Moscú pudo descubrir el evento, organizado por una asociación de fabricantes de aviones no tripulados, gracias a una filtración en redes del día, la hora y el polígono de tiro donde se celebraba
Regala esta noticia Añádenos en Google Rusia bombardeo una exposición de drones en Kiev y otras ciudades como Zaporiyia. (EFE)M. Pérez
25/07/2026 a las 19:23h.Al menos diez personas han muerto y un centenar resultado heridas como consecuencia de un bombardeo ruso contra un polígono de tiro privado en Kiev ... donde se celebraba una feria militar de drones. Tres misiles cayeron en medio de la exposición, en la que se habían citado miembros de las fuerzas armadas ucranianas, fabricantes y otros invitados, entre ellos algunos del ámbito internacional, que debieron huir a la desbandada hasta un bosque cercano. El ataque ha reabierto el debate sobre las medidas de seguridad en eventos que convocan a centenares o miles de personas en mitad de una guerra. La feria se había organizado discretamente, pero la aparente filtración de una invitación donde aparecía el lugar y la hora permitió a los artilleros rusos fijar el objetivo.
Los profesionales de emergencias presentes en el lugar agotaron en escasos minutos la provisión de torniquetes mientras esperaban impotentes la llegada de las ambulancias. Muchas de ellas se quedaron bloqueadas en los accesos por los que numerosos asistentes trataban de huir mientras los camiones de bomberos intentaban realizar el camino inverso. Los servicios de rescate tuvieron que remover grandes cantidades de escombros en busca de víctimas, ya que las explosiones barrieron las instalaciones y varias casas de una zona residencial aledaña. El polígono está situado al norte y el estruendo pudo escucharse en la capital. «Fueron explosiones fortísimas, desvastadoras. El suelo se levantó mientras corríamos a escondernos. Había una especie de refugio de hormigón, pero mucha gente prefirió irse al bosque», explicó un testigo.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó el bombardeo. Según el Kremlin, en el encuentro había programadores, pilotos y fabricantes de «sistemas no tripulados», así como militares de servicios especiales responsables de los ataques con drones que golpean Rusia desde hace semanas.
La Fiscalía ordenó la detención de Vasyl Honcharuk, presidente de la asociación que organizó el acto, y que ha sido acusado de un presunto delito de negligencia. La investigación preliminar ha descubierto que el evento se celebró sin la aprobación de las agencias militares ni de Inteligencia. En convenciones como ésta, con al menos 300 asistentes y en la que estaban presentes miembros de empresas gubernamentales y socios extranjeros, es habitual que las fuerzas de seguridad apliquen exhaustivos controles y hagan labores previas de contrainteligencia.
Honcharuk resultó herido leve, se encuentra en un hospital bjo arresto y podría enfrentarse a ocho años de cárcel. «La guerra no perdona la irresponsabilidad», subrayó el fiscal general, Ruslan Kravchenko, quien dijo que la víctima mortal más joven tenía 19 años. Kravchenko añadió que Rusia «es la que cometió otro crimen de guerra», pero la investigación parece revelar «circunstancias que podrían haber aumentado la magnitud de esta tragedia».
«Por supuesto, la causa de este ataque son los misiles rusos, nada más que el terrorismo ruso», manifestó por su parte Volodímir Zelenski horas después de la ofensiva. El presidente, sin embargo, no ocultó su enfado con la aparente falta de medidas de seguridad en el evento. «Hemos dicho mil veces que, en estas condiciones de guerra y con un enemigo así, es absolutamente inaceptable celebrar exhibiciones de armas con grandes multitudes, especialmente cerca de edificios residenciales», recriminó el líder ucraniano.
Empresas en auge
No es la primera vez que una concentración militar es atacada en Ucrania y en medios castrenses aún se recuerda la ocasión en que el ejército ruso se mofó al publicar en redes la ubicación de una importante exposición de armas en un suburbio de Kiev simplemente analizando un selfie que una asistente colgó en su perfil. El Gobierno ha alertado en numerosas ocasiones de los espías rusos que permanecen incustrados en las webs y comunidades dedicadas a la tecnología militar; individuos capaces de detectar cualquier anuncio o indicio de una feria como la que tres misiles balísticos reventaron el viernes
La concentración mostraba las últimas novedades en drones interceptores y de defensa de infraestructuras. La asociación aseguró ayer que no se trataba de una feria en sí misma, sino de una demostración real de las capacidades de estos aparatos no tripulados. Por su propia naturaleza, agregó, era necesario desarrollarla en un espacio abierto. También precisó que se trataba de un «evento privado» y que su «ubicación exacta no era pública», ya que había sido comunicada exclusivamente a los invitados por «canales cerrados». La Fiscalía sospecha que las invitaciones fueron repartidas nueve días antes.
Debido a la guerra y el frenético avance de la tecnología, en Ucrania han florecido las empresas de producción de drones, que organizan casi semanalmente ferias y convenciones con el fin de exponer y probar sus últimos desarrollos, además de intercambiar experiencias. Pese al riesgo que entrañan, los fabricantes aseguran que son encuentros esenciales para adquirir conocimientos, mantener el contacto con colegas internacionales y testar los adelantos tecnológicos con los militares que conocen las condiciones del frente. Ucrania se ha convertido en un monumental laboratorio real sobre la guerra, donde fabricantes nacionales y extranjeros prueban sus arsenales más nuevos en condiciones de batalla. Y esta comunicación fluida con el ejército ha permitido acortar los plazos en el último año y medio, de modo que no es infrecuente que un prototipo esté en el frente o volando hacia Moscú solo semanas después de salir de la factoría.
En la actualidad existen dos asociaciones que reúnen a las grandes firmas aeroespaciales y de defensa ucranianas. En total se contabilizan 500 fabricantes de drones, de los cuales 40 son grandes líderes de un sector que se ha creado en los cuatro años largos de guerra.
Al comienzo de la invasión, en 2022, fueron importados 9.000 drones y apenas un millar se construyó en el país, a manos de voluntarios que realizaban un trabajo artesanal. En 2025 la producción nacional osciló entre los tres y cinco millones y en 2027 está previsto que siete millones salgan de las cadenas de producción. El sector está muy fragmentado. Hay voluntarios que tienen su taller en casa e industrias de defensa que se han colado entre las más importantes del mundo y enseñan su tecnología a grandes inversores internacionales.
En el caso de esta última feria, los investigadores sospechan que se produjeron otras graves negligencias. Solo se había habilitado un refugio inferior a 40 metros cuadrados y tampoco fueron instaladas defensas antiaéreas. La ley es muy estricta con estos eventos. Días antes de su celebración los organizadores establecen un contacto estrecho con el ejército y la Policía para montar dispositivos de seguridad y operaciones de contrainteligencia destinadas a detectar a posibles espías o terroristas. Por regla general, deben instalar cámaras y arcos detectores de metales en los accesos.
La normativa obliga además a un secretismo absoluto. La ubicación de los mercados solo se anuncia individualmente a los invitados en el último momento. Los asistentes no pueden hacer fotografías ni selfies, ni comnunicar a otras personas cualquier dato que facilite la localización. Incluso los periodistas solo están autorizados a informar de las exposiciones cuando éstas han terminado y todos los participantes han salido del recinto. Y, evidentemente, nadie puede divulgar datos sensibles.
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