Por ello, los investigadores adoptaron un enfoque completamente nuevo. En lugar de mover partes de su cuerpo para nadar, este robot se desplaza generando un campo eléctrico a su alrededor, que empuja suavemente partículas cargadas en el líquido. Estas partículas en movimiento arrastran las moléculas de agua cercanas, creando una corriente alrededor del robot. Es como mover el océano o un río sin que el robot se desplace directamente.
El robot es impulsado por la luz de unos LED y puede desplazarse una distancia equivalente a la longitud de su cuerpo en, como máximo, un segundo. La dirección del movimiento puede modificarse ajustando el campo eléctrico, lo que le permite seguir trayectorias complejas o desplazarse en grupo, como un banco de peces.Los robots autónomos deben percibir su entorno, tomar decisiones y alimentarse a sí mismos. Todo ello debe estar contenido en un chip que mida menos de 1 mm. El equipo de investigación de David Blau, de la Universidad de Michigan, asumió este reto.Blau y su equipo ostentan el récord de construcción del robot más pequeño del mundo. Cuando conocieron a Miskin en una presentación ante la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa de Estados Unidos (DARPA), estaban convencidos de que sus tecnologías se complementarían a la perfección. La idea tardó cinco años en materializarse.
El mayor obstáculo, recuerdan, era la energía. Los paneles solares del robot generan solo 75 nanovatios de energía. Esto es menos de una centésima de la energía que consume un reloj inteligente. Para resolver este problema, el equipo de investigación diseñó un nuevo circuito especial que funciona a voltajes extremadamente bajos.
Además, las limitaciones espaciales eran un gran obstáculo. Los paneles solares ocupaban la mayor parte de la superficie, lo que dejaba poco espacio para la infraestructura informática. Por ello, los investigadores replantearon radicalmente el programa, que requería muchas instrucciones, y lo condensaron en una única instrucción especial, que pudieron encajar en el reducido espacio de memoria del robot.
los movimientos del robot y descodificar la información. Es muy parecido al modo en que las abejas se comunican entre sí", explica Blau.Además, cada robot tiene un identificador único y está diseñado para transmitir instrucciones distintas a unidades diferentes. Esto significa que varios robots pueden desempeñar distintas funciones en la realización conjunta de grandes tareas.
la robótica a microescala.Artículo originalmente publicado enWIRED Japón.Adaptado por Alondra Flores.