Fran Custodio, con un 93% de discapacidad, permanecerá en su hogar tras meses de movilización social y una operación vecinal de 40.000 euros
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de la concentración vecinal que logró paralizar el lanzamiento de Fran Custodio. (SUR) 22/05/2026 a las 18:17h.El 16 de octubre del año pasado, Alameda se paralizó por Fran Custodio. Vecinos del municipio y de localidades cercanas dejaron sus trabajos, sus tareas y hasta la campaña del verdeo para concentrarse frente a la vivienda de la calle Baja en la que este alamedano, con un 93% de discapacidad, nació y ha vivido toda su vida ... . Aquel día, la presión social logró frenar un desahucio que parecía inminente. Meses después, esa movilización ha terminado abriendo la puerta al desenlace que entonces parecía más difícil: el fondo propietario del inmueble ha aceptado finalmente venderlo por 40.000 euros.
Cabe recordar que el origen del conflicto se remonta a hace más de cuatro décadas, cuando el padre de Fran puso la casa familiar como garantía para la compra de una finca. Con el paso del tiempo quedó pendiente una deuda de unos 36.000 euros, que acabó derivando en un procedimiento judicial y en la posibilidad real de lanzamiento. La familia llegó a plantear diferentes propuestas de pago, incluso por cantidades superiores a la deuda inicial, pero durante meses no obtuvo una respuesta que permitiera cerrar el conflicto.
El punto de inflexión llegó con aquella movilización de octubre. Más de 500 personas, según los cálculos municipales, se concentraron frente a la vivienda para impedir que Fran perdiera el lugar en el que ha pasado toda su vida. La comisión judicial terminó suspendiendo el lanzamiento y el caso quedó pendiente de nuevas decisiones. Desde entonces, el Ayuntamiento de Alameda asumió un papel de intermediación ante las dificultades para contactar con el fondo propietario.
Ofrecimiento
La solución empezó a tomar forma cuando varios vecinos se ofrecieron a comprar el inmueble. La propuesta fue formalizada ante notario y trasladada al Juzgado número 3 de Antequera, junto a la documentación municipal que acreditaba la existencia de una alternativa real. La intención era clara: adquirir la vivienda para que Fran pudiera seguir residiendo en ella y evitar que una situación arrastrada durante décadas acabara dejándolo sin el único espacio adaptado a sus necesidades.
Durante meses, sin embargo, el principal obstáculo siguió siendo la falta de comunicación con el fondo. El propio alcalde, José García Orejuela, había denunciado en varias ocasiones la dificultad para abrir una negociación directa, pese a que se habían manejado distintas cantidades. Finalmente, la cifra aceptada ha sido la última que estaba sobre la mesa: 40.000 euros.
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