Vinicius celebra su gol contra el Benfica Reuters
Fútbol El Real Madrid, sin Mbappé y con el fútbol justo, gana al Benfica y avanza a octavos de Champions al ritmo de ViniciusEl brasileño sentenció en el minuto 80 un partido en el que el club lisboeta, sin Mourinho en el banquillo, se adelantó. El gol del empate fue de Tchouaméni.
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Jorge Pacheco Publicada 25 febrero 2026 22:59h Actualizada 25 febrero 2026 23:16h- Real Madrid
- Directo Final Crónica
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El Real Madrid pisa tierra firme en los octavos de final de la Champions League. No de la forma más bonita, pero lo consigue tras superar una eliminatoria ante el Benfica enfangada por la polémica de la ida y las trabas futbolísticas de la vuelta. [Narración y estadísticas: Real Madrid 2-1 Benfica]
Sentenció Vinicius, que marcó por quinto partido seguido y refrendó su buen momento de forma. También bailó. El susto vino cuando el Benfica se adelantó en la primera parte, con gol de Rafa Silva, pero un tanto de Tchouaméni dos minutos después devolvió la calma.
Los blancos estarán este viernes en el sorteo de Champions, junto al Barça y al Atleti. Y tendrán dos posibles rivales en la siguiente ronda: otro equipo portugués, el Sporting CP, o su clásico rival de las últimas temporadas en Europa, el City de Guardiola.
La pancarta contra el racismo en el Bernabéu antes del Real Madrid - Benfica EFE
El día del regreso de Mourinho, sin Mourinho en el banquillo, lo iba a tener que capear su aprendiz Arbeloa sin la gran estrella del Real Madrid: Kylian Mbappé. El francés, renqueante de su lesión en la rodilla izquierda, ni siquiera entró en la lista. Ocupó su lugar Gonzalo.
En el Benfica no estuvo Prestianni, sancionado -provisionalmente- por UEFA tras su incidente en la ida con Vinicius. Y volviendo a Mou, el portugués no apareció por la cabina 6 que tenía reservada en la tribuna de prensa del Bernabéu. Prefirió ver el partido desde el autobús a meterse en la pecera ante la mirada de reporteros y aficionados.
Así, con la mitad del periodismo español -y del portugués- preguntándose dónde estaba 'The Special One', comenzó un partido que estaría lejos de ser un paseo para el Madrid. El Benfica se pasó los primeros minutos acechando la portería blanca; y de tanto lanzar la caña, acabó pescando.
El Benfica se adelantó
Fue antes de cumplirse el primer cuarto de hora. El Madrid, desubicado, permitió que Pavlidis se metiera hasta el fondo por su banda derecha. El griego puso un centro raso al corazón del área y a Asencio, en un intento de interceptar el balón, le salió un disparo hacia su propia portería.
Courtois, que no le bastará con parar tiros contrarios, sacó un pie milagroso para evitar el autogol de su compañero. Pero ahí estaba bien posicionado Rafa Silva para hacerse con el rechace y empujar a gol.
El momento del gol de Rafa Silva, el 0-1 del Real Madrid - Benfica EFE
Los sudores fríos corrían el cuerpo de los jugadores blancos. Más por las -malas- sensaciones en el partido que casi por el gol, que sólo era la confirmación de que la cosa no iba bien. Suerte que el susto duró un par de minutos. Hasta que marcó Tchouaméni.
De una pérdida del Benfica en su campo nació el ataque del Madrid. Güler abrió inteligentemente a Valverde quien, igual de listo, vio cómo Tchouaméni se asomaba peligrosamente al balcón del área. Aurélien fusiló desde la frontal con un tiro a media altura al que no llegó bajo palos Trubin.
Tchouaméni y Gonzalo celebran el gol del 1-1 contra el Benfica Reuters
El 1-1 dibujaba, ahora sí, otro partido. Con el Madrid ya más confiado, pero entregado a un ritmo de ida y vuelta tan beneficioso en esta noche de Champions como peligroso. Fue a partir del minuto 20-25 cuando los de Arbeloa sí lograron mayor control de la posesión -y por ende, del partido-.
