La nueva especie de araña se asemeja mucho al aspecto de estos cuerpos fructíferos. La estructura alargada que se extiende desde el abdomen y el color pálido de su cuerpo dan la impresión de que un hongo está parásitando a la araña huésped y creciendo en su interior.
Se ha observado a la Taczanowskia waska en el envés de las hojas de las plantas, en los mismos lugares donde suelen encontrarse los hongos Gibberula. Su mimetismo es tan sofisticado que los investigadores inicialmente la confundieron con una seta.
mimetismo batesiano, una estrategia de supervivencia en la que organismos inofensivos se protegen de los depredadores imitando la apariencia de organismos dañinos o venenosos. Las mariposas y serpientes que imitan a especies venenosas son ejemplos típicos de mimetismo defensivo.Este caso es algo diferente. En lugar de imitar a una criatura venenosa para disuadir a los depredadores, la araña se hace pasar por un cadáver infectado por hongos, lo que facilita que los depredadores la ignoren. Los investigadores también sugieren que esto puede ser útil cuando la araña caza, ya que puede pasar desapercibida hasta que se presente la oportunidad.
Se han reportado casos de arañas que imitan otros organismos o incluso objetos. Un ejemplo es la araña de la familia Araneidae que imita excrementos de pájaro, cuya apariencia le permite pasar desapercibida entre ellos. Otro caso es el de las arañas saltarinas que imitan hormigas; ya que estos insectos suelen ser percibidas como peligrosas por otros animales.
Sin embargo, hasta ahora no se había registrado ningún caso de una araña que imitara un objetivo tan específico como un hongo que infecta a otras arañas. El hecho de que el modelo de este mimetismo sea un hongo patógeno sugiere que esta nueva especie podría representar una estrategia de mimetismo hasta ahora desconocida en la naturaleza.
Mantente al día con el mundo de la tecnología. Agréganos a tus Fuentes Preferidas en GoogleArrowDescubrimiento de la ciencia ciudadana
Las arañas del género Taczanowskia son una especie rara, con muy pocos avistamientos en el campo, y gran parte de su ecología sigue siendo un misterio.
Según los investigadores, el descubrimiento se debió a una publicación en iNaturalist, una plataforma de ciencia ciudadana. Un usuario se percató de que una imagen publicada inicialmente como un hongo era en realidad una araña, lo que condujo a posteriores investigaciones de campo y a la comparación con especímenes.
WIRED Japón.Adaptado por Alondra Flores.