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Imagen del pequeño Alán Josué con el exoesqueleto que le ayuda a caminar. SUR El robot que enseña a caminar: Alán Josué estrena en el Materno Infantil un exoesqueleto pediátricoEl pequeño, de solo cuatro años, nació prematuro y tiene problemas de movilidad, pero gracias a esta tecnología puede dar ya «pasitos» cogido de la mano de sus padres o abuelos
Jueves, 16 de abril 2026, 06:00
... madre, Yinsheller Manaure, a SUR. La falta de oxígeno durante varios segundos en el parto y el hecho de ser prematuro le afectaron, siempre según Manaure, a «la movilidad de las piernas y cadera hacia abajo». Pero la vanguardia médica se abre camino en el día a día y, como anunció el Servicio Andaluz de Salud (SAS) el pasado 30 de marzo, cuatro hospitales de la región, entre ellos el Materno Infantil de Málaga, han incorporado exoesqueletos pediátricos, dispositivos que ayudan a mejorar la movilidad y la calidad de vida a pacientes con enfermedades raras, patologías neuromotoras, parálisis cerebral o atrofia muscular espinal. En el caso de este pequeño, la terapia con este robot le ha permitido coger «confianza para que él pueda andar» y, cuando no es asistido por el robot, pueda dar «pasitos cogido de la manita de sus padres o sus abuelos». Este menor es de los primeros en usarlo en la sanidad pública de Málaga y el que ha inaugurado la tecnología en el Materno.Formación para los profesionales
La compra de los equipos se ha hecho con fondos NextGenerationEU, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y se enmarca en la estrategia de la Junta para potenciar la medicina personalizada y la robótica en el sistema público de salud. Los equipos de rehabilitación y fisioterapia de los cuatro hospitales han recibido formación específica para el manejo de los robots.
En el caso del Materno Infantil, el Servicio de Medicina Física y Rehabilitación, en coordinación con Electromedicina, se encarga de impulsar esta terapia tan destacada para muchos menores. Además del Materno, disponen de este exoesqueleto el Virgen del Rocío de Sevilla, el Virgen de las Nieves de Granada y el Reina Sofía de Córdoba.
«Él no camina solo, no se levanta. Después de tres terapias se le ha visto un progreso muy grande», dice la madre del menor
Como explica la madre del menor, que tiene 32 años y lleva ocho en Málaga tras venir desde Venezuela, «él no camina, no se levanta, puede ayudarse de un carrito o algo, pero no camina solo». Tiene los músculos de las piernas muy tensos, arguye, y ha ido a tres terapias de 45 minutos cada una con el exoesqueleto. Asegura que ha habido un progreso que se notará más con las dos sesiones semanales que tiene por delante. «Se le ha visto un progreso muy grande: ellos hacen los ajustes, en las piernas ahora tiene un ángulo correcto. Él no estiraba completamente las rodillas, tenía como el hueso encogido y, gracias al proyecto, acomoda correctamente. Todo esto va a hacer que él más adelante va a caminar», precisa.
Otra imagen del pequeño durante la terapia. SURLos sanitarios juegan con el pequeño. Por ejemplo, maneja un pequeño robot por control remoto. «Lo ponen en manual para que él mismo vaya dando sus pasos poco a poco, él mismo da el paso y el exoesqueleto lo que hace es terminar de darle el paso correctamente», subraya. Es decir, lo asiste en el caminar. Tras estas terapias, «el niño ya no cruza las piernas, no están en equis. Se le ve el cambio enorme porque las mantiene abiertas y la movilidad está muchísimo mejor, pero solo no puede andar todavía».
Sujeción en paredes
Antes no se levantaba, ahora puede ponerse pie sujetándose en las paredes o las puertas. «Ahora lo hace más seguro gracias al exoesqueleto», añade la progenitora, que, a la pregunta de si podrá caminar en el futuro, responde: «Así como vamos sí, tiene posibilidades». Aún le quedan meses de trabajo.
Precisamente este miércoles tuvo terapia. «Ha sido espectacular, porque las piernas o las rodillas estaban a cinco grados, lo bajaron a tres, hoy estuvo fantástico, dio pasos hacia atrás, que tampoco lo hacía».
El pequeño se encuentra «feliz y contento, porque para él es como un entrenamiento, van jugando para que se distraiga» y propiciar la movilidad.
«Yo creo que es una tecnología que ha ayudado a mi hijo y ayudará a muchos niños·, dice la madre, que añade: »Ahora ha agarrado confianza para andar cogido de la mano de alguien y da pasos sin cruzar las piernas«
«Yo creo que es una tecnología que ha ayudado a mi hijo y ayudará a muchos niños», dice la madre, quien recalca: «Ahora ha agarrado confianza para que ande cogido de la mano de alguien, da pasos sin cruzar las piernas, antes las cruzaba y se tropezaba, no podía caminar bien». Alán padece espasticidad, una rigidez muscular que le obligaba a cruzar las piernas (marcha en tijera) impidiéndole caminar.
Los beneficios son amplios: mejoras respiratorias o la reducción de la espasticidad. El uso de exoesqueletos ayuda a retrasar o a evitar complicaciones graves como la escoliosis y mejora del tono muscular, lo que supone un avance histórico en el tratamiento de otras enfermedades que, hasta hace poco, significaban para quienes las sufren la inmovilidad casi absoluta.
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