El gol anulado a Güler
El 'momentum' del Madrid había llegado y lo pudo aprovechar. O casi. Cumplida la media hora de partido, un balón bombeado de Vinicius se cernía con peligro sobre la portera lusitana. Cabeceó Valverde en el segundo palo, pero no a puerta.
Seguidamente, Gonzalo le ganó la pelea al veterano Otamendi en el área pequeña y la pelota quedó muerta para que Güler, el más atrevido de todos, metiera la puntera. Cantó gol el Bernabéu, pero a Vincic, el árbitro esloveno del partido, le llegó un aviso desde el VAR:había fuera de juego de Gonzalo. Por uno de sus hombros, como revelaron las líneas tiradas por la tecnología. Gol anulado.
Vinicius y Güler, durante el partido EFE
El tramo final de la primera parte dejó alguna parada más de Courtois, la amarilla al colombiano Richard Ríos y poco más. El colegiado señaló el túnel tras un minuto de añadido y, pasada la primera parte, la eliminatoria seguía abierta.
Ni Arbeloa ni Mourinho -allá donde estuviese- hicieron cambios en el descanso. La tensión iba en aumento y así se reflejó en las dos amarillas que vieron Otamendi y Asencio en los primeros quince minutos tras la reanudación. También Rafa Silva, el autor del 0-1, puso a temblar la portería de Courtois con un disparo al larguero.
La más clara para el Madrid en el ecuador del partido fue un chut de Trent ligeramente desviado del palo. En resumidas cuentas, la segunda parte estaba siendo aburrida y se sumó un largo parón, bien ejecutado, por una imagen peligrosa que protagonizó Asencio.
El canterano del Madrid se llevó un brutal golpe con su compañero Camavinga y fue el peor parado. Asencio cayó de boca contra el césped desde una considerable altura. A los médicos les preocupaba su mandíbula y tuvo que ser retirado en camilla. Junto a él, pero a pie, se fue también el francés. Los que entraron fueron Alaba y Mastantuono.
Vinicius bailó
El partido se había enfriado, pero el que nunca lo hace, para bien o para mal, es Vinicius. Tras 80 minutos más o menos tímidos, al brasileño le bastó una acción fugaz, una carrera rapaz, para cerrar el partido. Mención especial al balón dividido que ganó en la medular Valverde y al pase profundo que metió de seguido. Luego, el '7', con el interior y ajustadito, batió a Trubin.
El gol de Vinicius para hacer el 2-1 contra el Benfica en el Bernabéu Reuters
Vinicius bailó y Arbeloa seguro que respiró. El 2-1, a falta de diez minutos del final, ponía al Madrid con más de pie y medio en octavos. Solo una debacle lo impediría, y con el Benfica falto de aire parecía imposible. Los de Mou no inquietaron más a Courtois y se despidieron de la Champions en el Bernabéu.
Pasa de ronda el Madrid. Con lo justo. Espera el Manchester City o el Sporting. Otro playoff superado, sin Mourinho dejándose ver en el coliseo blanco 13 años después. Las cosas de 'The Special One'.
Vinicius, con Trubin de fondo, saluda a la afición tras el partido EFE
Real Madrid 2-1 Benfica
Real Madrid: Courtois; Trent, Rüdiger, Asencio (Alaba, m.78), Carreras (Fran García, m.91); Tchouaméni, Camavinga (Mastantuono, m.78), Fede Valverde, Güler (Palacios, m.84); Vinícius y Gonzalo (Thiago, m.84).
Benfica: Trubin; Dedic, Araújo, Otamendi, Dahl; Aursnes (Barrenechea, m.85), Richard Ríos, Leandro Barreiro (Lopes Cabral, m.91); Schjelderup (Ivanovic, m.85), Rafa Silva y Pavlidis.
Goles: 0-1, m.14: Rafa Silva; 1-1, m.16: Tchouaméni; 2-1, m.80: Vinícius.
Árbitro: Slavko Vinčić (Eslovenia). Amonestó a Asencio (57) y Palacios (96), por el Real Madrid; y a Richard Ríos (35) y Otamendi (51), por el Benfica.
Incidencias: encuentro de vuelta de la ronda de acceso a octavos de final de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 83.300 espectadores, 4.500 aficionados del Benfica.