La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha comparecido ante la Comisión de Interior del Senado para negar haber participado "jamás, nunca en ninguna trama contra la UCO, la UDEF o cualquier agente del cuerpo".
"Jamás, nunca, he participado en ninguna campaña de desprestigio, ni influenciada por Leire Díez ni por ninguna otra persona", ha recalcado.
González también ha negado haber adoptado "nunca, ninguna medida contra ningún agente de la Guardia Civil". Y también ha negado haberse reunido "jamás, nunca, con Leire Díez en las instalaciones de la Guardia Civil". "Jamás, nunca", ha reiterado una y otra vez.
González ha insistido en que siempre ha respetado el trabajo del Instituto Armado y "jamás, nunca" se ha interesado por los trabajos y las tareas de los agentes. La directora ha hecho hincapié en que su "respeto" por el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado "ha sido siempre absoluto".
"Cada uno de mis días al frente de esta institución", ha dicho, "ha sido para fortalecerla y de acuerdo siempre con la política marcada por el Ministerio del Interior". A partir de ahí, ha enhebrado el listado de las mejoras que ha introducido en el cuerpo: más agentes, más catálogo de puestos de trabajo, más medios para concluir: "Siempre he tenido, tengo y tendré un comportamiento impecable con la Guardia Civil. Es mi casa, es mi familia".
De Leire Díez, Mercedes González ha dicho que supo de su existencia cuando ella trabajaba en Correos y su relación se debió a la "conflictividad" que existía en esa empresa pública. "Jamás me reuní con ella personalmente", ha recalcado.
No obstante, sí ha admitido que tras su nombramiento como directora general de la Guardia Civil quedó con Díez "para tomar un café" y en esa cita, ha afirmado, "en ningún momento se habló de nada relacionado con el cuerpo". Tres meses después, González se ha referido a otra supuesta reunión que ha asegurado no recordar.
Posteriormente, ha añadido, Díez la llamó para tomarse otra café; la cita fue anulada y se retomó un tiempo después. Fue ahí cuando, ha admitido, le planteó que el comandante Rubén Villalba pudiera reincomporarse al servicio. Ella le respondió que eso no era posible y dio por acabado el encuentro. "Jamás volví a verla", ha asegurado.
Un mes después de este último encuentro, según el relato de González, se le informó, por parte del DAO, de la existencia de una estrategia sobre el fraude de hidrocarburos y semanas más tarde se conoció la participación de Díez en una videoconferencia atacando a la Guardia Civil. La directora ha asegurado que se reunió con los afectados para trasladarles su absoluto apoyo. Allí les reconoció que conocía a Leire. Al día siguiente se repitió la reunión con el ministro del Interior para el mismo objetivo.
Finalmente, la compareciente ha explicado que a finales del pasado mes de mayo se requirieron las informaciones reservadas que supuestamente habían tenido como objetivo de entorpecer el trabajo de la UCO. Ahí González ha asegurado que se trató de "acciones preliminares, no procedimientos sancionadores" y ha añadido que "no se dirigían contra nadie en concreto". "En realidad", ha dicho, "sólo fueron dos actuaciones administrativas". La primera duró sólo unas semanas y se cerró sin ninguna responsabilidad y tuvo como objetivo determinar cómo se produjo una filtración sobre el caso de David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. En este caso "sólo se incluyó una recomendación para que no se repitieran situaciones así".
Respecto a la segunda información reservada, relativa a las comunicaciones filtradas entre Ábalos y el presidente del Gobierno, "se intentó esclarecer el asunto y se cerró sin haber iniciado ninguna diligencia; duró catorce días".
La tercera, se refería a "supuestas intromisiones del DAO en el trabajo de la UCO y a las tensiones que existían en la unidad". Se activó a raíz de la publicación en un medio en la que "se manchaba la reputación del DAO", ha relatado, "y se citaba a altos mandos del cuerpo". En esta información reservada, ha reconocido, "sí se tomaron declaraciones en calidad de testigos no de investigados y se archivó un mes después sin ninguna responsabilidad".
El Partido Popular la ha acusado de mentir y ha insistido en que sus declaraciones tajantes chocan de plano con los informes elaborados y entregados al juez precisamente por los miembros de la UCO. En la misma línea ha incidido Vox. Ambas formaciones han urgido a la directora general a presentar de inmediato su dimisión.