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Economía

Las manos de Pedro Sánchez

Las manos de Pedro Sánchez
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Así como firma la subida del salario mínimo o la amnistía de Puigdemont, estrecha lazos con Bildu. Leer
Radar MóvilLas manos de Pedro Sánchez 17 FEB. 2026 - 21:48El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, interviene durante el acto de la firma del acuerdo para la subida del salario mínimo interprofesional para 2026, en la sede del Ministerio de Trabajo y Economía Social.Eduardo ParraEuropa Press

Así como firma la subida del salario mínimo o la amnistía de Puigdemont, estrecha lazos con Bildu.

Como Pedro Sánchez se apuntó a última hora, en pleno fin de semana, al acto de la firma del acuerdo entre Yolanda Díaz y los sindicatos para volver a subir el salario mínimo, no había espacio para su rúbrica en el documento con membretes preparado para ese acto. Pero como el presidente del Gobierno ya estaba ante el atril, y ante la insistencia de la vicepresidenta y ministra de Trabajo, Sánchez acabó firmándolo entre risas como el artista que signa la camiseta de una fan entusiasmada. Minutos antes Díaz le había alabado por estar siempre "en el lado correcto de la historia" pese a las conocidas discrepancias entre ambos sobre el gasto en Defensa, los topes al precio de los alquileres, la política respecto al Sáhara tras el alineamiento aún sin explicar de Sánchez con la posición de Marruecos, o, lo penúltimo, el endurecimiento de las penas a los reincidentes impuesta por Junts, aprobado gracias a los votos de PP y Vox.

No es cuestión de pedirle coherencia a la todavía líder de Sumar en el Ejecutivo, pero sí llama la atención que pueda decirse de quien ha convertido en sorprendente virtud sus "cambios de opinión" respecto a los postulados tradicionales de su partido que siempre ha estado en el lado correcto de la historia. Salvo que tal posición aspiracional sea tan flexible como la catadura moral del inquilino de la Moncloa.

Porque con la misma tranquilidad con que firma la subida del salario mínimo pese a saber que arruina a sectores como el agrícola, Sánchez rubricó también la cesión de las competencias sobre prisiones al País Vasco a sabiendas de que serían utilizadas para otorgar el régimen de semilibertad a pistoleros de Eta como 'Txeroki', que ni han cumplido ni la décima parte de sus penas ni han pedido perdón a las familias de sus víctimas; o la ley de amnistía a la carta para Puigdemont que humilla al Estado de Derecho y a los servidores públicos que defendieron la legalidad constitucional del golpe separatista en Cataluña; o la eliminación de los controles que posibilitó la corrupción con adjudicaciones del Ministerio de Transportes que ahora investigan los tribunales de Justicia; así como el decreto de regularización masiva de inmigrantes ilegales para congraciarse con Podemos.

Todo ello sin el menor cargo de conciencia porque sus principios tienen la flexibilidad del junco y su brújula moral siempre señala hacia donde no hay resistencia. Al poco de triunfar la moción de censura contra Rajoy en junio de 2018, el autor intelectual del sanchismo, Iván Redondo, usó la cuenta institucional en X (que ahora la Moncloa amaga con cerrar) de la portavocía del Gobierno para ensalzar la figura política de Sánchez con el siguiente mensaje que generó vergüenza ajena entonces, y más aún debería causar en vista de su trayectoria posterior. "Las manos del presidente marcan la determinación del Gobierno".

Pues bien, esas manos son las que han estrechado sin ruborizarse las de alguien tan deleznable como la portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurua, que señalaba objetivos a los pistoleros de la banda terrorista desde las páginas de 'Egin', o las del golpista Oriol Junqueras, al que recibió hace poco en la sede de la Presidencia con honores aunque continúa inhabilitado para ejercer ningún cargo público por haber tratado de dinamitar en 2017 el orden constitucional vigente.

Por arte de birlibirloque, Sánchez participó ayer como el más convencido en el acto celebrado en el Congreso de los Diputados para conmemorar que la Constitución de 1978, la misma que sus socios aspiran a derogar e incumple de forma reiterada al no presentar los Presupuestos del Estado desde 2022, se ha convertido en la más longeva de la Historia de España.

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Fuente original: Leer en Expansión
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