Jannik Sinner continúa consolidándose como la gran referencia del tenis mundial. Tras conquistar el Mutua Madrid Open, el italiano no solo refuerza su dominio deportivo, sino también una imagen global cada vez más asociada al lujo, la elegancia y las grandes marcas internacionales.
La Caja Mágica de Madrid disfrutó el pasado domingo de 57 minutos de puro talento y elegancia italiana. Sí, en menos de una hora Jannik Sinner ganó la final del Mutua Madrid Open contra Alexander Zverev por 6-1 y 6-2. El italiano impuso desde el inicio un ritmo altísimo, rompió pronto el servicio del teutón y le impidió entrar en el partido. Zverev no pudo desenfundar siquiera la raqueta contra el número uno del mundo. Un encuentro que resume el buen estado de forma de Sinner: alcanza su noveno Masters 1.000, se corona por primera vez en Madrid y se embolsa la nada despreciable cifra de 1.007.165 euros junto al título.
Nunca sabremos si Carlos Alcaraz -que ha renunciado a jugar en Madrid, Roma y París por la lesión que padece en su muñeca derecha- podría haber frenado la potente diestra del natural de San Candido (Italia). Lo que sí empieza a cobrar forma son los paralelismos. Si Alcaraz, por su energía, explosividad y narrativa, se parece a Rafael Nadal, cabe preguntarse si es Sinner el heredero al trono que dejó vacío Roger Federer. Aunque pueda parecer divagación, la respuesta apunta a que sí. A diferencia del murciano, el actual número uno de la ATP comparte con el extenista suizo una imagen sobria y un juego estético muy atractivo para las marcas del segmento prémium.
Aunque el impacto comercial de Federer esté fuera de toda discusión por trayectoria y longevidad, la ferviente carrera del italiano de tan solo 24 años ya ha seducido a marcas como Rolex (relojería), Gucci (moda), Head (deporte), Lavazza (alimentación), La Roche-Posay (parafarmacia), Explora Journeys (cruceros), Allianz (seguros), Enervit (nutrición deportiva), De Cecco (alimentación), Fastweb (telefonía) y Nike (deporte). Un amplio catálogo que, según diversas fuentes especializadas, se estima que le reporta unos 34 millones de dólares anuales. Pese a que las cuantías de estos acuerdos nunca se han hecho públicas, se estima que el eje vertebral del total corresponde a Nike, con un contrato aproximado de 150 millones de dólares en un plazo de diez años (15 millones de dólares por curso).
Quizá el siguiente paso en la carrera de Sinner sea alcanzar la cota del lujo silencioso que sí conquistó Federer. Pese a que ambos tenistas han lucido en sus muñecas los relojes de Rolex, Federer construyó durante años una relación comercial con marcas como Moët & Chandon, Mercedes-Benz, Lindt o Uniqlo, todas alejadas del márketing agresivo y muy vinculadas a la elegancia clásica. Por el contrario, Sinner sigue un camino parecido, aunque adaptado a una generación más joven y digitalizada, muy orientado al lujo contemporáneo.
Lo que sí parece evidente es que ambos comparten una construcción de marca basada en la sobriedad. Federer nunca necesitó una narrativa provocadora para convertirse en el deportista mejor pagado del tenis. En este sentido, Forbes llegó a situarle por encima de los 100 millones de dólares anuales fuera de la pista y estimó recientemente que su patrimonio supera los 1.000 millones de dólares. Sin embargo, el italiano todavía está lejos de esas cifras, aunque la dirección parece simétrica: acuerdos globales, imagen limpia, bajo nivel de exposición y una personalidad fácilmente comercializable en prácticamente cualquier mercado.
Sea como fuere, la bendita juventud de Sinner y un futuro prometedor decidirán si el jugador de tenis superará al maestro suizo. Actualmente, los datos favorecen al italiano. Si hacemos una radiografía de ambos jugadores antes de cumplir los 25 años, Sinner gana con solvencia. Tras conquistar el Mutua Madrid Open, el tenista acumula 24 títulos ATP individuales -entre ellos tres Grand Slams- y ya es número uno del mundo. Por su parte, Federer tuvo una explosión más tardía. Tomando como referencia la misma edad, el suizo estaba lejos del dominio que después ejercería en el tenis mundial. Con menos de 25 años, Federer había conquistado 18 títulos ATP y cuatro Grand Slams. De mantener la madurez y precisión táctica que tanto recuerdan a Federer, probablemente Sinner se haga con el trono de la elegancia en la pista. Todo está por ver; hagan sus apuestas.
El 'fitness' en España ya supera los 3.200 millones y acelera su crecimientoNFL Draft: el negocio de más de 200 millones que revoluciona ciudadesEl campeonato que seduce a Hugh Jackman y Mbappé Comentar ÚLTIMA HORA-
18:48
¿Es Sinner el heredero al trono de Federer?
-
18:44
Vinted desafía las finanzas deshilachadas de la moda de segunda mano
-
18:29
La CNMC lanza otra ola de expedientes sancionadores a raíz del apagón y carga ahora contra Naturgy
-
18:13
Muere Carlos Garaikoetxea, el primer lehendakari tras la aprobación del Estatuto de Gernika.
-
17:16
Mercadona crea 600 empleos en Cataluña pese a reducir la red de tiendas