La mitad de los menores de 35 años que emigra tiene estudios superiores y el 60% lo hace por una oferta de trabajo
Regala esta noticia Añádenos en Google Una pareja espera la salida de un avión. (R.C.) 19/08/2026 a las 00:02h.En 2008, la crisis económica empujó a miles de jóvenes españoles a emigrar. Casi dos décadas después, y a pesar de que la economía muestra ... hoy una notable fortaleza -impulsada por un mercado laboral que roza el récord de 22,8 millones de ocupados- esta bonanza en los datos macroeconómicos no logra frenar la sangría de talento autóctono. La población autóctona de entre 25 y 34 años sigue emigrando en mayor medida de la que retorna.
«Yo quería trabajar de lo que estudié y, por eso, al final acepté irme, afirma Jorge Ollera, un joven de 29 años que le pone voz a esos miles de jóvenes que han tenido que hacer la maleta y salir de España en busca de mejores condiciones laborales. Ollera se marchó a Polonia tras intentar durante un lustro desde que finalizó sus estudios encontrar una oportunidad laboral en España que no estuviera empañada de precariedad.
El joven natural de Cáceres estudió Traducción e Interpretación y, un timpo más tarde, un máster en traducción editorial. Entre medias se hizo autónomo para poder dedicarse a lo suyo, pero tras este largo recorrido no pudo encontrar una mejor oferta laboral que un salario de 1.200 euros al mes después de pasar un proceso de selección largo y complicado.
«Aquí (en Polonia) me lo pusieron todo muy fácil porque me daban dinero para mudarme, me pagaban el primer mes de alquiler e incluso me daban un piso, no tenía que buscarlo. Es lo que a mí me llevó definitivamente a decir que sí», expuso.
La de este trabajador es solo una de las historias que están detrás de la principal razón de la fuga de talento: el 60,7% de los jóvenes españoles migra por una oferta laboral. Aunque la tasa de desempleo entre menores de 25 años está en mínimos históricos, la calidad del empleo continúa siendo uno de los principales factores que explica que las personas en esta franja de edad tengan una situación económica y social peor que la de hace 30 años, a lo que en los últimos años se ha sumado el difícil acceso a la vivienda, con precios de alquiler y compraventa en máximos históricos.