Resulta amenazador por supuesto, pero su maldad se diluye en una serie donde no se salva nadie
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de la serie 'Cape Fear'. (Movistar Plus) 10/06/2026 Actualizado a las 00:06h.Un recuerdo personal. Javier Bardem en el Festival de San Sebastián de 1993, dándole palique a una azafata a las puertas del hotel María Cristina. ... Tenía 24 años y el cartel gigantesco de 'Huevos de oro' le mostraba agarrándose el paquete en la película de Bigas Luna. Lo hacía tan bien que era fácil pensar que el actor no estaba muy alejado del personaje. Al año siguiente volvió y ganó el premio de interpretación por 'Días contados' y 'El detective y la muerte'.
Vistos los dos primeros episodios de un total de diez, 'Cape Fear' se aleja bastante de las dos películas anteriores, basadas en la novela 'The Executioners', de John D. MacDonald. Bardem rehúye la espectacularidad de Mitchum y De Niro, su exhibicionismo y consciencia de estar interpretando un supervillano. Fibrado y tatuado, taciturno, cargado de hombros, de andares cansados y con un ojo de cada color, su Max Cady resulta amenazador por supuesto, pero su maldad se diluye en una serie donde no se salva nadie. Empezando por la pareja protagonista, la abogada que lo defendió sin éxito siendo inocente y el fiscal que logró que pasara 17 años entre rejas, ambos casados justo después del juicio (Amy Adams y Patrick Wilson). Este culebrón ambientado en la sureña Savannah, donde Eastwood rodó 'Medianoche en el jardín del bien y del mal', aborda tantos temas –adolescencias conflictivas, masculinidad tóxica, sistema de justicia americano– que se echa de menos más protagonismo de Max Cady.
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