Agricultura
Exprimir el desierto, la 'milagrosa' tecnología que saca agua de donde no hay ni gotaAntiguamente, todo pasaba por mover el agua de un sitio a otro. Ahora, este paradigma de diez mil años de agricultura está cambiando, y donde más aprieta la sed se exprime el aire. Esta técnica 'milagrosa' se explicó en una nueva edición de 'NextSpain', celebrada en Murcia y dedicada a la tecnología aplicada a la eficiencia hídrica y agrícola.
Regala esta noticia Añádenos en Google El palestino Omar Yaghi, Premio Nobel de Química, exprime la humedad nocturna en el valle de la Muerte, en California. 08/07/2026 a las 16:13h.De niño, en una casa de Amán sin agua corriente ni electricidad, a Omar Yaghi le encargaron la tarea más valiosa de la familia: ir ... a por agua. Eran refugiados palestinos que dormían en una sola habitación. Medio siglo después, ese niño ha ganado el Premio Nobel de Química y ayuda a construir máquinas que hacen algo que parece magia: sacar agua potable del aire seco del desierto.
La novedad es aprender a sacar agua del aire, del mar, de la humedad que pierden las plantas y meterla en el circuito
Durante milenios, regar consistió sobre todo en llevar el agua de donde estaba a donde hacía falta: del río, del pozo, del embalse o del trasvase a la planta. Acequias, norias, pantanos, goteo. Mover agua. La novedad es aprender a sacar agua útil de sitios que antes no contaban como fuente —del aire, del mar (desalación) o de la propia humedad que la planta pierde— y meterla en el circuito.
Las experiencias se suceden en aquellos lugares donde el cambio climático se adelantó al resto del mundo: Murcia, Almería, el desierto de Australia, California… años de anticipación que les han permitido desarrollar la agricultura con cuatro gotas. Les contamos las más prometedoras.
Mallas para recolectar agua potable de la niebla en el Sahara marroquís.CAZADORES DE GOTAS DE AGUA
LA TELARAÑA QUE ATRAPA LAS GOTAS
En los cerros costeros del norte de Chile, donde casi nunca llueve, pero la niebla es espesa, una malla tendida entre dos postes intercepta las gotas microscópicas que flotan en la bruma y caen a un canalón. La técnica da de beber a comunidades enteras de la costa del desierto de Atacama.
ZUMO DE NIEBLA
Marruecos ha perfeccionado la idea chilena. En el monte Boutmezguida funciona CloudFisher, un diseño alemán de malla tridimensional montada sobre marcos con tensores y cuerdas elásticas, capaz de aguantar vientos de 120 kilómetros por hora. La captación ha mejorado un 500 por ciento. Abastece a aldeas y escuelas.
LA ESPONJA QUE ABSORBE EL SUDOR DEL DESIERTO
Por la noche, las redes metalorgánicas (MOF) atrapan la humedad invisible del aire; de día, el sol la libera convertida en agua limpia. En pleno valle de la Muerte, con un 14 por ciento de humedad nocturna, un prototipo del Nobel Omar Yaghi recogió más de cien gramos de agua por kilo de material sin más energía que la luz del Sol.
EL LIMONERO QUE AVISA CUANDO TIENE SED
En una finca experimental de Fortuna (Murcia) se ensayan sensores clavados en el tronco de los frutales, parecidos a esos parches que controlan la glucemia de un diabético. Solo que aquí no miden azúcar: miden la sed del árbol, la fuerza con la que tira del agua del suelo. Con ese dato, el riego se puede ajustar, gota a gota, a lo que pide la planta.
EL SUDOR DE LAS LECHUGAS
En la Universidad Nacional de Singapur, una ciudad-Estado que importa casi toda su agua, han ideado un dispositivo movido solo por el Sol. Se coloca junto al cultivo y recoge el vapor que la planta suelta al respirar: de noche lo absorbe, de día lo devuelve como riego. En ensayos de invernadero recortó casi a la mitad el agua necesaria. El sudor de la lechuga, servido de vuelta a la lechuga.
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