El juego podría ser lo mejor que le ha pasado a Avatar. Mientras que las películas cuentan sus propias historias (familia, amor, ese tipo de cosas), el juego se desarrolla de forma distinta, con tus propios Na'vi personalizados.
Es un simulador de ecoterrorismo envuelto en el jardín botánico más hermoso que he visto. Tu gigantesco Na'vi recorre un mundo en el que todas las plantas parecen querer matarte. Tu trabajo consiste en empalar a los colonizadores humanos con lanzas del tamaño de un tronco. Al aniquilar a los malos y demoler sus campamentos contaminantes, permites que el follaje vuelva a crecer. Después, puedes pasar todo el tiempo que quieras en el verde paraíso de Pandora, saltando sobre nenúfares de neón y corriendo entre plantas en espiral que hacen THOOOMP y se encogen cuando las tocas.
Algunos han comparado el juego con Far Cry, otro título popular de Ubisoft, pero eso pasa por alto la cantidad de detalles específicos de Avatar que se han incorporado en Frontiers. Jennifer Bartram, coordinadora narrativa sénior de Massive y "guardiana de la historia" del juego, mantiene la coherencia entre las películas y el juego, en estrecha colaboración con Lightstorm Entertainment, propiedad de Cameron. "A esta serie no la llaman ciencia ficción, sino ciencia real. Todo tiene que estar investigado y ser correcto para el mundo. Tiene que tener un trasfondo científico y tecnológico. Debemos mostrar sobre el papel cómo funciona esto realmente. ¿Cuál es el pequeño salto o cambio en la evolución o la biología que nuestro cerebro podría aceptar como posible en una luna de otro lugar del universo?", explica Bartram.
Recibe en tu correo lo más relevante sobre innovación e inteligencia artificial con el newsletter de WIRED en español.ArrowAvatar tiene algo muy mágico, y no hablo de Pandora
"Avatar es una franquicia que se adapta muy bien a las experiencias interactivas. Cuando tomas el mundo de Pandora, la belleza técnica y los detalles inmersivos, y lo pones en un videojuego, estás cumpliendo uno de los puntos más fuertes de la franquicia", indica Mako.
Mako afirma que Avatar es la fantasía evasiva definitiva: un mundo alienígena precioso, basado en una cultura pacífica creíble, pero fantástica. También elogia que James Cameron se haya resistido a utilizar IA en favor del arte técnico creado por humanos. "Está tan lejos de nuestra realidad. Inspira nostalgia. ¿Qué estamos haciendo? ¿Y cómo podemos hacerlo de otra manera?", expresa Mako. Frontiers of Pandora se siente como la dosis justa de Avatar. Al igual que el unobtanium, el codiciado recurso de la primera película, el combustible narrativo de Avatar parece ser un recurso finito. Aunque Cameron planea dos películas más, también depende de la recepción de Fuego y ceniza para decidir si habrá más.
Aún no he visto la tercera película. Puede que sea excelente, o puede que no. Lo sabré cuando la vea el día de Navidad en 4DX, con esos asientos que de vez en cuando te rocían agua. Puede que tres horas y media sumergido en Pandora sean suficientes para calmar mi adicción a la franquicia.
Lo dudo. Y en ese caso, Frontiers of Pandora seguirá allí, disponible para explorar mucho después.
Artículo originalmente publicado enWIRED.Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.