La ronda de contactos que Sumar anunció ayer que iba a abrir en solitario con los grupos del Congreso para convencerles de que convaliden el real decreto ley de alquileres ha pinchado a la primera. El PP da plantón al socio minoritario del Gobierno y no se celebrará ninguna reunión.
Así lo señalan fuentes del grupo parlamentario del PP, que explican además que la gente "no tiene que pagar la incompetencia del Gobierno en vivienda". "Si la política en materia de vivienda del Gobierno es un desastre, que la cambien. Pero que no pretendan que la gente les ayude a taparlo", señalan.
Sumar se ha puesto en contacto en las últimas horas con la portavoz parlamentaria del PP, Ester Muñoz, para solicitar una cita. Sin embargo, la respuesta ha sido negativa. Este plante deja ahora más que nunca la votación del decreto en manos de Junts, cuyos siete diputados son imprescindibles para sacar adelante la convalidación. El problema para Sumar es que el partido catalán viene mostrándose en contra de la medida y se inclina, pues, por tumbarla en el Congreso.
El decreto, que prorroga los alquileres que caducan en 2026 y 2027 para evitar que su cuantía se vea incrementada por el ascenso de precios, es una de las banderas de Sumar y le llevó a plantarse durante dos horas ante el PSOE, impidiendo la celebración del Consejo de Ministros. Para demostrar que pese a las resistencias de la derecha no se da por vencido, los de Yolanda Díaz anunciaron el lunes que iba a abrir sin la participación del PSOE una ronda de negociaciones con todos los partidos excepto Vox para intentar pelear los votos.
Ahora, tras la negativa del PP, está por ver cómo se acaba desarrollando esta ronda de contactos, pues puede acabar con Sumar reuniéndose sólo con los partidos que ya se conoce que están a favor. En todo caso, estas citas son una parte de la campaña de presión que está desplegando. Pues habrá otra pata que se dará en la calle, con las manifestaciones que está promoviendo que convoquen las asociaciones de inquilinos y las plataformas por la vivienda.
Los populares han sido tajantes en su rechazo. Desde el grupo parlamentario se ha trasladado a Sumar que su postura es de sobra conocida: que el llamado "escudo social" lo tiene que "pagar el Gobierno, no los ciudadanos".
Las fuentes populares consultadas inciden en que la solución al problema de la vivienda "no pasa por intervenir más el mercado, sino por construir más casas y dar seguridad jurídica a propietarios e inquilinos".
"La crisis de la vivienda no es un problema coyuntural, sino estructural, y este real decreto no ofrece soluciones realistas", reprocha el PP.
Por último, estas fuentes señalan que "muchas" de las medidas del PP respecto a la vivienda "tienen apoyo constatado de la mayoría parlamentaria" y que este Gobierno, que lleva gobernando ocho años, está demostrado que es "el problema, no la solución" a esa crisis.