá de lleno en los gobiernos regionales, con un "coste muy elevado".
Más información: Pedro Sánchez anuncia una ley que obligará a bajar los ratios de alumnos por clase y las horas lectivas de los profesores.
I. P. Nova Publicada 26 mayo 2026 13:24h Actualizada 26 mayo 2026 13:25h Las clavesLas claves Generado con IA
La reducción del número de alumnos por aula fue anunciada a bombo y platillo durante la etapa de la exministra Pilar Alegría y ha sido retomada como prioridad absoluta por su sucesora, Milagros Tolón. Es, de hecho, de los pocos grandes proyectos legislativos que el Gobierno de Pedro Sánchez tiene garantizado sacar adelante antes de la próxima convocatoria electoral.
La iniciativa responde a una petición histórica de los docentes, quienes defienden que desdoblar las clases es fundamental para mejorar la atención y el rendimiento de los alumnos. Sin embargo, un demoledor informe publicado este martes por el Centro de Políticas Económicas de Esade (EsadeEcPol) dice exactamente lo contrario y pone en jaque la viabilidad de la medida.
Según el detallado estudio, reducir el tamaño de las clases exigirá un esfuerzo económico faraónico que recaerá de lleno en los gobiernos regionales, con un "coste muy elevado" y un "efecto prácticamente nulo en el aprendizaje del alumnado". Una factura de 28.000 millones que pagarán las autonomías.
Primer paso para bajar a 22 y 25 los alumnos en Primaria y Secundaria: Tolón convence a las CCAAEl análisis económico de EsadeEcPol detalla que el despliegue de esta nueva ley tendrá un coste presupuestario neto de 2.818 millones de euros anuales de media durante la próxima década, acumulando una factura total de 28.184 millones de euros entre 2027 y 2036.
El pico máximo de gasto llegará en el curso 2031, momento en el que la reforma estará totalmente implantada en Primaria y Secundaria. Solo en ese ejercicio, el coste real ascenderá a 6.549 millones de euros.
El desplome de la natalidad y el menor número de alumnos en el sistema generarán un "dividendo demográfico" que ahorrará 1.380 millones, pero dejará al descubierto un sobrecoste neto de 5.169 millones de euros en un solo año.
¿Y quién asume esta enorme factura? Según los datos extraídos de la implementación operativa, el sobrecoste lo pagarán principalmente las comunidades autónomas.
Son las administraciones educativas regionales las que tienen la competencia y la obligación de hacer las nóminas, contratar a la nueva plantilla docente equivalente (FTE) necesaria para las nuevas aulas y ejecutar la obra pública de ampliación de los colegios e institutos.
El impacto, además, será enormemente asimétrico: Andalucía, Cataluña y Madrid concentrarán por sí solas el 63% del coste nacional.
Beneficia más a los ricos
Lejos de suponer una revolución académica, el informe elaborado por expertos como Lucas Gortazar desmonta la premisa de que menos alumnos en clase se traduzca en mejores notas. Basándose en la evidencia académica más reciente, la medida no tiene impactos significativos en las calificaciones, no rebaja la tasa de repetición ni mejora el nivel de bienestar de los menores con su entorno escolar.
Peor aún es su efecto sobre la igualdad. Al aplicar la norma como "café para todos y brocha gorda", la bajada de ratios acaba destinando una mayor cantidad de recursos públicos a los colegios e institutos con un nivel socioeconómico más alto.
Pedro Sánchez anuncia una ley que obligará a bajar los ratios de alumnos por clase y las horas lectivas de los profesoresConcretamente, el 31% del gasto se concentrará en los centros más favorecidos, frente al escaso 22% que llegará a las escuelas con alumnos más vulnerables.
Esta brecha se explica por una simple cuestión geográfica y de demanda: las aulas que actualmente rebasan los nuevos topes legales (22 en Primaria y 25 en la ESO) están situadas, en su inmensa mayoría, en zonas urbanas de altísima demanda y que se corresponden con perfiles de renta más acomodados.
Mejor para el profesor
El informe reconoce que rebajar la cantidad de alumnos por clase mejora el bienestar de los profesores en su trabajo, mitigando problemas de conducta y disrupciones, pero recalca que el efecto es "modesto".
Si esos miles de millones de euros, en lugar de destinarse a abrir nuevas aulas, se inyectaran de forma directa en las nóminas, el salario del profesorado podría subir un 21%, lo que generaría a los docentes una ganancia de bienestar tres veces mayor que el impacto equivalente (un 6%) que obtienen simplemente al vaciar las aulas.
Ante esta radiografía, Esade insta al Gobierno a dar marcha atrás en la aplicación universal de la ley y redirigir esos recursos a medidas con una base de éxito comprobada.
En lugar de bajar la ratio para todos, los expertos recomiendan acotar la medida solo a centros de alta complejidad y gastar el remanente en tutorías intensivas (tipo PROA+), complementos salariales para los maestros de colegios vulnerables y en la creación de un verdadero MIR educativo. Una hoja de ruta que choca frontalmente con la prisa electoral por anotarse un tanto antes de las urnas.