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El juez interrogará como imputado al guardia civil acusado de abrir las puertas de Transportes a Aldama

El juez interrogará como imputado al guardia civil acusado de abrir las puertas de Transportes a Aldama
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En el juicio de las mascarillas el subteniente afirmó que el conseguidor se movía libremente por el ministerio de Ábalos, pero negó cualquier intervención en los negocios del material sanitario
El juez interrogará como imputado al guardia civil acusado de abrir las puertas de Transportes a Aldama

En el juicio de las mascarillas el subteniente afirmó que el conseguidor se movía libremente por el ministerio de Ábalos, pero negó cualquier intervención en los negocios del material sanitario

Regala esta noticia Añádenos en Google José Luis Ábalos y Koldo García durante el juicio en el Supremo. (Efe)

Melchor Sáiz-Pardo

10/06/2026 Actualizado a las 12:59h.

El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha citado como investigado al subteniente de la Guardia Civil José Luis Rodríguez García, destinado en la ... seguridad del Ministerio de Transportes durante la etapa de José Luis Ábalos y señalado desde el inicio del caso Koldo como una «pieza clave» en la trama de las mascarillas. El instructor le tomará declaración el próximo 8 de julio, a las 10.30 horas, en las diligencias previas 65/2023, la causa matriz sobre los contratos de material sanitario adjudicados durante la pandemia.

La citación llega después de que el propio Rodríguez García declarara en abril ante el Supremo, en el juicio del caso mascarillas, y reconociera la presencia excepcional de Víctor de Aldama en el Ministerio de Transportes. El guardia civil. no obstante, negó «rotundamente» haber sido la persona que puso en contacto al empresario con alguien del departamento para gestionar contratos. Pero al mismo tiempo admitió que Aldama tenía un acceso privilegiado a Nuevos Ministerios.

Según su declaración, el conseguidor era el único caso que conocía de una persona ajena al ministerio que tenía acceso al aparcamiento de autoridades. También explicó que Aldama subía y bajaba por el ascensor del ministro «sin pedir permiso de nadie» y que muchas veces iba acompañado de personas. «Como tenía autorización para pasar, no nos fijábamos en quién iba con él», declaró.

Ese relato coincidió con el testimonio prestado ese mismo día por la expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera, que situó a Aldama y a Koldo en el corazón del departamento de Ábalos. Pardo de Vera declaró que llegó a encontrarse al empresario en el despacho del exministro y que le extrañaba que una persona externa se moviera por zonas reservadas del ministerio. «Para ser una persona externa al ministerio, me dio la impresión de que su presencia era bastante asidua», explicó ante el tribunal.

La UCO y Anticorrupción sostienen, sin embargo, que el papel de Rodríguez García pudo ir mucho más allá de describir o permitir ese acceso. Los investigadores le atribuyen una posición relevante para conectar el nivel más elevado de la gestión de los contratos con una de las sociedades en las que se habría invertido parte de los beneficios obtenidos por la trama. En la querella inicial, el fiscal Luis Pastor destacó que la vinculación observada entre Koldo y Rodríguez conectaba directamente la adjudicación de los contratos con la inversión de parte de las ganancias.

Esa derivada apunta al negocio de pizarras en el que, según la investigación, acabó parte del dinero obtenido por Koldo, Aldama y Juan Carlos Cueto a través de los contratos públicos de mascarillas. Los agentes vincularon a Rodríguez García con ese negocio, con Cueto y con una sociedad del empresario. El guardia civil conducía un coche a nombre de una sociedad de Cueto y, según las pesquisas, pertenecería a «un grupo» que consultaba todos sus movimientos al empresario.

La UCO llegó a vigilar en secreto a su propio compañero durante meses. Entre los seguimientos figura un viaje de Cueto y Rodríguez García a Barco de Valdeorras, en Ourense, donde se encontraba la explotación de pizarra vinculada al negocio en el que la investigación sitúa parte de los beneficios de la trama. También consta una comida entre Koldo y el guardia civil en el restaurante La Chalana, diez días antes de las detenciones de febrero de 2024, con agentes camuflados de la UCO escuchando en una mesa próxima.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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