El presidente del PNV Aitor Esteban ha lanzado una dura advertencia al PSOE; el partido al que apoya en Madrid y que, de momento, es su socio en las instituciones más importantes de Euskadi. Esteban ha advertido a Pedro Sánchez que no admitirá actitudes diferentes de los socialistas en Madrid y en Vitoria y que, después de un año contenido por "responsabilidad", no rehuirá la confrontación. "No nos vamos a callar", ha subrayado en plena batalla política con sus socios de gobierno en el País Vasco. Esteban descarta que la agria controversia pública con Eneko Andueza salpique al Gobierno de Imanol Pradales.
Esteban no ha esperado a que concluyera el largo puente festivo en Euskadi para dar réplica al PSE-EE en una sorprendente batalla política entre los dos aliados que retomaron sus relaciones en 2016. En sus primeras declaraciones tras la polémica del meme emitido desde una cuenta oficial de los socialistas vascos, Esteban ha insistido en calificar de "inaceptable" el mensaje publicado en las redes sociales que cuestionaba su anuncio sobre avances en la negociación con socialistas y EH Bildu sobre el 'nuevo estatus' vasco. Esteban ha evitado hoy referirse al 'nuevo estatus' para arremeter contra sus socios de gobierno en Euskadi y, en especial, contra Eneko Andueza.
A los socialistas vascos no solo les afeó la utilización del meme -que el PSE-EE no ha retirado- al calificarlo de "inaceptable". También ha criticado que Andueza -que n quiso entrar en el gobierno de Pradales- considere que tiene "mano libre" para marcar perfil propio con controversias como la reforma de la ley para aumentar la imposición del euskera para ser funcionario.
"Ellos tenían decidido utilizar políticamente este tema [por el euskera] y me parece una barbaridad porque es hacer un flaco favor a la lengua", ha señalado Esteban. Una presunta estrategia alimentada por declaraciones previas como las realizadas por el vicelehendakari Mikel Torres -"Torres" a secas para Esteban- en las que advirtió que el PNV seguía a la estela de la estrategia marcada por EH Bildu.
Además, ha culpado a los socialistas de "no tener palabra" porque, según su versión, le trasladaron que no entrarían en polémicas sobre la reforma de la Ley de la Administración vasca para aumentar las plazas en euskera; la clave de este durísimo enfrentamiento político entre los dos socios.
El presidente del PNV ha desvelado, además, que fue el jefe de gabinete de Pedro Sánchez Diego Rubio quien el pasado miércoles se puso en contacto con él horas antes de que el presidente del Gobierno de España halagara en el Congreso a los parlamentarios nacionalistas encabezados por Maribel Vaquero. "Voy a salvarle la cara a Eneko", fue el mensaje que Rubio le trasladó a Esteban en nombre del presidente, lo que deja también en un incómodo lugar al líder de los socialistas vascos.
Esteban ha querido despejar cualquier duda sobre quién es el responsable de la mala relación con Andueza al asegurar que ya Andoni Ortuzar le había advertido sobre el líder de los socialistas vascos.
La inusual comparecencia de Esteban en dos entrevistas en fin de semana en la radiotelevisión pública vasca se produce apenas 24 horas después de que el líder del PSE-EE Eneko Andueza cargara con dureza contra el PNV. En sus primeras valoraciones públicas tras la publicación del meme de Esteban el pasado martes 28 de abril, Andueza insistió en su crítica frontal a Esteban por, según su opinión, intentar minimizar el error de la reforma legal del euskera en la administración con un hipotético avance en las negociaciones sobre el 'nuevo estatus' con EH Bildu.
Andueza calificó de "polémica artificial" la reacción del PNV al arremete contra el tuit y al suspender una cita programada para el pasado miércoles con Antonio Hernando, el 'comisionado' por Pedro Sánchez para negociar la reforma del Estatuto de Gernika. El líder de los socialistas vascos responsabiliza a Esteban de lanzar el mensaje sobre el 'nuevo estatus' para tapar el fracaso en las negociaciones sobre la reforma del euskera que había sido objeto de negociación durante 10 meses y que, tras su no definitivo, ha provocado que el PNV pida la abstención a EH Bildu para que pueda ser aprobada en los próximos meses. Hoy, Aitor Esteban ya ha reconocido sus dudas de que en el Parlamento Vasco se llegue a aprobar los cambios para facilitar que todas las plazas públicas tengan como requisito el euskera que pretenden PNV y EH Bildu.