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José Mourinho ha construido buena parte de su éxito sobre un modelo de liderazgo extremo: preparación obsesiva, confianza, conocimiento individual del talento, protección del grupo y una extraordinaria capacidad para convertir objetivos deportivos en misiones emocionales. La serie documental Mourinho, de Netflix, permite analizar las virtudes —y también los riesgos— del método de 'The Special One'.
En 1963, en la ciudad portuguesa de Setúbal, nació José Mário dos Santos Mourinho, el entrenador de fútbol más genuino y polémico del siglo XXI. Y es que The Special One, le pese a quien le pese, no deja títere con cabeza. Al técnico luso se le ama o se le odia, pues nunca permite que la opinión pública le ubique en un terreno gris. Para él siempre es mejor habitar en el blanco o en el negro; nunca le encontrará en ambos sitios a la vez.
Si desconoce su figura, al entrenador luso no le hace falta mucho tiempo frente a las cámaras para explicar quién es al respetable: "No se hace un documental sobre un entrenador que no ha ganado nada", sentencia al comienzo de Mourinho (Joe Pearlman, 2026), una serie documental dividida en tres capítulos recién estrenada en Netflix.
La provocación resulta inmediatamente reconocible. Es el sello de la casa del míster frente a los medios. Es el mismo personaje que aterrizó en Inglaterra en 2004 después de conquistar la Champions League con el Oporto y que, ante una sala de periodistas todavía escépticos, se presentó como "alguien especial". Más de veinte años después, la confianza continúa intacta. O, al menos, eso parece. Ahora el técnico se enfrenta por segunda vez al gran reto de su carrera: entrenar al Real Madrid.
Convertir una desventaja en una ventaja competitiva
Detrás de esa extraordinaria seguridad, sin embargo, existe una historia bastante menos cómoda. Mourinho nunca fue un futbolista de élite. Durante sus primeros años como entrenador se consideraba un intruso dentro de una profesión dominada por antiguos futbolistas. Trabajó como asistente, observador, analista y hombre de confianza de Bobby Robson y Louis van Gaal. Viajaba para estudiar rivales, elaboraba informes y absorbía todo el conocimiento posible mientras otros ocupaban el primer plano. Él mismo reconoce en la serie de Netflix que tuvo que luchar para entrar en aquel círculo. Su respuesta fue convertir una aparente desventaja -no disponer del prestigio adquirido sobre el césped- en una obsesión por saber más que cualquiera de esas antiguas estrellas.
Quizá es en este punto donde la metodología del entrenador del Real Madrid se hace admirable. El documental refleja que el luso tiene capacidades muy concretas que pueden servir de inspiración para cualquier ámbito profesional o corporativo: preparación, confianza, conocimiento individual del talento, exigencia, creación de identidad, protección del grupo y una extraordinaria facilidad para transformar un objetivo profesional en una misión emocional. El resultado produjo equipos campeones en las grandes ligas europeas.
Exigir, proteger y hacer creer
En este sentido, varios de los jugadores que aparecen para hablar sobre el modelo de gestión del portugués ensalzan su capacidad de trabajo y de retar para sacar la mejor versión de los jugadores. Para Mourinho bajar los brazos no es algo negociable. Hecho que también produjo rupturas, agotamiento y conflictos. Algunas de sus herramientas serían difícilmente trasladables a una organización. Lo interesante es comprender por qué determinados profesionales estuvieron dispuestos a hacer esfuerzos extraordinarios por él.
Para ello, Mourinho inculca a sus equipos una aspiración, un gen ganador. No se cuestiona qué falta, sino provoca y reta a sus jugadores para ver si son capaces de dar más del 100% de lo que tienen y ver si realmente son tan especiales como sus sueldos dicen. Eso es en lo que el portugués es realmente especial. Porque para que estrellas como Lampard o Drogba triunfaran bajo sus órdenes, Mourinho creyó en ellos, los defendió y consiguió que se sintieran siempre protagonistas del relato dentro de su proyecto.
'The Special One'
Mourinho vuelve a entrenar al Real Madrid.José Mourinho convirtió una modesta carrera en una de las trayectorias más influyentes y controvertidas del fútbol. Tras aprender de Bobby Robson y Louis van Gaal, irrumpió con el Oporto: ganó la Copa de la UEFA en 2003, la Champions League en 2004 y dos ligas portuguesas. Su llegada al Chelsea consolidó al autoproclamado 'The Special One'.
Conquistó dos Premier League consecutivas -la primera acabó con cincuenta años de espera del club- y una tercera al regresar. Entre ambos ciclos alcanzó su cima en el Inter de Milán, al que condujo en 2010 al primer triplete de un equipo italiano: Serie A, Copa y Champions. En el Real Madrid, entre 2010 y 2013, frenó al Barcelona de Guardiola. Ganó la Copa del Rey de 2011, la Liga de los 100 puntos y 121 goles en 2012 y la Supercopa de España. Sin embargo, cayó tres veces seguidas en semifinales de la Champions, no conquistó la ansiada Décima y terminó con el vestuario dividido y una última temporada sin grandes títulos.
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