Dos zarpazos del Atlético al final llevaron al Málaga a la derrota en su debut en Primera tras ocho años fuera de la élite
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Chupete lucha con Llorente en una acción del partido en el Metropolitano. (AGENCIA LOF) 19/08/2026 Actualizado a las 23:49h.El Málaga dio la cara, trató de tú a tú al Atlético, pero no pudo impedir la derrota en su debut en Primera, en el ... primer compromiso de la temporada. Aguantó 70 minutos, pero a medida que el cuadro local fue utilizando a sus estrellas, comenzaron las dificultades. Las sensaciones de los blanquiazules fueron buenas hasta ese momento, con confianza, valentía y sin complejos en el escenario estelar y ante un de los rivales más fuertes que tendrá en el campeonato. Con muchas bajas y sin ningún fichaje en el once titular, el equipo de Juanfran Funes planteó el partido como siempre, al ataque, atrevido, pero la calidad del rival se impuso en la fase final.
La derrota, pese a ser dolorosa para los blanquiazules, supone sólo un primer paso en el aprendizaje de la nueva categoría y después del ascenso. Siempre aspiran a conseguir buenos resultados, en Primera también, pero la plantilla está en la fase final de su construcción. Deberán buscar la mejoría, pero se mantienen los antiguos principios en el regreso a Primera ocho años después.
Funes sorprendió de entrada a medias. Las novedades o sorpresas fueron Rafita y Dotor. Sin ninguna cara nueva (fichajes) en el once, el técnico quiso darle continuidad al equipo de la temporada anterior, además de permitirle a los nuevos (Salinas y Juan Cruz) adaptarse progresivamente al bloque para entrar en el equipo. El lateral canterano regresó, de esta forma, a la izquierda a la espera de que haya más refuerzos en esa demarcación, mientras que el centrocampista se ha recuperado por completo de sus problemas en una rodilla y el técnico no dudó en utilizarlo desde el primer instante. El rival, para empezar, utilizó un once sin los mundialistas, aunque sólo para empezar.
Era el momento más emocionante de los blanquiazules, los primeros instantes, las sensaciones de debutar en Primera y en un gran estadio como el Metropolitano. Las acciones iniciales fueron para el Atlético, pero el juego se fue equilibrando poco a poco, sin oportunidades para ninguno en el primer cuarto de hora. Más bruscos al emplearse los rojiblancos, el árbitro pudo señalar alguna amarilla a los hombres de Simeone hasta que la vio Hancko por una fuerte entrada a Puga.
Con el paso de los minutos, el Málaga iba adquiriendo confianza, sin miedo al rival y dispuesto a desplegar todo su talento, en la medida de sus posibilidades. Salvo un disparo lejano del joven Domínguez, el Atlético no inquietó en la primera parte a Alfonso. Dominó en algunas fases, pero llevaron más peligro los blanquiazules, arropados por un público (unos 2.000 seguidores) que no paraban de animar y que se les escuchaba pese a estar en una gran inferioridad. Los hombres de Funes siguieron su guion habitual de defenderse con el balón, pero sin descuidar el ataque.