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'Escaparates de Madrid', cuando la Modernidad tomó la calle

'Escaparates de Madrid', cuando la Modernidad tomó la calle
Artículo Completo 929 palabras
Entre 1920 y 1936, los locales comerciales y de ocio madrileños se convirtieron en laboratorios de una nueva arquitectura y en reflejo de una sociedad en transformación. Tiendas, cafés, cines y otros establecimientos ensayaron nuevos materiales, lenguajes y formas de relacionarse con la calle. Santiago Cifuentes recupera en un libro aquellos proyectos y revela su decisiva importancia para la Historia de la modernidad española.Documentándose para la realización de diversos trabajos para el Máster de Análisis, Teoría e Historia de la Arquitectura que cursaba en la Universidad Politécnica de Madrid , Cifuentes comenzó a advertir la presencia discreta pero persistente de proyectos de arquitectura comercial dentro de las páginas de publicaciones especializadas de los años veinte y treinta. «Obras menores que apenas ocupaban una o dos páginas dentro de cada revista», pero que, como pronto comprendió Cifuentes, constituían «un inmejorable campo de análisis del proceso de asimilación de la nueva estética moderna en España» y que se convirtieron en el tema de investigación para su tesis doctoral.'Escaparates de Madrid (1920-1936)' es una adaptación de esa tesis doctoral que, aunque realizada con la voluntad de infundirle un carácter divulgativo, preserva la cualidad fundamental de la investigación desarrollada por Cifuentes a lo largo de una década: su carácter técnico. La modernidad que estos locales comerciales y de ocio introducían no consistía únicamente en una renovación formal y estética, sino también en una definición de nuevos sistemas constructivos, la incorporación de nuevos materiales y procesos de naturaleza industrial.Cada detalle, trascendenteEn su pequeña escala, todos estos proyectos se caracterizaban por una gran densidad proyectual, donde la concepción de cada detalle era trascendente. De ahí la crucialísima importancia dentro del libro del segmento que incluye todos los dibujos realizados por Cifuentes de los detalles constructivos de los sesenta locales abordados. Elaborados como necesario ejercicio de investigación y reflexión, y resultado de un arduo trabajo –casi arqueológico– de búsqueda entre documentos originales de la época, estos dibujos suponen asimismo una muy cuidadosa y prudente reconstrucción de las características técnicas de cada uno de ellos que, de algún modo, revisa y recupera información muy dispersa o directamente desaparecida.En las imágenes, bomboneria La Violeta (calle Fuencarral, 17), foto de Manuel Muñoz Casayús de 1934; Saneamientos CARA, en la avenida Conde de Peñalver, 5 (Francisco Ferrer Bartolomé, 1935); y camisería Ben-Hur, en la calle Alcalá, 20. Imagen tomada por Camiseria por Germán Fabra en 1920Para Cifuentes, es muy significativo el hecho de que estas exploraciones en la incipiente modernidad fueran desarrolladas por arquitectos recién salidos de la universidad, empapados de una formación clasicista y académica, aún decimonónica, pero ya impactados por la Exposición de Artes Decorativas de París de 1925 y muy receptivos a los conceptos de Le Corbusier y Erich Mendelsohn, a la idea de la arquitectura de cristal formulada por el escritor Paul Scheerbart, al Cubismo y el Neoplasticismo… Así como a la influencia de la mercadotecnia y el concepto de 'publicidad científica'. De una manera intuitiva e inconsciente, pero con gran habilidad, arquitectos como Luis Gutiérrez Soto o Jacinto Ortiz proyectaron obras 'adelantadas a su tiempo', como el bar María Cristina y el Café Negresco, respectivamente, que hicieron de la Gran Vía madrileña, junto a muchísimas otras, un lugar de vibrante actividad urbana durante ese paréntesis que fueron los años inmediatamente posteriores al final de la Primera Guerra Mundial y el estallido de la Guerra Civil. Este libro permite comprender la enorme trascendencia urbana, cultural y social de estos proyectos, que ratificaban las profundas transformaciones derivadas de la Revolución Industrial: el modelo de portada con letreros, los escaparates, los marcos destacando sus partes, los umbrales amplios… Pero aún con compuertas galdosianas de madera para cerrarlo, que fue gradualmente convirtiéndose en ese «cartel que grita a la calle», como en 1927 lo denominara Rafael Bergamín, uno de los primeros traductores de los valores publicitarios a la forma construida.arte_abc_0724La abstracción geométrica, la materialidad industrial y la materialidad luminosa articularon nuevos códigos, nuevas plásticas, nuevas poéticas, una nueva escenografía de la ciudad. Cafés de ambiente sofisticado; concesionarios de automóviles; tiendas de moda; pastelerías, cines, ópticas; locales de venta de aparatos de radio, gramófonos y discos… Todos ofrecían a la calle sus portadas proclamando modernidad a través de sus particulares identidades, reflejando a su vez las profundas transformaciones en el espíritu de los tiempos y de los individuos. 'Escaparates de Madrid (1920-1936)' Santiago Cifuentes Barrio Editorial: Ediciones Asimétricas Año de publicación: 2026 Número de páginas: 165 páginas Precio: 25 euros Valoración: ****La portada del Bar Chicote de Gutiérrez Soto –lamentablemente, hoy completamente desvirtuada tras sucesivas reformas y la falta de una protección patrimonial adecuada– es la única superviviente de todas esas obras rescatadas por Santiago Cifuentes, revelándolas imprescindibles para establecer la cronología de la arquitectura moderna en España.

