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Emiratos confirma que el piloto de FlyDubai pretendía un «acto terrorista» y tenía prohibido volar en Omán por su radicalismo

Emiratos confirma que el piloto de FlyDubai pretendía un «acto terrorista» y tenía prohibido volar en Omán por su radicalismo
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La Fiscalía emiratí considera que el primer paso era abatir al comandante para secuestrar la aeronave y que utilizó el hacha de emergencia de la cabina en la agresión
Emiratos confirma que el piloto de FlyDubai pretendía un «acto terrorista» y tenía prohibido volar en Omán por su radicalismo

La Fiscalía emiratí considera que el primer paso era abatir al comandante para secuestrar la aeronave y que utilizó el hacha de emergencia de la cabina en la agresión

Regala esta noticia Añádenos en Google Un avión de FlyDubai aterriza en Tel Aviv en una imagen de achivo. (EFE)

Miguel Pérez

03/10/2026 Actualizado a las 12:57h.

Emiratos Árabes Unidos ha confirmado que el copiloto del avión de FlyDubai quería cometer un «acto terrorista», cuando el pasado miércoles, 30 de octubre, atacó ... a su comandante en la cabina e intentó secuestrar la aeronave con 180 personas a bordo. El fiscal general, Hamad Saif Al Shamsi, ha informado este sábado de que el individuo utilizó el hacha de emergencia de la propia cabina para causar a su superior numerosas heridas en la cabeza, el abdomen y las manos. El capitán, Smit Machchhar, de origen indio, sobrevivió y se recupera de sus lesiones.

Una rama de la investigación trata de averiguar ahora cómo consiguió ser contratado por una aerolínea de Dubai hace menos de nueve meses y esquivó las severas exigencias de seguridad que Israel establece para los pilotos que vuelan a su país. El aeropuerto internacional de Dubái tiene el récord de pasajeros del mundo y se ha ganado el prestigio de ser el más seguro y el de mejor control sobre las tripulaciones en una región como Oriente Medio y el Golfo Pérsico permanentemente amenazada por grupos radicalizados.

Los pasajeros del avión, que se desplazaban de Dubai a Tel Aviv en uno de lor primeros enlaces matutinos de los diez que FlyDubai mantenía con Israel a diario, salvaron sus vidas gracias a la decidida reacción del piloto herido y de un grupo de viajeros que redujo al copiloto y enderezó la aeronave cuando caía en picado. Que el aparato, un Boeing-373 MAX, no se desintegrara en el descenso es un milago.

Machchhar, ensangrentado, logró desbloquear la puerta de la cabina para que los pasajeros impidieran a Al-Hammami que tomará el control de los mandos. Uno de ellos, junto a dos pilotos libres de servicio que formaban parte del pasaje, frenaron el picado y consiguieron llevar la aeronave hasta una base de Arabia Saudí. El presidente hebreo, Isaac Herzog, ha pedido las máximas condecoraciones al valor para cinco pasajeros por exponerse y rescatar el avión.

El copiloto se encuentra ya en Emiratos Árabes y ha sido sometido a varios interrogatorios por parte de las fuerzas de seguridad locales en una investigación en la que también participa la Inteligencia israelí. El detenido (no confundirr con un jugador de fútbol saudí del mismo nombre) había sido inhabilitado profesionalmente en su país de origen, ya que las autoridades temían que se hubiera radicalizado, según ha desvelado 'The Wall Street Journal'.

Material extremista

Hijo de padre omaní y madre siria, durante su periodo de instrucción de vuelo se le encontró material extremista. También viajó a Siria, lo que generó sospechas de que hubiera caído bajo la influencia de grupos en la órbita yihadista. El propio primer ministro hebreo, Benjamín Netanyahu, afirmó que el acusado había recibido «adoctrinamiento islamista radical».

Al-Hammami trabajó para la aerolínea nacional omaní, pero se le desplazó a un puesto administrativo cuando surgieron las primeras sospechas de radicalización. Tenía prohibido volar dentro del país o en cualquier avión que se dirigiera a Omán.

Alejado de los mandos, intentó ingresar en la compañía Emirates, pero no lo consiguió. Finalmente logró un puesto en FlyDubai, ahora bajo la lupa para descubrir si sus responsables procedieron a verificar sus antecedentes. Aparte de este aparente fallo de seguridad, otro error muy relevante ocurrió al permitirle comandar un avión a Israel. El copiloto es omaní y su país de origen y el Estado hebreo no mantienen relaciones diplomáticas, por lo que el hecho de encontrarse en la cabina del vuelo FZ1073 contravenía las medidas de seguridad trasnacionales impuestas por el Gobierno de Tel Aviv.

