Satélite SpainSat NG 2 en vertical dentro de la sala blanca Rodrigo Mínguez Toulouse (Francia)
Observatorio de la Defensa Hisdesat ya trabaja en un nuevo satélite al constatar que el SpainSat NG 2 es "irrecuperable" tras una colisión en noviembreLa milimétrica partícula espacial que impactó contra el sistema español lanzado el pasado octubre ha dejado inoperativos los motores del satélite.
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Gastón Trelles Publicada 16 enero 2026 09:02h Actualizada 16 enero 2026 09:33hLas claves nuevo Generado con IA
El satélite SpainSat NG II, lanzado en octubre de 2025, quedó inoperativo tras una colisión con una partícula en noviembre, lo que inutilizó sus motores.
Hisdesat ha iniciado el desarrollo de un nuevo satélite, SpainSat NG III, cuyo contrato está previsto antes del verano, aunque su construcción llevará al menos tres años.
La pérdida del SpainSat NG II no afecta los servicios previstos gracias a la continuidad del SpainSat original y a la cobertura del seguro.
El programa SpainSat NG ha supuesto una inversión de 2.000 millones de euros e importantes avances tecnológicos en la industria espacial española.
2026 no ha comenzado nada bien para la industria espacial española. Tras un 2025 marcado por el lanzamiento exitoso de los dos satélites de comunicaciones militares SpainSat NG -los mayores y más modernos jamás desarrollados en España-, el nuevo año ha iniciado con la "pérdida irrecuperable" de, precisamente, uno de estos sistemass.
El pasado 2 de enero, a través de un comunicado conjunto entre el Ministerio de Defensa y las empresas Indra e Hisdesat, se dio a conocer que el SpainSat NG II, puesto en órbita el pasado 23 de octubre, había sufrido "un impacto externo y fortuito" mientras se trasladaba a su posición orbital final. Desde entonces nada más se ha informado del satélite.
Si bien en el comunicado enviado hace exactamente dos semanas no se precisaba la fecha en la que se produjo la colisión, que tuvo lugar a 50.000 kilómetros de la Tierra, EL ESPAÑOL ha confirmado que la misma ocurrió el 29 de noviembre, un día después de que Indra aprobase la compra de Hispasat e Hisdesat.
Aquí fabrica España el satélite más avanzado de Europa para Defensa: "puede resistir hasta explosiones nucleares"Fuentes próximas al proyecto SpainSat han corroborado esta fecha y explicado que el suceso se produjo en un momento en el que el centro de control no recibía las señales del satélite debido a su posición orbital.
Las mismas fuentes han detallado que el retraso de más de un mes en comunicar sobre el accidente se debió, justamente, a que el análisis en profundidad de las consecuencias del impacto solo podía realizarse en ocasiones concretas y con un tiempo limitado.
Desde entonces la empresa Airbus Defence and Space, responsable de conducir al SpainSat NG II hasta su ubicación definitiva, ha paralizado las maniobras de circularización orbital, es decir, que el satélite ha dejado de adaptar su órbita a la geoestacionaria que tenía prevista.
El gigante aeroespacial se encuentra confeccionando un informe sobre el estado actual del sistema, cuya versión definitiva demorará varias semanas. Este documento es fundamental para que la empresa que ha asegurado el satélite, la británica Aon, corrobore los daños sufridos por el Spainsat.
Lanzamiento del satélite Spainsat NG II a bordo de un cohete Falcon 9 SpaceX
No obstante, un adelanto de dicho informe ha sido presentado este miércoles al Ministerio de Defensa, en una reunión llevada a cabo en las oficinas que Hisdesat posee en el madrileño Paseo de la Castellana y al que también han asistido representantes del grueso de empresas involucradas en el programa.
Este encuentro ha servido para constatar que proseguir con la misión del SpainSat NG II es inviable, tal como ha afirmado a EL ESPAÑOL una fuente conocedora de lo discutido en dicha cita. La milimétrica partícula de apenas unos gramos de masa que colisionó contra el satélite español atravesó un cable de potencia y ha dejado inoperativos sus motores iónicos.
