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El pedófilo detenido en Guipúzcoa con miles de archivos pornográficos es un médico jubilado de 71 años

El pedófilo detenido en Guipúzcoa con miles de archivos pornográficos es un médico jubilado de 71 años
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El investigado fue arrestado en 2014 en el marco de una operación policial coordinada con Estados Unidos
El pedófilo detenido en Guipúzcoa con miles de archivos pornográficos es un médico jubilado de 71 años

El investigado fue arrestado en 2014 en el marco de una operación policial coordinada con Estados Unidos

Regala esta noticia Añádenos en Google Agentes de la Ertzaintza durante el registro practicado el martes en el domicilio de Azpeitia donde fue hallado el material que se investiga. (Ertzaintza)

Jorge Napal

22/05/2026 a las 08:11h.

El hallazgo del soporte gráfico incautado ha sorprendido a los propios agentes de la investigación. Nada menos que 110.000 archivos con fotos y vídeos ... de pornografía infantil. Es el material que tenía en su haber un vecino de Azpeitia (Guipúzcoa) de 71 años, médico de profesión ya jubilado, que ejercía en una mutua y que fue detenido el pasado martes. Cuenta con antecedentes penales por hechos similares por los que ya había sido arrestado en dos ocasiones, una de ellas en 2014, en el marco de una operación policial coordinada con Estados Unidos. «Es una barbaridad el material que se ha encontrado en su poder», reconocen fuentes jurídicas consultadas.

El juzgado de Azpeitia le ha impuesto la obligación de comparecer en sede judicial «cuantas veces sea requerido» y le ha retirado el pasaporte y también se la ha impuesto la prohibición de salir del territorio nacional, según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV).

Un amplio operativo policial ha sido necesario estos días atrás. Testigos presenciales relatan que el martes por la mañana se desplazó a la localidad al menos una decena de agentes de paisano, hacia «un paraje alejado del centro del casco urbano». El curso de la investigación, según informa el Departamento vasco de Seguridad, se ha desarrollado durante este mes de mayo tras la sospecha de que el varón pudiera tener en sus dispositivos informáticos archivos de vídeo e imágenes relacionadas con la pornografía infantil, como posteriormente se ha podido comprobar.

«Por el momento se está analizando el contenido del material ocupado. Hasta que no concluya la investigación no se puede saber si hay algo más que posesión de esos archivos e imágenes», detallan a este periódico fuentes del caso. De ello depende el posible reproche penal.

Responsabilidad criminal

Disponer de ese material, por ingente que sea, conlleva una pena de tres meses a un año de prisión o puede quedar en una multa si queda acreditado que es «para uso propio», según informan fuentes jurídicas consultadas, tal y como recoge el artículo 189.5 del Código Penal.

El hecho de que ese material se comparta es una circunstancia que aumenta la responsabilidad criminal del presunto autor del delito, con un castigo de entre uno a cinco años de cárcel, que pueden elevarse hasta los nueve «dependiendo del contenido del material, especialmente cuando esas imágenes tienen un carácter particularmente degradante».

Por el momento, el caso se encuentra en una fase inicial de instrucción. Los hechos por los que se han incoado las diligencias «constituirán un delito de posesión de material de abuso sexual infantil sin perjuicio de ulterior calificación» -según precisó ayer el TSJPV en un comunicado- situación que puede darse si finalmente quedase acreditado que ese material ha sido distribuido.

Las pesquisas policiales han permitido la identificación del investigado, el cual disponía de una serie de claves y códigos de usuario para ser utilizadas en la red o en aplicaciones donde pedófilos comparten y transfieren archivos con contenidos de pornografía con menores.

Ante tales evidencias y con la autorización del Juzgado de Azpeitia, el martes agentes de la Ertzaintza realizaron una entrada y registro en un domicilio de la localidad azpeitiarra. Los investigadores hallaron en las diferentes estancias del piso varios dispositivos electrónicos en los cuales había 110.000 archivos con fotos y vídeos de índole sexual infantil. El almacenamiento de este material asciende a los 280 gigabytes, según han podido determinar los investigadores.

