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El país que tiene todo lo que Europa necesita: Kazajistán, el petroestado que busca ser verde, encerrado entre Rusia y China

El país que tiene todo lo que Europa necesita: Kazajistán, el petroestado que busca ser verde, encerrado entre Rusia y China
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Bruselas necesita su 'cueva de los tesoros' naturales: minerales, uranio y sus rutas comerciales, pero Astana no puede romper con Moscú ni Pekín sin pagar un precio existencial. Extrae carbón, vende petróleo y produce la mitad del uranio del mundo, pero quiere liderar la transición ecológica de Asia Central: Kazajistán busca 600.000 millones de dólares. Más información: Kazajistán marca el rumbo: perfora 5.800 metros y halla un yacimiento con 20.000 M de toneladas de petróleo.

El barrio financiero de Astaná, con el Centro de entretenimiento de Khan Shatyry al fondo, visto desde la famosa Torre Bayterek. ADP

Asia EMERGENCIA CLIMÁTICA El país que tiene todo lo que Europa necesita: Kazajistán, el petroestado que busca ser verde, encerrado entre Rusia y China

Bruselas necesita su 'cueva de los tesoros' naturales: minerales, uranio y sus rutas comerciales, pero Astana no puede romper con Moscú ni Pekín sin pagar un precio existencial.

Extrae carbón, vende petróleo y produce la mitad del uranio del mundo, pero quiere liderar la transición ecológica de Asia Central: Kazajistán busca 600.000 millones de dólares.

Más información: Kazajistán marca el rumbo: perfora 5.800 metros y halla un yacimiento con 20.000 M de toneladas de petróleo.

Astaná (Enviado especial) Publicada 23 abril 2026 02:45h Las claves

Las claves Generado con IA

En el centro de Asia, encerrado entre los dos gigantes Rusia y China, existe un territorio que produce casi la mitad del uranio del planeta, que alberga 18 de los 34 materiales que la Unión Europea considera críticos para su economía, y cuyos campos petrolíferos ya alimentan la mayor refinería del noreste de Alemania.

Por eso, a Kazajistán, en Bruselas la han empezado a llamar la "cueva de Aladino" de las materias primas. Tiene todo lo que quiere la Unión Europea: las materias primas imprescindibles para el hoy y claves para el mañana, por un lado, y la voluntad de ocupar el puesto clave del que disfrutaba Rusia en el mercado.

El petroestado kazajo quiere ser verde, como Europa... y pagar las "enormes" reformas necesarias con sus recursos actuales... que la UE necesita. Por eso, eligió el Día Internacional de la Madre Tierra, el 22 de abril, para abrir la Cumbre Ecológica Regional en su capital, Astana.

"Se acabó el tiempo de señalar los problemas, es la hora de aplicar soluciones", proclamó el presidente Kasim-Yomart Tokáyev, en la inauguración.

Y la Comisión Europea ya llegó con los deberes hechos, porque se puso a la tarea en cuanto Rusia lanzó su invasión contra Ucrania: en noviembre de 2022, Bruselas firmó un acuerdo estratégico con Astana sobre materias primas críticas, baterías e hidrógeno verde.

Los jefes de las delegaciones de 55 países y entidades multilaterales, con el presidente kazajo Tokáyev en el centro, al inicio de la RES 2026. E.E.

Pero además lo acaba de renovar, con una hoja de ruta que incluye un contrato millonario para cadenas de suministro sostenibles.

Moscú y Pekín: abrir o cerrar el grifo

Por eso, la pregunta que sobrevuela la Regional Ecological Summit 2026 que reúne a los cinco jefes de Estado del Asia Central y a líderes de la ONU, la OSCE y la OMS, es si Kazajistán puede convertirse en el gran proveedor estratégico que la UE lleva buscando desde 2022... sin ofender a los dos gigantes.

El dilema del agua lo explica mejor que cualquier discurso diplomático. Moscú y Pekín tienen en su mano, cada una, un auténtico grifo para abrir y cerrarle a los kazajos.

Por el noroeste, el río Ural llega desde Rusia y el país comparte 25 ríos transfronterizos con China. Los más críticos son el Irtysh y el Ili, que nacen en Xinjiang.

La expansión del regadío chino puede reducir en un 40% la cuota kazaja del río Ili para 2050. De hecho, el creciente consumo en Xinjiang ya genera presión sobre el emblemático, enorme e imprescindible Lago Baljash.

Kazajistán no puede presionar a Pekín porque, además, necesita sus inversiones. Y no puede presionar a Moscú porque el agua que alimenta las riberas del Caspio llega desde su territorio, y porque sus oleoductos cruzan el ruso.