El comandante de la aeronave ha sido trasladado en las últimas horas a un hospital de Emiratos para colaborar en la investigación. Smit Machchhar, considerado un héroe en Israel y en India (es originario de Bombay), está siendo consultado sobre las escasas dos horas y cuarto que pasó en la cabina con su copiloto antes de que éste le atacara. Los investigadores quieren saber si el agresor mostró en algún momento una conducta previa extraña o le dijo en el momento del ataque lo que pretendía hacer con el avión.

Aunque al principio se informó de que el acusado empleó una navaja para apuñalar a su superior, el fiscal emiratí ha asegurado este sábado que el arma utilizada fue el hacha de emergencia de la cabina. Se trata de una herramienta corta y obligatoria en los vuelos comerciales, prevista para cortar metal o combatir un incendio en casos de accidente o ante una emergencia. El dato confirma el testimonio de los servicios de seguridad del aeropuerto de Dubai, que consideraron imposible que el oficial pudiera haber introducido «cualquier objeto punzante» de contrabando en la aeronave dados los estrictros controles de revisión.

El Boeing-737 MAX trasladaba casi al completo a un pasaje de nacionalidad israelí. Varias agencias participan en la investigación que dirige Emiratos Árabes Unidos. Colaboran Arabia Saudí, donde aterrizo la aeronave en plena emergencia, Israel y Estados Unidos, cuyo presidente, Donal Trump, ha explicado que el intento de secuestro podría estar relacionado con Irán. Anwae Gargash, asesor diplomático principal de Emiratos, ha asegurado que el ataque fue un «peligroso acto terrorista».

«Mátenme, mátenme»

Poco se conoce de las intenciones reales del oficial. Netanyahu dijo el jueves que en sus redes se encontraron mensajes de odio a los hebreos en los que invitaba a «matar judíos». La cuenta en Instagram ha desaparecido desde el intento de secuestro.

Las hipótesis más valoradas consisten en que el copiloto tuviera como objetivo estrellar el avión y matar a sus 180 ocupantes o dirigirlo contra Tel Avivi u otra ciudad israelí, en una ejecución copiada de los atentados de Al Quaeda el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. De hecho, algunos especialistas en terrorismo creen que detrás de los hechos podría encontrarse la rama de esta organización yihadista en la península arábiga.

De la intención del detenido por inmolarse no hay dudas. Él mismo rogó al personal de la tripulación «mátenme, mátenme» cuando estaba ya inmovilizado en el suelo. El pasajero que lo redujo en primera instancia, con una llave en el cuello similar a la maniobra de 'mataleón', le había encontrado instantes antes golpeando los controles para inutilizarlos en pleno descenso en picado. Lo que se desconoce es si buscó esta manera de aplastar el avión contra el suelo al comprobar que la operación para secuestrarlo había fracasado o era su pretensión inicial.

La hipótesis de un suicido por motivos personales sigue vigente, pero rodeada de muchas dudas. Expertos próximos al caso han explicado que tan sólo existe un número muy reducido de inmolaciones en la historia de la aeronáutica y destacan la coincidencia de que en este caso confluyeran un copiloto radicalizado y un avión «lleno de israelíes». Las pesquisas se desarrollan en secreto y, de momento, tampoco ha trascendido que el oficial sufriera problemas psicológicos, una crisis grave reciente o hubiera mostrado tendencias suicidas, aunque no hay confirmación oficial.

Fuera del ámbito estricto policial y judicial, el intento de secuestro ha generado un nuevo revulsivo en el circuito de la seguridad aérea. Pese a todas las medidas de protección introducidas desde el 11-S, en este caso la catástrofe solo se evitó gracias a una carambola milagrosa: un capitán que, malherido, logró desbloquear la puerta de la cabina, un reducido número de valientes pasajeros y dos pilotos de reserva que, casualmente, viajaban a Tel Aviv para ocuparse de otro vuelo comercial. Incluso el arma utilizada, un hacha de emergencia, se encontraba ya dentro del aparato.

Expertos del sector creen que son demasiados factores en un precario equilibrio y que, desde luego, obligan a repensar las medidas de seguridad aérea y las condiciones en que se seleccionan a los pilotos, en un nuevo orden de amenazas donde es posible radicalizar a los oficiales de vuelo o enseñar a pilotar a los propios terroristas.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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