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Economía

El nuevo sitio de moda de Madrid con espacios privados para no ser visto

El nuevo sitio de moda de Madrid con espacios privados para no ser visto
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Nuevo "place to be" para amantes del buen vivir. Sandro Silva y Marta Seco inauguran Club Metrópolis, templo de gastronomía, ocio y hedonismo bajo la icónica cúpula madrileña protegida por la Victoria Alada. Concebido como club privado para 1.500 socios que han pagado 5.500 euros para serlo este año, tiene tres restaurantes abiertos a todos los clientes, otros cuatro privados y un coquetísimo hotel de 19 habitaciones que ha estrenado Chris Hemsworth. Leer
Fuera de SerieEl nuevo sitio de moda de Madrid con espacios privados para no ser visto
  • POR MARIBEL GONZÁLEZ. FOTOGRAFÍAS DE ÁLVARO FERNÁNDEZ PRIETO
14 FEB. 2026 - 11:08Restaurante Spa de Langostas del club Metrópolis.

Nuevo "place to be" para amantes del buen vivir. Sandro Silva y Marta Seco inauguran Club Metrópolis, templo de gastronomía, ocio y hedonismo bajo la icónica cúpula madrileña protegida por la Victoria Alada. Concebido como club privado para 1.500 socios que han pagado 5.500 euros para serlo este año, tiene tres restaurantes abiertos a todos los clientes, otros cuatro privados y un coquetísimo hotel de 19 habitaciones que ha estrenado Chris Hemsworth.

Para Sandro Silva, abrir las puertas del edificio Metrópolis es "ganar la Champions, el Balón de Oro y haber debutado con Messi y Ronaldo a la vez". Y no es un símil elegido al azar. Lo dice con una franca sonrisa quien antes de convertirse en cocinero primero y empresario gastronómico después fue un prometedor juvenil que llegó a debutar en Segunda División y que hoy siente que ha marcado el gol de su vida al haber devuelto a la vida a uno de los iconos de la arquitectura madrileña.

Marta Seco y Sandro Silva en una de las salas para socios del club Metrópolis, junto a un piano que fue regalo del 40 cumpleaños de la empresaria.

Inaugurado en 1911 como cuartel general de una aseguradora, han sido necesarios "seis años de obras y muchos pulsos con Patrimonio" para que los 6.000 metros cuadrados del esquinazo entre Gran Vía y Alcalá se conviertan en un espacio moderno dentro de un caparazón declarado Bien de Interés Patrimonial que, con espectacular interiorismo firmado por el ubicuo Lázaro Rosa-Violán, integra siete conceptos gastronómicos y un hotel boutique de 19 habitaciones bajo una fórmula híbrida entre Club privado y espacios abiertos al público.

La terraza al abrigo de la mítica cúpula coronada por la Victoria Alada se abrirá en primavera.

Una inversión "insultante" para abrir el Metropólis

Sentado en uno de los salones reservados para socios en la segunda planta del Metrópolis, Silva repasa lo que para él y su mujer, Marta Seco, ha significado ganar este partido. El proyecto les cayó casi por casualidad a esta pareja que en 2004 comenzó su andadura en Madrid, en un pequeño local llamado El Paraguas. Hoy dirigen un emporio con negocios tan exitosos como Áurea, Amazónico, Ten con Ten o The Library, y que está presente en Londres, Dubái, Mónaco y Miami desde que el grupo turco Dogus adquirió el 40% de la empresa hace una década e impulsaron su desarrollo internacional.

Escalera monumental que conduce a las plantas reservadas para socios.

"Vinimos a ver un local que ocupaba el Banco Santander, pero me enamoré del conjunto y le dije al dueño del edificio que si tuviéramos la posibilidad de hacer algo grande aquí, lo haríamos. ¿Os atrevéis?, me contestó". Y Silva y Seco recogieron el guante planteándose el reto como el gran proyecto de su vida: "Marta es quien abre el paracaídas cuando decido saltar de aviones a mucha altura, pero cómo negarse a resucitar el edificio más simbólico de Madrid", justifica Silva.

Una de las hostess de Club Metropolis sube las escaleras decoradas con vidrieras.