Entre 1920 y 1936, los locales comerciales y de ocio madrileños se convirtieron en laboratorios de una nueva arquitectura y en reflejo de una sociedad en transformación. Tiendas, cafés, cines y otros establecimientos ensayaron nuevos materiales, lenguajes y formas de relacionarse con la calle. Santiago ... Cifuentes recupera en un libro aquellos proyectos y revela su decisiva importancia para la Historia de la modernidad española.

Documentándose para la realización de diversos trabajos para el Máster de Análisis, Teoría e Historia de la Arquitectura que cursaba en la Universidad Politécnica de Madrid, Cifuentes comenzó a advertir la presencia discreta pero persistente de proyectos de arquitectura comercial dentro de las páginas de publicaciones especializadas de los años veinte y treinta.

«Obras menores que apenas ocupaban una o dos páginas dentro de cada revista», pero que, como pronto comprendió Cifuentes, constituían «un inmejorable campo de análisis del proceso de asimilación de la nueva estética moderna en España» y que se convirtieron en el tema de investigación para su tesis doctoral.

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'Escaparates de Madrid (1920-1936)' es una adaptación de esa tesis doctoral que, aunque realizada con la voluntad de infundirle un carácter divulgativo, preserva la cualidad fundamental de la investigación desarrollada por Cifuentes a lo largo de una década: su carácter técnico. La modernidad que estos locales comerciales y de ocio introducían no consistía únicamente en una renovación formal y estética, sino también en una definición de nuevos sistemas constructivos, la incorporación de nuevos materiales y procesos de naturaleza industrial.

En su pequeña escala, todos estos proyectos se caracterizaban por una gran densidad proyectual, donde la concepción de cada detalle era trascendente. De ahí la crucialísima importancia dentro del libro del segmento que incluye todos los dibujos realizados por Cifuentes de los detalles constructivos de los sesenta locales abordados. Elaborados como necesario ejercicio de investigación y reflexión, y resultado de un arduo trabajo –casi arqueológico– de búsqueda entre documentos originales de la época, estos dibujos suponen asimismo una muy cuidadosa y prudente reconstrucción de las características técnicas de cada uno de ellos que, de algún modo, revisa y recupera información muy dispersa o directamente desaparecida.

Para Cifuentes, es muy significativo el hecho de que estas exploraciones en la incipiente modernidad fueran desarrolladas por arquitectos recién salidos de la universidad, empapados de una formación clasicista y académica, aún decimonónica, pero ya impactados por la Exposición de Artes Decorativas de París de 1925 y muy receptivos a los conceptos de Le Corbusier y Erich Mendelsohn, a la idea de la arquitectura de cristal formulada por el escritor Paul Scheerbart, al Cubismo y el Neoplasticismo… Así como a la influencia de la mercadotecnia y el concepto de 'publicidad científica'.

De una manera intuitiva e inconsciente, pero con gran habilidad, arquitectos como Luis Gutiérrez Soto o Jacinto Ortiz proyectaron obras 'adelantadas a su tiempo', como el bar María Cristina y el Café Negresco, respectivamente, que hicieron de la Gran Vía madrileña, junto a muchísimas otras, un lugar de vibrante actividad urbana durante ese paréntesis que fueron los años inmediatamente posteriores al final de la Primera Guerra Mundial y el estallido de la Guerra Civil.

Este libro permite comprender la enorme trascendencia urbana, cultural y social de estos proyectos, que ratificaban las profundas transformaciones derivadas de la Revolución Industrial: el modelo de portada con letreros, los escaparates, los marcos destacando sus partes, los umbrales amplios… Pero aún con compuertas galdosianas de madera para cerrarlo, que fue gradualmente convirtiéndose en ese «cartel que grita a la calle», como en 1927 lo denominara Rafael Bergamín, uno de los primeros traductores de los valores publicitarios a la forma construida.

La abstracción geométrica, la materialidad industrial y la materialidad luminosa articularon nuevos códigos, nuevas plásticas, nuevas poéticas, una nueva escenografía de la ciudad. Cafés de ambiente sofisticado; concesionarios de automóviles; tiendas de moda; pastelerías, cines, ópticas; locales de venta de aparatos de radio, gramófonos y discos… Todos ofrecían a la calle sus portadas proclamando modernidad a través de sus particulares identidades, reflejando a su vez las profundas transformaciones en el espíritu de los tiempos y de los individuos.

La portada del Bar Chicote de Gutiérrez Soto –lamentablemente, hoy completamente desvirtuada tras sucesivas reformas y la falta de una protección patrimonial adecuada– es la única superviviente de todas esas obras rescatadas por Santiago Cifuentes, revelándolas imprescindibles para establecer la cronología de la arquitectura moderna en España.

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Fuente original: Leer en ABC - Cultura
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