Jorge GarayEspacio10 de abril de 2026Artemis II son los primeros en regresar a la órbita lunar después de 50 años. También son los primeros en volver a la Tierra en una nave nueva que llegará a unos 11 kilómetros por segundo, lo que equivale a 32 veces la velocidad del sonido o
casi el doble de la velocidad de un reingreso tradicional desde la Estación Espacial Internacional. Durante esta última etapa, la cápsula Orión atravesará un capullo de plasma donde la temperatura alcanza los 2,700 °C debido a la fricción con la atmósfera.esta es la segunda vez que Orión enfrenta ese examen. En su primer intento no lo pasó del todo. Durante Artemis I, la cápsula regresó desde la Luna sin tripulación para probar su escudo térmico en condiciones reales. En lugar de mostrar un desgaste uniforme, el Avcoat se quemó de forma irregular y desprendió más material del previsto, dejando patrones de erosión que no coincidían con lo que los ingenieros habían modelado.la NASA detuvo el avance del programa. Artemis II no siguió adelante hasta que Orión pasó por un rediseño del escudo, nuevas pruebas de materiales y una recalibración completa de los modelos térmicos. El sueño de volver a la Luna se retrasó casi dos años.
Otros programas pospuestos por problemas en el reingreso
La historia espacial está llena de momentos en los que un problema durante el reingreso obligó a frenar o replantear misiones enteras. El caso de Soyuz 1 en 1967 es uno de los más recordados. La cápsula pionera solo debía orbitar la Tierra, pero su sistema de paracaídas falló durante el reingreso y la nave impactó contra el suelo a toda velocidad. El cosmonauta Vladimir Komarov murió y el programa se suspendió por 18 meses.
Para la NASA, la tragedia llegó en 2003. Un fragmento de espuma golpeó el ala izquierda del transbordador Columbia durante el lanzamiento y dañó su escudo térmico. Nadie detectó el desperfecto. Al reingresar, el calor penetró la estructura y la nave se desintegró. Los siete tripulantes murieron. El programa de transbordadores se detuvo por dos años y, eventualmente, se canceló.
se movió a Artemis IV, programada para antes de 2030. Artemis III será una misión intermedia, menos espectacular pero más crítica, dedicada a validar sistemas, trajes y maniobras que garanticen que, cuando llegue el momento de pisar la Luna, no quede ningún imprevisto sin resolver.