Por el camino, muchos baches y una inversión que reconocen "insultante" sin querer cifrarla: "El peor momento fue durante la pandemia. Nos vimos con los restaurantes cerrados, preocupados por los equipos y con este bicho parado, y nos planteamos abandonar", reconoce Silva, que hoy se alegra de haber arriesgado: "No se trata de números, porque si todo lo que hemos hecho lo ponemos en un papel buscando rentabilidad, mejor nos habíamos olvidado. Pero teníamos la ilusión de convertir Metrópolis en un referente para la ciudad y eso fue lo que nos hizo seguir. Es un proyecto que nace para quedarse y para que dentro de cien años esté en su mejor momento".

Un de los restaurantes reservados para socios del Club Metrópolis.

Unos días antes de la inauguración oficial, y de que Chris Hemsworth se convirtiera en el primero de los muchos huéspedes conocidos que se alojarán en el Metropolis, Silva y Seco nos sirven de guía para recorrer las nueve plantas del espectacular edificio. Materiales de primera calidad, obras de arte e instalaciones artísticas visten con refinamiento las estancias, cuya iluminación y acústica se han estudiado con mimo.

Espectacular instalación artística junto a la cocina de Tasca Fina en homenaje al producto.

Nada que ver con lo que encontraron: "No veas qué bajón cuando entramos por primera vez. Porque esperábamos un interior palaciego a la altura del exterior, y lo que había eran unas oficinas muy feas, llenas de puertas blancas y pasillos tristes", recuerdan los promotores de este megaproyecto que emplea a 370 empleados (más de 120 en cocina cuya selección "no ha sido fácil") y está dirigido por Antonio Menéndez, ex de Vega Sicilia: "Hemos humanizado un monumento que la ciudad siempre ha fotografiado desde lejos. Lo que era un patrimonio estático es hoy un centro de energía y vida que ofrece un nuevo modelo para disfrutar del arte de vivir abierto a todos", señala.

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Club privado con espacios abiertos al público

En realidad, sólo los espacios gastronómicos de dos de las plantas serán accesibles para todos los públicos (más las terrazas a pie de calle a las que darán servicio): Tasca Fina, un tributo a la taberna castiza y el producto nacional; Barra de Oricios, mostrador de mariscos en homenaje al mar, y Spa de Langosta, con música en directo, estética marina y ambiente asegurado hasta la madrugada).

La suite más espectacular de las 19 habitaciones del hotel: circular, con estética teatral y vistas imponentes.Detalle de la lendería de cama de una de las 19 habitaciones del hotel que ofrece, además de carta de almohdas, carta de sábanas con dos opciones: algodón egipcio o seda.

El resto del edificio (incluido el hotel donde será muy difícil reservar a pesar de no ser exclusivo del Club) es territorio de los 1.500 socios que han pagado una cuota de inscripción de 2.000 euros y una anualidad de 3.500 euros: "Nos parecía duro cerrar totalmente al público un espacio tan simbólico, así que inventamos este concepto híbrido para que el madrileño y el turista puedan disfrutarlo, mientras los socios tienen sus espacios propios y prioridad de reserva", explica Seco.

Zona de mesas altas de Spa de Langostas, donde habrá música en directo y coctelería.

Las membresías se agotaron en pocas semanas y hay una lista de espera que se va a gestionar con cuentagotas primando los perfiles amigos del grupo, los recomendados por otros socios y, sobre todo, los clientes internacionales. "Estamos valorando abrir un segundo cupo para unos 500 socios principalmente extranjeros porque el objetivo es convertir el Metrópolis en un punto de encuentro global que muestre al mundo cómo es España, cómo nos divertimos, cómo disfrutamos de la mesa, cómo entendemos los vinos, cómo vivimos el arte...".

Mesas del restaurante Tasca Fina, que estará abierto a no socios del Club.

Para ello, se pondrá a disposición de los socios una agenda con más de 200 experiencias anuales que incluyen desde escapadas gastronómicas a planes culturales exclusivos y, por supuesto, el acceso privilegiado a la cúpula, la joya de la corona que abrirá en primavera.

Marta Seco y Sandro Silva, dueños de Grupo Paraguas.

En la despedida, Silva reconoce que cada vez cocina menos ("pero estoy muy en contacto con los equipos y participo en la confección de las cartas"). Tampoco juega al fútbol, pero el equipo que forma con su mujer ha marcado un gol realmente increíble.

Fuente original: Leer en Expansión
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