Domingo, 27 de septiembre de 2026 Dom 27/09/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

«El pecho no se cae por la lactancia, se cae por el embarazo»

«El pecho no se cae por la lactancia, se cae por el embarazo»
Artículo Completo 916 palabras
El tabaco afecta mucho más al descolgamiento de las mamas que alimentar a un bebé
«El pecho no se cae por la lactancia, se cae por el embarazo»

El tabaco afecta mucho más al descolgamiento de las mamas que alimentar a un bebé

Escucha el artículo. 4 min

Escucha el artículo. 4 min

Regala esta noticia Añádenos en Google (Adobe Stock)

Carmen Barreiro

27/09/2026 Actualizado a las 18:10h.

Un número importante de mujeres renuncia a la lactancia materna por una cuestión meramente estética. Y quizás lo que no saben es que el pecho ... no se cae o pierde elasticidad por amamantar a un bebé, la mama se descuelga o cambia de forma por el embarazo». La doctora Carmen Ruiz Garzón, especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva, no solo desmonta uno de los mitos más extendidos sobre la maternidad, sino que va un paso más allá.

Además de favorecer la degradación del colágeno, el tabaco afecta negativamente a la capacidad de los tejidos para recibir oxígeno y recuperarse adecuadamente, lo que se traduce en una mayor posibilidad de presentar ptosis mamaria o descolgamiento. Conclusión: los estudios disponibles hasta el momento confirman una relación más o menos directa entre la caída de pecho y ser fumadora, al tiempo que descartan la lactancia como una de las causas que modifican la estética de las mamas. «Lo que me resulta un contrasentido es que una mujer renuncie a la lactancia para que el pecho no se le caiga y, sin embargo, fume. El tabaco hace que la mama se le descuelgue mucho más que amamantar», insiste la doctora Ruiz Garzón. La idea de que dar el pecho lo 'estropea' simplifica en exceso un proceso mucho más complejo.

100.000 operaciones al año

Cuando se habla de cambios estéticos en las mamas, embarazo y lactancia no son sinónimos. La evidencia científica señala que la ptosis mamaria es un fenómeno multifactorial en el que influye desde el tamaño del propio pecho hasta la edad, la genética, el número de embarazos, los cambios de peso, el tabaco... «Durante la gestación se producen cambios hormonales y de volumen que afectan al cuerpo de la mujer. Evidentemente, no es lo mismo subir nueve kilos que engordar treinta, ni tampoco tener un hijo que dos o tres. También influye el pecho de partida. Una mama de mayor volumen está sometida a unas condiciones mecánicas diferentes a las de una mama pequeña. En otras palabras, lo que transforma el cuerpo es estar embarazada, no la lactancia», coinciden los especialistas.

El cambio estético de la mama es una preocupación especialmente frecuente entre las mujeres que se han sometido a una operación de pecho –tanto de aumento como de reducción– antes de quedarse embarazadas. «En estos casos, el principal temor de las pacientes es que la lactancia 'estropee' el resultado quirúrgico», reconoce la doctora Ruiz Garzón. Los números son abrumadores. Según el último informe oficial de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), solo en nuestro país se realizan un total de 107.540 intervenciones de mama al año. Es decir, más de la mitad de todas las operaciones de cirugía estética que se hacen en España son de pecho. Aunque la gran mayoría son para aumentar y elevar las mamas, el número de personas que se someten a una operación para reducir su volumen también es cada vez mayor: más de 13.000 casos anuales.

Otra creencia muy extendida en relación con la cirugía de mamas es que las mujeres operadas no pueden dar el pecho. Y no es del todo así. «Depende del tipo de intervención», precisa la doctora, que opera cada año a decenas de pacientes en su clínica de Sevilla. «Las operaciones en las que no se altera la arquitectura del pecho, como puede ser un aumento de la mama o una mastopexia periareolar (elevación de mamas con incisión alrededor de la areola), no afectan a la lactancia porque la anatomía de la mama es la misma. Sin embargo, hay cirugías como las mastopexias con cicatriz invertida o determinadas reducciones de pecho menos conservadoras que pueden alterar la arquitectura de la mama lo suficiente como para que afecte a la lactancia. La posibilidad de dar el pecho después de una cirugía mamaria debe valorarse de manera individual y en función de la técnica empleada».

Más volumen en el sur, más discretas en el norte

Una parte muy importante de las intervenciones de cirugía estética que se realizan en España son de aumento de pecho. Concretamente, tres de cada diez. Y también aquí hay modas. «Hace tiempo, los tamaños de los implantes eran más moderados. Después pasamos por una época en la que se han puesto pechos más grandes y en la actualidad hay un poco más de todo», reconoce la doctora Carmen Ruiz Garzón, especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva. Las diferencias son hasta geográficas. En el sur peninsular, prefieren, por norma general, volúmenes mucho más grandes que en la zona norte, donde las pacientes suelen ser más discretas en cuanto al tamaño del implante.

comentarios Reportar un error
Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir