Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Ejecutivo, afirmó que la decisión demuestra el compromiso del gabinete con la protección de los menores en el ámbito digital. La funcionaria citó la proliferación en X de imágenes de desnudos generadas con inteligencia artificial que, en apenas 11 días, alcanzaron un volumen de 3 millones de contenidos, muchos de ellos con representación de menores. “No podemos permitir que, a través del algoritmo, se amplifiquen o amparen estos hechos. Está en juego la seguridad de nuestros hijos, la protección de su imagen, su intimidad y su libertad”, declaró.
De acuerdo con un comunicado oficial citado por medios locales, el escrito enviado por el Consejo de Ministros señala que, tras la investigación y el análisis correspondientes, la Fiscalía deberá ejercer “las acciones penales que considere oportunas” para garantizar la seguridad de los menores frente a los posibles riesgos derivados del uso de inteligencia artificial en redes sociales. El objetivo es fijar criterios de actuación y establecer mecanismos que permitan a tutores y representantes legales hacer valer los derechos de niños y adolescentes.
El documento también precisa que la eventual responsabilidad penal no recaería únicamente en los usuarios que emplean herramientas de IA para generar imágenes sensibles, “sino que también podría haber responsabilidad dentro de las plataformas por el dominio que ejercen sobre los contenidos, las herramientas de IA integradas en ellas y la primacía de unos contenidos sobre otros a través de los algoritmos”.
prohibición del acceso a plataformas sociales para menores de 16 años; la tipificación como delitos de la manipulación algorítmica y de la amplificación deliberada de contenidos ilegales o falsos; así como la atribución de responsabilidad legal directa a altos ejecutivos de empresas tecnológicas por posibles infracciones cometidas en sus servicios.El presidente también adelantó que su administración trabajará de manera coordinada con la Fiscalía General del Estado para investigar y, en su caso, perseguir presuntas irregularidades cometidas por plataformas como X, Instagram y TikTok. Sin detallar casos concretos, aseguró que el Ejecutivo mantendrá una política de “tolerancia cero” y que defenderá la soberanía digital de España “frente a cualquier forma de coacción extranjera”.
Recibe en tu correo lo más relevante sobre innovación e inteligencia artificial con el newsletter de WIRED en español.ArrowLas medidas provocaron reacciones en el sector tecnológico. Elon Musk, director ejecutivo de X, respondió con una publicación en la que apodó al jefe del Ejecutivo como “sucio Sánchez” y lo calificó de “tirano y traidor”. En términos similares, Pavel Durov, cofundador de Telegram, advirtió que la adopción de las acciones anunciadas podría convertir a España “en un Estado de vigilancia bajo el pretexto de la ‘protección’”.
Ante estas críticas, Sánchez respondió de manera indirecta durante un acto oficial. En su intervención afirmó que “la voz de la razón, de la mayoría social y de la democracia no va a ser doblegada por los tecno-oligarcas del algoritmo”. El mandatario defendió la legitimidad de la actuación del Estado para proteger a la ciudadanía, en particular a los más jóvenes, frente a lo que describió como “el universo tóxico e impune en el que se han convertido las redes sociales”.