El ministro de Ecología, Yerlan Nyssanbayev, articula esa vulnerabilidad en términos operativos, en un encuentro con EL ESPAÑOL y otros medios internacionales: "El Mar Caspio es una de las claves principales para nosotros. Su temperatura y el nivel de evaporación crecieron en los últimos años. Necesitamos una cooperación básica entre los países ribereños".

Por eso, el presidente Tokáyev proclamaba este miércoles, en el inicio de la cumbre, que el Caspio "debe ser declarado un mar exento de armas".

La Torre Bayterek, de 97 metros y símbolo de Astaná, entre los barrios ministerial y financiero de la capital kazaja. ADP

Para dar pasos más allá de la convención que hoy existe sólo sobre el papel, bajo el marco de la ONU. "Se requiere mucho esfuerzo y tiempo", admite el ministro.

El clima y la geopolítica

En un país con enormes reservas de petróleo, uranio y tierras raras, el agua escasea, la minería lo impregna todo y el carbón sigue alimentando la mayor parte de las centrales eléctricas.

Además, el clima continental extremo del noveno país más extenso del mundo, pero con menos de la mitad de habitantes de España (20,5 millones), es el más expuesto al cambio climático: si las desviaciones de temperaturas medias del planeta se calculan de un grado en 2050, en Asia Central pueden ser de cinco.

Faltará agua, se degradarán los suelos, la lucha contra la polución será inviable, y la economía primaria se derrumbará acabando con la seguridad alimentaria. Por eso el discurso verde es, en realidad, profundamente geopolítico.

"El calentamiento global nos afecta a todos", explica el ministro de Ecología. "Y necesitamos financiación por valor de 600.000 millones de dólares para cumplir el objetivo de 2060 de emisiones cero".

La geopolítica de equilibrios es el precio de la neutralidad climática kazaja. Y es también un guiño a Occidente: vengan aquí donde tienen lo que necesitan hoy, e inviertan para que les vendamos lo que querrán mañana.

La UE ha prometido las emisiones cero en 2050, una década antes que su nuevo socio. Y según los datos oficiales, la energía renovable cubre hoy el 7% de las necesidades kazajas, frente al 56% alcanzado en España en 2024.

Los 5 'tesoros' kazajos para la UE

1. Materias primas críticas

La "cueva de Aladino" de las materias primas, apuntan fuentes de Bruselas, produce o alberga reservas de entre 18 y 21 de los 34 materiales que la UE clasifica como críticos para su economía: bismuto, galio, tierras raras, silicio, vanadio, tungsteno, tántalo, niobio, magnesio, litio, indio, grafito, cobalto...

En reservas mundiales, Kazajistán ocupa el primer puesto en zinc, tungsteno y barita; el segundo en plata, plomo y cromita; y el tercero en cobre.

Sin esos minerales no existen baterías de vehículos eléctricos o microchips, productos finales imprescindibles ya en la economía actual, ni aerogeneradores o paneles solares, claves para la seguridad energética del futuro inmediato.

La cadena de valor de la transición verde europea depende de ellos. Por eso, el acuerdo estratégico de 2022 ya incluía las materias primas críticas y el hidrógeno verde.

En marzo de 2025 se rubricó el contrato para desarrollar cadenas de suministro sostenibles.

El comisario europeo para Asociaciones Internacionales, Jozef Síkela, firma con el ministro de Exteriores de Kazajistán, Murat Nurtleu, un acuerdo sobre tierras raras, en Astaná, en marzo de 2025. Efe

Y un mes después se reforzó la cooperación con una hoja de ruta operativa que incluye el desarrollo del clúster de materiales para baterías —níquel, cobalto, manganeso y litio— que precisa la industria automovilística europea.

2. Uranio: los primeros del mundo

Kazajistán produce el 43% del uranio natural del planeta y su empresa estatal, Kazatomprom, ya factura alrededor del 30% de sus ventas al mercado europeo. Y esta cifra sólo puede crecer.

Porque la UE todavía compra a Rusia el 23% de su uranio directamente y un 21% adicional a Rosatom, en yacimientos donde la estatal rusa tiene participaciones significativas.

Así, a pesar de las sanciones a Moscú por la guerra en Ucrania, los países de la UE gastaron 686 millones de euros en combustible nuclear ruso en 2023, el doble que en 2022.

La urgencia de Bruselas por desengancharse de la Rusia de Vladímir Putin ha acelerado los acuerdos entre Kazatomprom y los operadores nucleares europeos. En 2025 se cerraron contratos con el grupo checo ČEZ para cubrir un tercio de las necesidades de Temelín, y memorandos con Eslovaquia.

Kazajistán también ha propuesto suministro a Bulgaria, Hungría y Rumanía.

Pero el nudo seguirá atando a Bruselas y Moscú, porque el uranio kazajo debe enriquecerse antes de convertirse en combustible nuclear, y Rusia controla el 46% de la capacidad mundial de enriquecimiento.

