La empresa, con sede en Houston y fundada en 2022, forma parte de un sector que busca tecnología para leer e interpretar las señales cerebrales. Mientras otras empresas que exploran tecnologías similares, como Neuralink, Paradromics y Synchron, de Elon Musk, desarrollan dispositivos para que las personas paralíticas puedan comunicarse y utilizar computadoras, Motif pretende aliviar la depresión en personas que no se han beneficiado de la medicación.
Combatir la depresión
El dispositivo de la empresa se implanta en el cráneo, justo por encima de la ‘duramadre’, la membrana protectora del cerebro. Se dirige a la red ejecutiva central, una parte del cerebro responsable de las funciones cognitivas de alto nivel y poco activa en el trastorno depresivo mayor. El implante emite patrones específicos de estimulación para "encender" esta red.
El dispositivo de Motif permitiría a los pacientes recibir estimulación cerebral terapéutica en casa. "Mediante la estimulación eléctrica frecuente, creemos que podemos impulsar esa neuroplasticidad que crea una conectividad más fuerte dentro de la red ejecutiva central para pacientes con depresión, de modo que puedan levantarse de la cama por la mañana, llamar a sus amigos, ir al gimnasio", argumenta Jacob Robinson, cofundador y director ejecutivo de Motif.
estudio de 2021, durante un periodo de 12 meses en Estados Unidos, casi 9 millones de adultos seguían tratamiento para el trastorno depresivo mayor y, de ellos, se consideraba que casi 3 millones padecían depresión resistente al tratamiento, cuando los síntomas no mejoran después de al menos dos, y a menudo más, medicamentos antidepresivos.El dispositivo de Motif puede implantarse en un procedimiento ambulatorio de 20 minutos sin necesidad de cirugía cerebral. Funciona con una tecnología magnetoeléctrica inalámbrica que Robinson desarrolló en la Universidad Rice y se carga con una gorra de béisbol que los pacientes llevarán puesta cuando reciban la estimulación.
El órgano que importa
Los componentes de la gorra envían datos sobre la dosis de estimulación prescrita al paciente a su implante para que reciba una cantidad fija de tratamiento. Según Robinson, es probable que los pacientes lleven la gorra durante periodos de 10 a 20 minutos varias veces al día, al menos en los primeros días de tratamiento.
"Esperamos que los pacientes empiecen a reaccionar e incluso que entren en remisión en los 10 primeros días de tratamiento", explica Robinson. Después, los pacientes llevarían la gorra con menos frecuencia para las dosis de mantenimiento de la estimulación.
WIRED. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.