Hay otro grupo de investigadores en la actualidad que cree que esa pregunta siempre estuvo mal planteada. Un estudio reciente publicado en Football Studies propone que, en lugar de preguntarse si existe una ventaja por tirar primero, se debe explicar de dónde podría surgir esa ventaja cuando aparece. Su hipótesis sostiene que la presión sigue siendo el factor decisivo, pero que no todas las situaciones de presión son iguales. La clave estaría en distinguir entre los penales en los que un fallo elimina inmediatamente al equipo, y aquellos en los que un gol asegura la victoria.
futbol no distribuye por igual los momentos de máxima presión. El equipo que dispara segundo llega con mucha más frecuencia a penales en los que un fallo significa la eliminación inmediata, mientras que las oportunidades de anotar para ganar se reparten de forma distinta conforme avanza la tanda.Los investigadores hallaron que los penales cuyo gol aseguraba inmediatamente la victoria tuvieron un éxito en el 89.1 % de las ocasiones. En cambio, cuando un fallo significaba la eliminación inmediata, la efectividad cayó al 60.4 %. Más importante aún: descubrieron que, una vez considerados los penales de eliminación y los de victoria, el hecho de tirar primero o segundo dejó de explicar buena parte del rendimiento observado. Para los autores, la aparente ventaja del primer equipo no proviene del orden de los disparos, sino del tipo de situaciones psicológicas que ese orden genera.
No te pierdas nada de nuestra cobertura: añádenos a tus Fuentes Preferidas en GoogleArrowLos autores argumentan que estas diferencias podrían tener implicaciones estratégicas. Si algunos jugadores resisten mejor la presión extrema que otros, quizá convenga reservarlos para esos penales de mayor consecuencia, en lugar de colocarlos al inicio de la tanda.
Como cualquier modelo, el estudio simplifica la realidad. No incorpora factores como la estrategia del portero, la interacción entre arquero y tirador, la influencia de la afición, la fatiga acumulada o las características psicológicas individuales de cada jugador. Los propios autores reconocen que esas variables deberán incorporarse en investigaciones futuras. Aun así, el estudio sí profundiza en uno de los momentos más dramáticos del deporte: cómo la presión psicológica puede inclinar el desenlace de una tanda de penales y, con ello, decidir quién levanta la Copa del Mundo y quién regresa a casa con las manos vacías.