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Guía para entender la crisis del crédito privado: ¿se avecina un colapso financiero?

Guía para entender la crisis del crédito privado: ¿se avecina un colapso financiero?
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Los fondos que dan préstamos a las empresas desatan el nerviosismo en el mercado. Leer
MERCADOSGuía para entender la crisis del crédito privado: ¿se avecina un colapso financiero? 12 MAR. 2026 - 13:25Jamie Dimon, presidente de JPMorgan, ha advertido en varias ocasiones de los riesgos en el ámbito del crédito privado.Victor J. BlueEXPANSION

Los fondos que dan préstamos a las empresas desatan el nerviosismo en el mercado.

Morgan Stanley y Cliffwater han limitado las retiradas de dinero de sus fondos de crédito.

Algo parecido han tenido que hacer Blackstone, BlackRock y Blue Owl al no poder atender la fuerte demanda de devoluciones por parte de los inversores.

La firma suiza de capital riesgo Partners Group avisa de que los impagos por parte de las compañías prestatarias de esos fondos pueden dispararse. Las gestoras cotizadas del sector se desploman en Bolsa. JPMorganha rebajado el valor de los préstamos concedidos a los fondos de crédito. Y Deutsche Bank ha cifrado hoy su exposición al sector en 26.000 millones de euros.

Todas estas noticias apuntan a la creciente preocupación en el mercado ante el sector del crédito privado, por el miedo a una crisis que contagie al resto del sistema financiero y la economía.

Para entender este mercado, opaco y complejo por definición, EXPANSIÓN publica una guía con sus principales características.

Qué es el crédito privado

Hay una definición muy amplia -defendida por Marc Rowan, CEO de Apollo- que considera como crédito privado todo lo que no es deuda cotizada en mercados públicos. Esto incluiría incluso los préstamos de la banca. Solo en Estados Unidos, hay 40 billones de dólares de deuda empresarial no cotizada, concedida tanto por bancos como fondos y otros inversores.

Otros lo identifican, por el contrario, con la banca en la sombra: todo crédito concedido por instituciones distintas a la banca regulada, desde fondos de inversión a aseguradoras y planes de pensiones, incluyendo préstamos y bonos. En el mundo hay 238 billones de dólares en esta categoría.

Pero, cuando en el mercado se habla de crédito privado, se refiere generalmente a préstamos directos concedidos por fondos de inversión (normalmente gestionados por el capital riesgo) a empresas no financieras (normalmente con elevado apalancamiento).

Qué tamaño tiene el sector

Utilizando esta última definición, se estima que la industria tiene concedidos préstamos en todo el mundo por unos 2,5 billones de dólares, de los que entre 1,5 y 2 billones de dólares estarían en Estados Unidos (el BCE habla de 0,4 billones de euros en Europa). Desde la crisis financiera, se estima que el capital colocado en estos fondos se ha multiplicado por cuatro.

Por qué ha crecido tanto

El principal motivo es que los nuevos controles regulatorios y las exigencias de capital a los bancos tras la crisis financiera han hecho que estas entidades no quieran prestar dinero a las empresas donde aprecian un mayor riesgo. Para cubrir la demanda de estas compañías, han crecido los citados fondos de crédito.

Sus préstamos suelen implicar un elevado tipo de interés (por el mayor riesgo), a medio-largo plazo (5 a 7 años) y varían mucho el tipo de garantías y condiciones.

Quiénes son los principales actores

Las gestoras de capital riesgo, desde Apollo a KKR pasando por Blackstone, CVC, Ares Management o EQT, han visto en la concesión de crédito un área de gran crecimiento. Fondos tradicionales como BlackRock también han entrado a la industria, con la adquisición de HPS.

En muchos casos, las mismas empresas cuyo capital es adquirido por fondos de capital riesgo -a través de compras con mucha deuda- son financiadas por fondos de crédito.

Qué tipo de vehículos se utilizan para dar crédito

Las gestoras utilizan diversas estructuras para realizar los préstamos directos a las empresas. Lo más común es el empleo de los típicos fondos cerrados de capital privado, donde los partícipes institucionales ponen dinero y se establece un periodo de 10 años para realizar las inversiones y recuperarlas.

Pero, en los últimos años, han proliferado en EEUU las compañías de desarrollo de negocio (BDC), empresas gestionadas por las mismas firmas de capital riesgo pero donde pueden poner dinero los minoristas y existen ventanas de liquidez. Algunas están cotizadas y otras no.