«A partir de ahora va a ser necesario comprobar si analizando los dispositivos que se han intervenido en las entradas y registros ha habido transmisión o no de esos archivos, para ver en qué ámbito penal nos movemos y analizar si se adopta alguna otra medida cautelar», detallan fuentes de la Fiscalía. Por el momento la única que se ha adoptado ha sido la retirada del pasaporte, decisión tomada tras finalizar las diligencias policiales correspondientes, una vez que el arrestado fue puesto ayer por la mañana a disposición judicial, tras lo cual quedó en libertad.

El curso de la investigación ha permitido conocer que este hombre de 71 años y nacionalidad española, que está acusado de un delito de posesión de material de abuso sexual infantil, ya fue detenido en 2011 por la Policía Nacional por un delito de corrupción de menores. «Estamos ante un tipo de casos cada vez más habitual. Lo estamos viendo en el día a día. El desarrollo tecnológico ha favorecido que este tipo de contenidos pueda ser compartido con un click, y aunque estamos dedicando muchos recursos a la persecución de estos delitos es inevitable que al final vayamos un poquito por detrás», admiten fuentes consultadas de la Policial Nacional.

Eso sí, añaden a renglón seguido que «al final se les detiene». Así ocurrió en 2014 con este mismo varón, arrestado por la Guardia Civil por un delito de pornografía de menores. Es ahora la Ertzaintza la que continúa con la investigación para poder identificar tanto a las víctimas que aparecen en las imágenes como a otros posibles autores implicados en los hechos. «Analizar tanto material llevará su tiempo», señalan fuentes del caso. A partir de ahí «habrá que ver si solo es posesión de material o estamos ante algo más grave».

Fuentes de Fiscalía admiten que no existe un perfil tipo ante este tipo de delitos. «El investigado ha sido ahora un hombre de 71 años, pero la experiencia nos dice que puede ser cualquiera. No vemos un perfil concreto: estamos hablando desde personas casadas de mediana edad a solteros. La experiencia nos dice que este tipo de material pornográfico lo puede compartir cualquiera, con la única salvedad de mujeres. No hemos conocido ningún caso en el que sean ellas las que comparten este tipo de archivos e imágenes», indica el Ministerio Fiscal.

Historial delictivo

Habida cuenta del historial delictivo que atesora, la investigación en curso no parece un hecho puntual en la trayectoria vital del varón de 71 años arrestado esta semana en Azpeitia. Según ha podido saber este periódico, la Guardia Civil le detuvo en 2014 en Guipúzcoa por un delito de pornografía de menores en el marco de una operación policial desarrollada en colaboración con Estados Unidos.

Dentro de la ardua labor de investigación que supone perseguir este tipo de delitos, en ocasiones, agencias y cuerpos policiales estadounidenses detectan en el marco de sus propias investigaciones accesos a contenido pedófilo desde IPs que se sitúan en el extranjero, como ocurrió en esta ocasión, en la que fue necesaria la vía de la cooperación internacional a través de los servicios de Estados Unidos.

En concreto, la operación se desarrolló en colaboración con el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados, un organismo impulsado a partir de 1994, con el que los servicios secretos redoblan esfuerzos para proporcionar apoyo forense y técnico para ayudar en la la investigación de casos de niños desaparecidos y explotados.

Otro arresto en Almería

El vecino de Azpeitia investigado también había sido detenido tres años antes por la Policía Nacional en el municipio almeriense de El Ejido. El arresto se produjo en 2011, y un juzgado de lo penal le impuso una condena de prisión de dos años por un delito de corrupción de menores, según ha podido saber este periódico. «Cada vez son más los recursos que se están dedicando a este tipo de investigaciones porque cada vez son más los casos que se cometen por medios tecnológicos. Son difíciles de chequear, pero tenemos gente muy buena en esta especialidad delictiva, y los resultados están ahí», indicaron ayer a este periódico fuentes de la Policía Nacional.

Proteger a los menores en el entorno digital preocupa cada vez a más adultos, pero al mismo tiempo las cifras sugieren que todavía queda mucho por recorrer en materia de concienciación. El 72% del material incautado a pedófilos son imágenes cotidianas no sexualizadas de menores obtenidas de redes sociales.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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