No obstante, la nave está estable, completa y en una órbita muy excéntrica, de forma que no interferirá en las operaciones espaciales presentes o futuras. A su vez su pérdida no supone ningún perjuicio a nivel económico, al contar con el mencionado seguro contra este tipo de daños.
El NG III, ya en marcha
Ante esta situación, Hisdesat ya ha puesto en marcha el proceso para la construcción de un nuevo satélite, que será bautizado SpainSat NG III y cuyo desarrollo comenzará "cuanto antes", según ha podido saber este medio. La previsión de la compañía, ahora bajo la órbita de Indra Space, es contratar este tercer sistema "antes del verano".
Sin embargo, las mismas fuentes han explicado que los trabajos industriales se prolongarán al menos por tres años, dado que la cadena de suministro de componentes espaciales esenciales nunca ha logrado recuperarse de las consecuencias de la pandemia del Covid-19.
El Gobierno autoriza la compra de Hispasat por Indra, que se cerrará antes de que acabe 2025Expertos consultados para este artículo han señalado que, dentro de lo malo, este era el satélite "más prescindible" de los dos SpainSat NG.
El aparato dañado iba a tomar la posición que actualmente ocupa el sistema SpainSat (lanzado en 2006), el cual, no obstante, iba a continuar operativo, ya que aún funciona de forma óptima pese a sus 20 años. De esta manera, los servicios que iba a ofrecer el NG II están garantizados.
Los planes originales de Hisdesat eran que el veterano satélite -incluso pese a su lógico desfase tecnológico- se trasladara a una órbita que le permitiera brindar servicios sobre el océano Pacífico, un gran anhelo de la compañía dado que le permitiría ampliar su cartera de clientes.
De hecho, fuentes próximas al proyecto han adelantado que se baraja la posibilidad de aprovechar la situación actual para, junto al futuro NG III, emprender la construcción de un cuarto satélite que, llegado el momento, opere sobre el Pacífico.
2.000 millones de inversión
Con un tamaño superior a los siete metros de altura y un peso de seis toneladas, los SpainSat NG se han diseñado para ofrecer comunicaciones encriptadas, resistentes a ciberataques e interferencias, tanto a clientes civiles como militares y gubernamentales.
Estas capacidades se apoyan en un conjunto de antenas activas y sistemas avanzados de protección que operan en las bandas X, Ka militar y UHF.
Ambos satélites -y previsiblemente también el NG III- han sido construidos sobre la plataforma Eurostar NEO de Airbus, una de las más avanzadas de Europa. Este sistema combina alta capacidad, flexibilidad y una propulsión completamente eléctrica, que reduce costes y aumenta la eficiencia operativa.
Su desarrollo ha sido posible gracias a un esfuerzo conjunto del sector aeroespacial español, que ha asumido cerca del 50% del diseño y la fabricación de los satélites. Las filiales nacionales de Airbus Defence and Space y Thales Alenia Space han encabezado el trabajo técnico, incorporando innovaciones sin precedentes en la protección frente a ataques electrónicos y fenómenos nucleares a gran altitud.
Spainsat NG Arte EE
El proyecto ha requerido una inversión global cercana a los 2.000 millones de euros y se ha desarrollado durante más de cinco años. La pandemia de Covid-19 y la guerra de Ucrania introdujeron desafíos importantes, como la necesidad de sustituir el propulsor originalmente diseñado en Rusia por un nuevo sistema de fabricación europea.
El programa ha impulsado también la modernización de la infraestructura de control espacial española. Los centros que antes operaban los satélites antiguos, ubicados en Arganda del Rey (Madrid) y Maspalomas (Gran Canaria), han cedido el testigo al nuevo Centro de Control de Satélites que Hisdesat ha inaugurado en Hoyo de Manzanares (Madrid).
Estas instalaciones, dotadas de equipos de última generación, permiten gestionar los satélites en tiempo real y garantizar la máxima seguridad de las comunicaciones. Se trata de una de las infraestructuras de control espacial más tecnológicamente avanzadas del sur de Europa.
Con este proyecto, la industria espacial nacional -caracterizada por la cooperación entre instituciones públicas y empresas privadas- ha alcanzado un grado de madurez y autonomía tecnológica sin precedentes.