El Tiguan es más que un coche. Es una marca más dentro de Volkswagen. Un SUV que durante más de dos décadas ha sido referente absoluto para sus rivales. Hoy sigue siéndolo, pero no en todas sus configuraciones, como he podido comprobar.
Ver todas las fotos (20)Tras haber probado el híbrido enchufable, el Tiguan de gasolina de 204 caballos no tiene mucho sentido.Javier Gómara[email protected]Publicado: 20/05/2026 08:00
13 min. lectura
... Síguenos en GoogleA principios de siglo el mundo cambió para siempre ante la aparición de los primeros SUV comerciales modernos. Los todocaminos han existido desde siempre, pero fue a partir de los 2000 cuando estos empezaron a aflorar en masa. El Nissan Qashqai fue el primero de ellos, pero poco tiempo pudo decir que fue el único. Volkswagen contraatacó con un coche que durante estos 19 años se ha convertido en algo más que un modelo. El Tiguan es desde 2007 una marca más dentro de la casa y una referencia absoluta para todos.
Acertadísima combinación de colores y elementos decorativos.La primera generación sentó las bases de lo que hoy consideramos como un Tiguan. Una especie de "Golf alto". Un SUV de tamaño medio, compacto, de precio razonable y excelentes cualidades dinámicas y familiares. El Tiguan nunca ha sido el mejor en un campo concreto, pero siempre ha sido el mejor en el cómputo global. Pocos fallos y muchos aciertos. Hoy, la tercera generación mantiene esa filosofía, pero ya no es tan popular como antes. El precio es el principal motivo de su fatiga.
Duele echar la vista atrás y ver como el primer Tiguan estaba disponible desde los 26.850 euros. Un precio superior al de sus más inmediatos rivales, pero asumible por esa clase media que hoy parece estar dando su último aliento. Era la compra más lógica, con la que no fallabas. En 2011 era posible comprar uno por menos de 24.000 euros. Hoy es imposible encontrar uno por menos de 36.000 euros. Sin embargo, en el caso concreto de la unidad de pruebas que ves en imágenes la factura final supera la frontera de los 50.000 euros. Una barbaridad.
El Tiguan es hoy mejor coche de lo que nunca ha sido, pero su precio es muy alto.Huelga decir que hoy el Tiguan es mejor que nunca antes. Tiene más equipamiento, es más tecnológico, más cómodo, más refinado, más potente, más espacioso y más ahorrador que nunca. ¿Todas estas mejoras compensan la subida de precio? En un principio sí, pero no todos los euros de más están justificados. Hay versiones más o menos interesantes. En Motor.es las hemos probado todas, pero tengo muy claro que de la que hoy te hablo es la menos recomendable de todas.
A la hora de escoger el Tiguan, Volkswagen nos propone varias configuraciones posibles. Diferentes niveles de equipamiento y rendimiento. Lo primero que hay que seleccionar es el acabado: Tiguan, "Más", R-Line y R-Line Performance. Las principales diferencias entre ellos radican en el equipamiento de serie y en la apariencia, de más básico a más deportivo y atractivo. En el caso de la unidad de pruebas estamos ante la versión Tiguan R-Line. Tras esta decisión el siguen paso es elegir el motor que se esconde bajo el capó
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Calcula tu precio onlineEl acabado R-Libe también supone equipar muchos sistemas de serie.Hay seis opciones diferentes como demostración de la polivalencia que el Tiguan es todavía capaz de ofrecer. Desde motores diésel a híbridos enchufables pasando por gasolina MHEV y una versión 100% de gasolina. El 2.0 TSI 4Motion. Este es el motor del coche de pruebas. Consta de un propulsor turboalimentado de cuatro cilindros y dos litros que desarrolla 204 caballos de potencia y 320 Nm de par motor. Es la misma potencia que anuncia el Tiguan eHybrid (PHEV) que probé hace unos meses. Una unidad que me pareció mucho más interesante que la ahora catada.
El motor delantero se asocia siempre con una caja de cambios automática DSG de 7 velocidades que reparte en todo momento la fuerza entre los dos ejes a través de la tracción total 4Motion habitual de Volkswagen. Este es el más aventurero de los Tiguan que podemos comprar. Su cotas offroad son correctas aunque nada extraordinarias: 17 grados de ángulo de entrada, 20,4 grados de ángulo de salida y 17,2 grados de ángulo ventral. Todo ello se completa con una altura libre con respecto al suelo de 17,8 centímetros.
Tan espacioso y funcional como siempre. Mucho espacio y flexibilidad.Son datos lo suficientemente generosos como para abandonar el frío asfalto con cierta soltura. El problema es que de serie Volkswagen instala neumáticos de verano, por lo que toda efectividad del sistema 4Motion queda comprometida por unos compuestos no diseñados para fuera del asfalto. Si verdaderamente queremos tener un todocamino bien equipado para el campo será necesario cambiar las ruedas que proporciona la marca por otros compuestos multiterreno. Un gasto que deberemos sumar a los 49.465 euros que los alemanes nos piden como mínimo por el coche. Excesivo.
Como ya te he dicho un poco más arriba el principal problema de esta unidad es el precio. Pagar casi 50.000 euros, como mínimo por un Tiguan se me hace muy cuesta arriba. Cuesta encontrar la justificación a tal alto valor. Debo reconocer que la apariencia es sensacional. La pintura metalizada Rojo Anaranjado (945 €) le sienta realmente bien. Realza la línea deportiva del paquete R-Line. Esta se complementa con juegos de llantas de 20 pulgadas. La unidad de pruebas monta el diseño "York" con un coste adicional de 700 euros. Por último, sin coste añadido, la carrocería se complementa con el paquete Black Style que sustituye los detalles cromados brillantes por cromados negros.