Además, la mayor parte del uranio kazajo llega actualmente a Europa por San Petersburgo. La "independencia" nuclear de la UE y de Astaná es, por tanto, más complicada de lo que parece.

3. Petróleo y gas: alternativa parcial

Kazajistán produce cerca de 90 millones de toneladas de petróleo al año y tiene reservas probadas de unos 30.000 millones de barriles (unas 4.000 millones de toneladas).

Desde que la guerra de Ucrania cerró el grifo ruso a Europa, se ha convertido en la única alternativa disponible en la región a escala relevante. En 2025, Kazajistán exportó por el oleoducto Druzhba unos 43.000 barriles diarios a Alemania, un 44% más que en 2024.

Una azafata, con el vestido tradicional kazajo, a la entrada de una de las esiones de la RES 2026. E.E.

Pero la dependencia de la infraestructura rusa es precisamente la trampa: la víspera de esta cumbre, el martes 21 de abril, la agencia Reuters reveló que Rusia suspenderá ese tránsito a partir del 1 de mayo.

Es la última demostración de que Moscú sigue usando sus oleoductos como palanca geopolítica.

Por eso, la respuesta kazaja será diversificar rutas con urgencia: más exportación por el corredor Bakú-Tbilisi-Ceyhan (BTC), que podría aumentar su capacidad hasta 20 millones de toneladas anuales, y abrir una oficina de la estatal Kaztransoil en Polonia, la primera en la UE, para garantizar los flujos a Alemania.

A través del Mar Caspio, Kazajistán puede aportar a la seguridad energética europea, pero no puede reemplazar a Rusia de manera completa e inmediata. También por eso, el presidente Tokáyev quiere desmilitarizar el Caspio.

4. Hidrógeno verde: ¿aliado de España?

España trata de posicionarse, reuniendo socios, como el primer 'hub' europeo de hidrógeno verde.

El proyecto H2Med —gasoducto submarino BarMar entre Barcelona y Marsella, más el terrestre CelZa entre Portugal y España— prevé arrancar en 2030 con capacidad para hasta 2 millones de toneladas anuales, el 10% del objetivo de consumo de la UE.

La apuesta ibérica se basa en el sol y el viento peninsulares. Pero España también puede importar y redistribuir hidrógeno de terceros países a través de sus puertos mediterráneos.

Kazajistán tiene potencial enorme: vasto territorio despoblado, abundante irradiación solar y régimen de vientos, acceso al Mar Caspio e intención declarada de exportar hidrógeno verde a Europa.

La empresa sueco-alemana Svevind ya trabaja en un megaproyecto en la región de Mangistau, con una capacidad de producción, también, de 2 millones de toneladas de hidrógeno verde anuales, con un coste estimado de 50.000 millones de euros.

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) acaba de conceder 200 millones de euros al Banco de Desarrollo de Kazajistán para energías renovables y transporte sostenible.

La hoja de ruta UE-Kazajistán 2025-2026 incluye el desarrollo de la cadena de valor del hidrógeno renovable como uno de sus cuatro ejes operativos.

El vínculo con España es evidente: si H2Med convierte la Península Ibérica en gran importador y redistribuidor de hidrógeno verde hacia Europa central, los puertos de Valencia, Barcelona, Tarragona y Algeciras pueden actuar como puerta de entrada del hidrógeno producido en Kazajistán y transportado buques metaneros o vía Middle Corridor.

5. El Middle Corridor esquiva Rusia

El Corredor Transcaspio —también llamado Middle Corridor o TITR— es una ruta comercial y logística estratégica que conecta China con Europa pasando por Asia Central, el mar Caspio, Azerbaiyán, Georgia y Turquía.

En sus 6.500 kilómetros combina ferrocarril, ferry por el Mar Caspio y carretera bajo un mismo contrato. Y sobre todo, evita el paso por Rusia o el Canal de Suez.

Su crecimiento ha sido espectacular, pasando de 800.000 toneladas en 2020 a 4,5 millones en 2024. Además, los tiempos de tránsito se han reducido a la mitad, hasta los 18-25 días. El Banco Mundial proyecta que alcanzará 11 millones de toneladas anuales en 2030.

Los documentos oficiales, de hecho, citan Valencia y Barcelona como destinos finales del corredor, con un tiempo estimado desde Xian de 44-47 días, lo que coloca a los puertos mediterráneos españoles en el foco.

El Middle Corridor es también la respuesta a la dependencia logística del uranio kazajo: si el mineral puede llegar a Europa sin cruzar Rusia, el chantaje logístico de Moscú sobre el suministro nuclear occidental pierde su principal palanca.

  1. Unión Europea (UE)
  2. Asia
  3. Petróleo
  4. Rusia
  5. Cambio climático
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  7. Kazajistán
  8. España
  9. Hidrógeno Verde

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