Goldman Sachs estima que, sobre un volumen total de préstamo directo a empresas de 1,509 billones de dólares en EEUU, 1,06 billones están en fondos tradicionales, 322.000 millones en BDC no cotizadas y 127.000 millones en BDC cotizadas.

¿Cuál es el problema actual?

El año pasado, las bancarrotas de Tricolor y First Brands en Estados Unidos, sociedades en parte financiadas por el crédito privado, generaron el temor a la aparición de más casos de empresas con problemas para repagar la deuda.

Jamie Dimon, presidente de JPMorgan, resumió este miedo al hablar de la potencial aparición de "cucarachas" en el sector, insinuando que la falta de control de los fondos privados podría generar nuevas crisis.

El desarrollo de la inteligencia artificial (IA) ha generado en 2026 un nuevo riesgo para el sector. Muchos analistas anticipan que la nueva tecnología podría dejar fuera de juego a múltiples suministradores de servicios de software, ya que las empresas serán capaces de gestionar sus propios sistemas.

UBS ha estimado que podría haber peligro de impago en deuda de ese sector por 300.000 millones de dólares. Y buena parte de esa exposición está en los fondos de crédito: el 25% de la cartera de las BDC corresponde a préstamos a la industria del software.

Si se dispara la inflación por la guerra de Irán y hay un frenazo económico, los problemas podrían extenderse a empresas de otros sectores dentro de esos fondos.

¿Cómo está reaccionando el mercado?

Por un lado, la cotización de las grandes gestoras del capital riesgo y de las BDC que están en Bolsa han caído con fuerza. En las BDC no cotizadas, mientras tanto, se está produciendo una fuerte demanda de retirada de fondos por los partícipes aprovechando sus ventanas de liquidez. Esto explica la decisión de varias entidades de limitar las devoluciones, para evitar una crisis de liquidez.

Goldman Sachs estima que los minoristas (clientes de banca privada normalmente) que han puesto dinero en esos vehículos podrían reclamar la devolución de entre 45.000 y 70.000 millones de dólares de su capital en los próximos dos años.

Según ese banco de Wall Street, ese volumen total podría ser asumible con la liquidez de los fondos, pero a nivel individual algunas firmas podrían sufrir.

¿Cuál es el peor escenario?

En sí misma, la industria de los fondos de crédito es un nicho relativamente pequeño en el conjunto de la deuda empresarial global. Pero diversos organismos, como el FMI, el BCE o el Banco de Pagos Internacionales, vienen avisando de las interconexiones de ese sector con bancos y aseguradoras.

Por un lado, muchas de las grandes gestoras (como Apollo, Blackstone o KKR) son propietarias de aseguradoras que invierten en paralelo en sus operaciones de crédito, o bien ponen dinero en sus fondos. Por otro lado, los bancos prestan dinero a las gestoras, a sus fondos y a sus participadas. Moody´s calcula en 300.000 millones de dólares la exposición de las entidades de EEUU al crédito privado.

Es decir, si hubiera una ola de impagos en los fondos de crédito, las pérdidas podrían llegar a aseguradoras y bancos, provocando restricciones de crédito y un mayor coste de la deuda para muchos sectores de la economía.

¿Tiene presencia el sector en España?

Su peso es muy inferior al que tiene en Estados Unidos y, a partir de estadísticas de Pitchbook, se puede estimar que el volumen prestado a empresas en España por los fondos en los últimos años asciende a unos 90.000 millones de euros.

Según un reciente informe del Banco de España, 528 empresas españolas recibieron financiación de créditos privados entre 2019 y 2023, frente a las 955.893 que recurrieron a los bancos. La mayor parte estaban en los sectores de tecnología, comunicaciones e industria, y su tamaño es superior al de las compañías que recurren a crédito de las entidades.

De media, los acuerdos de crédito privado en España han ascendido a 104 millones de euros, frente a los 800.000 euros de los préstamos bancarios. El plazo medio en esas operaciones es de 6,64 años con un interés del 5,31%.

La mayor parte del crédito concedido en España llega de fondos extranjeros. El capital recaudado por entidades locales ascendía solo a unos 600 millones de dólares al final de 2023.

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Fuente original: Leer en Expansión
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