No te pierdas el análisis en vídeo del Tiguan PHEV. La mejor compra que se puede hacer.
De puertas para dentro nos recibe el habitual estilo de Volkswagen. Da igual que sea una generación nueva, sentarse tras el volante de un Volkswagen es sentirse como en casa. Un espacio, aunque nuevo, conocido. Todo está bien pensado, es ergonómico y presenta la habitual calidad de la marca en su gama media. Sí, hay elementos de plástico y otros de tacto suave. La combinación es equilibrada con la ya habitual sensación de que todo va a durar muchos años y un trato no siempre cuidadoso.
Además de un aspecto más deportivo, el acabado R-Line ofrece mucho equipamiento de serie, más del que el común de los mortales pueda necesitar. Es incluye faros matriciales de LED, cristales delanteros dobles y traseros oscurecidos, acceso y arranque sin llave, asientos de corte deportivo, climatizador de 3 zonas, instrumentación digital, pantalla central de 15 pulgadas, conectividad para dispositivos móviles, Head-Up Display y un completo catálogo de asistentes y ayudas a la conducción. Los opcionales posibles son escasos y caros, como el paquete de cuero (2.570 €), el techo panorámico corredizo (1.515 €), la bola de remolque con asistente de maniobras (1.405 €) o el equipo de sonido Harman Kardon (935 €).
Por problemas de espacio no será.Como ya habrás echado cuentas, si sumamos todo el precio final supera ampliamente la barrera de los 50.000 euros. Además del elevado coste, la opción 2.0 TSI 4Motion nos ata a un coche que no disfruta de ninguna ventajosa etiqueta medioambiental. A diferencia del PHEV con etiqueta CERO, el gasolina con etiqueta C se ve damnificado ante las cada vez más habituales Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). En Madrid, por ejemplo, mientras que el híbrido no paga por aparcar en la calle, el gasolina tiene que pagar la tasa completa sin posibilidad de reducción.
Estos pequeños gastos diarios suman euros al cómputo total de la compra, pero el principal añadido será el del combustible. A pesar de que el motor 2.0 TSI de Volkswagen está refinado al extremo, su consumo es demasiado alto teniendo en cuenta los estándares modernos y, sobre todo, el elevado coste de los carburantes. La gasolina está muy cara y nada hace pensar que dentro de un año vaya a estar más barata. El coste por kilómetro se dispara en este Tiguan de gasolina y tracción total.
Hay versiones mucho más interesantes con un menor coste por kilómetro.Durante mi semana de pruebas con el coche, el gasto medio se ha quedado en 7,7 litros por cada 100 kilómetros recorridos. Es un consumo bastante equilibrado y muy similar al que oficializa Volkswagen, pero fluctúa mucho en función del tipo de recorrido que hagamos. Si hacemos mucha ciudad el gasto se disparará por encima de la barrera de los 9 o 10 litros (dependiendo del tipo de conducción). En autopistas, a velocidades legales el gasto se equilibra en los 8 u 8,2 litros, reduciéndose significativamente en carreteras secundarias o vías de circunvalación.
Si sumamos todo el gasto medio se quedará en el que ya he dicho. Teniendo en cuenta que el Tiguan cuenta con un tanque de combustible de 58 litros, la autonomía máxima apenas superará la barrera de los 800 kilómetros en condiciones normales. Esto nos deja con una conclusión clara. Si vamos a hacer muchos kilómetros al año la compra más lógica es el diésel o el híbrido enchufable. Y si nos movemos mucho por ciudad el más interesante es el híbrido enchufable. De todo ello sacamos la conclusión que el híbrido enchufable es, hoy por hoy, el Tiguan que debemos comprarnos.
El precio de esta versión es difícilmente justificable.El Tiguan 2.0 TSI de 204 caballos y tracción total no tiene mucho sentido, al menos para mí. Es caro, consume demasiado y tiene unas cualidades que, a no ser que calcemos buenos neumáticos y salgamos mucho al campo, vamos a aprovechar. En todo lo demás es el buen Tiguan que todos conocemos y esperamos. Funcional, práctico, familiar, espacioso y versátil. El maletero es grande 530 litros, pudiendo ampliarse gracias a una segunda fila de asientos ajustable longitudinalmente. Sigue siendo una compra excelente, menos justificada por el precio, pero sobradamente respaldada por su calidad y experiencia.
Volkswagen Tiguan 2.0 TSI 4MotionNota8.0Comportamiento8Prestaciones8Consumos7Confort de marcha8Seguridad8Habitabilidad8Equipamiento9Calidad interior8Lo que realmente nos gusta- Equipamiento base
- Diseño atractivo
- Habitabilidad
- Precio muy elevado
- Consumo de combustible
- Sin etiqueta ECO o CERO
La opinión de Javier Gómara
El Tiguan siempre ha sido la compra más justificada y respaldada dentro del segmento de los SUV compactos. Con un historial intachable y una presentación poderosa, el SUV más vendido en la historia de Volkswagen sigue siendo tan buena opción como siempre, aunque el precio se ha alejado de lo que podemos tachar como razonable. Hay muchos Tiguan a los que echar el guante, opciones valiosísismas como el híbrido enchufable, pero el Tiguan 2.0 TSI 4Motion de 204 caballos no es una de ellas. Es excesivamente caro y, lo que es peor, su coste por kilómetro dispara las facturas en gasolina. Se valora la presencia de la tracción total, pero teniendo en cuenta las cotas offroad y los neumáticos de verano que monta de serie, no tiene mucho sentido. Mi recomendación personal es que te compres el Tiguan eHybrid de 204 caballos. Es bastante más barato y mucho más lógico.
@javier_gomaraRedacción, eventos y pruebas
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