Si vas de visita a Londres, es posible que hayas visto que de algunos puentes que cruzan el río Támesis cuelga una enorme bala de paja. Nadie se la ha dejado allí por error, se trata de un sistema de señalización que data del siglo XVIII.
Aviso a navegantes. El motivo de colgar una bala de paja de los puentes que cruzan el Támesis viene de un antiguo reglamento del puerto de Londres. La cláusula 36.2 de los estatutos indica que se debe colgar una bala de paja "cuando la altura libre de un arco o el vano de un puente se reduce con respecto a sus límites habituales", es decir, que se trata de una señalización para que ningún barco se golpee contra el puente.
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Dudosa efectividad. Cuando se aplicó la ley por primera vez tenía sentido usar algún elemento físico como advertencia de que un puente estaba más bajo de lo habitual. Por aquel entonces, el Támesis era la principal vía de acceso de mercancías a la ciudad y estaba muy concurrido, por lo que era necesario usar señalizaciones. Lo llamativo es que se haya mantenido a lo largo de los siglos, sobre todo teniendo en cuenta que existen métodos más efectivos para señalizarlo, especialmente de noche cuando puede que la bala no se distinga bien.
Casos recientes. No es una rareza, el sistema se aplica religiosamente cada vez que hay cualquier trabajo que reduzca aunque sea un poco la altura de un puente. Sucedió en 2023 en el puente peatonal Millenium, en 2024 en el puente East India Dock Road, en 2025 en el puente ferroviario de Barnes y en el puente de Charing Cross. Los responsables de colgar la bala de paja son los contratistas que realicen los trabajos correspondientes. Si no lo hacen, se enfrentan a multas de hasta 5.000 libras.
Una costumbre muy inglesa. Hay más leyes pintorescas que siguen vigentes en Reino Unido, como la que establece que ciertas especies de peces son propiedad de la corona (ballenas, delfines o esturiones) o la 'Salmon Act', que establece como delito el "manejo sospechoso de un salmón", en referencia a la pesca furtiva. Hay otras que por lo que sea no siguen aplicando, como la Licensing Act de 1872 que prohibían estar borracho en un lugar público.
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La noticia
Hay fardos de paja colgando de los puentes del Támesis. No es casual, es un sistema de seguridad de hace siglos
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Amparo Babiloni
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Hay fardos de paja colgando de los puentes del Támesis. No es casual, es un sistema de seguridad de hace siglos
El reglamento se sigue aplicando a pesar de existir sistemas más modernos y fiables.
Si vas de visita a Londres, es posible que hayas visto que de algunos puentes que cruzan el río Támesis cuelga una enorme bala de paja. Nadie se la ha dejado allí por error, se trata de un sistema de señalización que data del siglo XVIII.
Aviso a navegantes. El motivo de colgar una bala de paja de los puentes que cruzan el Támesis viene de un antiguo reglamento del puerto de Londres. La cláusula 36.2 de los estatutos indica que se debe colgar una bala de paja "cuando la altura libre de un arco o el vano de un puente se reduce con respecto a sus límites habituales", es decir, que se trata de una señalización para que ningún barco se golpee contra el puente.
Dudosa efectividad. Cuando se aplicó la ley por primera vez tenía sentido usar algún elemento físico como advertencia de que un puente estaba más bajo de lo habitual. Por aquel entonces, el Támesis era la principal vía de acceso de mercancías a la ciudad y estaba muy concurrido, por lo que era necesario usar señalizaciones. Lo llamativo es que se haya mantenido a lo largo de los siglos, sobre todo teniendo en cuenta que existen métodos más efectivos para señalizarlo, especialmente de noche cuando puede que la bala no se distinga bien.
Una costumbre muy inglesa. Hay más leyes pintorescas que siguen vigentes en Reino Unido, como la que establece que ciertas especies de peces son propiedad de la corona (ballenas, delfines o esturiones) o la 'Salmon Act', que establece como delito el "manejo sospechoso de un salmón", en referencia a la pesca furtiva. Hay otras que por lo que sea no siguen aplicando, como la Licensing Act de 1872 que prohibían estar borracho en un lugar público.