EL Senado con los votos de PP y Vox -146 a favor, frente a 112 en contra y dos abstenciones- ha bloqueado la ratificación del Tratado de Amistad entre España y Francia firmado por Pedro Sánchez y Emmanuel Macron el 19 de enero de 2023.
La Cámara Alta ha dado el visto bueno a la presentación de un requerimiento ante el Tribunal Constitucional para que dictamine si lo incluido en el artículo 2.4 del texto del Tratado, el que plantea la participación de un miembro del Ejecutivo francés en el Consejo de Ministros español y viceversa, cada tres meses y de forma rotatoria, es conforme o no con la Carta Magna y si basta para matizar este acuerdo un canje de cartas interpretativas entre Madrid y París aclarando que dicha participación sería "en los márgenes" de la reunión del Consejo. La aprobación por parte del Pleno del citado requerimiento implica de facto evitar la ratificación del Tratado al menos hasta que el Constitucional se pronuncie al respecto.
El PP, el partido que ha promovido la presentación del requerimiento, considera que el citado artículo vulnera los artículos 13.2, 23.2 y 98.1 de la Constitución. Los populares entienden que la única participación permitida al margen de los miembros del Gobierno en los consejos de ministros, es la del Rey. Y consideran que un simple canje de notas entre los ministerios de Exteriores entre ambos países no tiene el mismo rango que el texto del propio Tratado.
Todas las formaciones que apoyan al Gobierno se han sumado al PSOE acusando a PP y Vox de "irresponsabilidad" y de mantener una "posición ultramontana" que "destruye la amistad con un país vecino y que tendrá repercusiones gravísimas en la cooperación bilateral". "Esto se enmarca en una estrategia de oponerse a todo constantemente", ha recalcado el PNV quien incluso ha defendido el texto original del Tratado.
El PP se ha mantenido firme en la supuesta inconstitucionalidad del Tratado y ha acusado a los socialistas de tratar de defenderlo "corriendo el límite" de lo que establece la Carta Magna. Para Vox, el intento del Gobierno de tratar de enmendar lo inaceptable mediante un canje interpretativo de cartas diplomáticas no es más que una "chapuza".
Junts, una de las formaciones que, con su abstención, facilitó que el Tratado no se aprobara en primera instancia pero, después, en una segunda votación, optó por darle el visto bueno en el Congreso, ha dedicado su intervención a defender la aspiración de Cataluña de convertirse en un Estado independiente, algo que no se les reconoce y, en consecuencia, ellos no se sienten afectados por el debate. Por su parte, ERC ha acusado al PP de "venderse a la agenda de la ultraderecha".
Los socialistas han incidido en la "irresponsabilidad" del PP con su "tacticismo barrenero". Su portavoz, Rafael Damián Lemus, ha aprovechado para criticar la posición de los populares en relación con las bajas laborales o con los derechos de los no nacidos. "Una epifanía ultra", ha dicho. En su opinión los populares quieren sumarse al "mundo MAGA". "Los Gobiernos pasan, pero los intereses del Estado permanecen y Francia no es un país más para España", ha defendido el senador socialista aludiendo al número de españoles que viven en el país vecino y las cifras del intercambio comercial.
"Este bloqueo traerá repercusiones negativas y perderemos oportunidades en todos los ámbitos", ha pronosticado antes de afirmar que "con el PP o sin él, este Tratado se llevará adelante".
El PP ha replicado afirmando que el Tratado es una "auténtica chapuza". "Vendieron a Francia un Tratado fake", han acusado a los socialistas. "Defender la Constitución y la soberanía nacional no es una tropelía, lo que es una tropelía es que la mayoría parlamentaria pida elecciones y el presidente del Gobierno se carcajee o conformar un Gobierno con los herederos de ETA o tener un presidente con 126 imputados atrincherado en La Moncloa o poner la política exterior al servicio de la corrupción sanchista", ha lanzado la senadora María José Pardo.