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Macroeconomía Hoy los españoles dejamos de trabajar para el Estado: la 'liberación fiscal' se ha retrasado 54 días desde que llegó SánchezLa Fundación Civismo avisa de que las jornadas destinadas en exclusiva a pagar impuestos y cotizaciones han vuelto a subir este 2026.
El esfuerzo tributario de cada ciudadano depende de la región: en Madrid hay que dedicar menos días que en Cataluña.
Más información: Los ingresos fiscales se disparan un 10,4% en 2026 pese a que Hacienda 'pierde' 1.310M en rebajas fiscales por la guerra
Eduardo Ortega Socorro Publicada 20 agosto 2026 02:46h Las clavesLas claves Generado con IA
Este 20 de agosto tiene un significado especial: Se celebra el día de la Liberación Fiscal. Es decir, que a partir de este jueves los españoles dejan de trabajar para pagar exclusivamente impuestos y cotizaciones al Estado, principalmente, y al resto de las Administraciones Públicas.
El periodo en el que los hogares tienen que destinar todos sus ingresos a las arcas públicas ha vuelto a crecer este 2026, según los cálculos de la Fundación Civismo. Este plazo ha aumentado hasta los 231 días, dos más que en 2025.
Un incremento que se ha vuelto habitual desde que Pedro Sánchez es presidente del Gobierno. Cuando el socialista llegó a la Moncloa, en 2018 este periodo estaba en los 177 días (casi medio año) y el día de la Liberación Fiscal sucedió el 27 de junio. Hoy se celebra el 20 de agosto. Y esto significa que se ha retrasado 54 días desde entonces.
El retraso se debe a los incrementos tanto fiscales como de cotizaciones sociales que el Ejecutivo ha venido aplicando en los últimos ocho años. Y que ha incrementado el esfuerzo fiscal que tiene que hacer la ciudadanía, que debe dedicar casi ocho meses de ingresos íntegramente a las arcas públicas.
Sin embargo, el informe de Civismo hace hincapié en que, en esta última legislatura, la presión fiscal sobre la población se está incrementando sin que el Gobierno haya necesitado Presupuestos Generales del Estado para ello.
División en el Gobierno por el IRPF: Sumar exige 'deflactarlo' en rentas menores de 30.000 euros y el PSOE ni se lo plantea"La ausencia de nuevos Presupuestos no ha supuesto una congelación real de la presión fiscal", indican desde Civismo. De hecho, recuerdan que el año pasado los ingresos tributarios alcanzaron 325.356 millones de euros, un 10,4 % más que en 2024, mientras que el PIB nominal creció un 5,8 %.
"Esta diferencia revela que la recaudación creció con mayor intensidad que la economía nominal, reforzando la tesis de una fiscalidad expansiva por inercia", añaden.
Una de las causas de este fenómeno es la progresividad en frío y la no deflactación del Impuesto sobre la Renta (IRPF).
Consiste en que los salarios suben para compensar las subidas de precios. Pero, al no adaptarse (o deflactar) los tramos de IRPF a la evolución de la inflación, el contribuyente pasa a un tramo superior. Y paga más en este impuesto sin tener una mejora real de poder adquisitivo.
La decisión del Gobierno de no adaptar el IRPF a la inflación cuesta entre 250 y 2.163 euros al año a cada contribuyenteAsí, la decisión de no deflactar aumenta el esfuerzo fiscal de los contribuyentes. Concretamente, según el Consejo General de Economistas, cada uno tiene que abonar entre 250 y 2.163 euros adicionales por ello este 2026.
"La inflación fiscal encubierta reduce la renta disponible de las clases medias", denuncian desde Civismo. A esto hay que sumar el IVA, cuyo coste para los bolsillos de las familias se eleva según aumente la inflación. "Sigue siendo una carga relevante y regresiva sobre el consumo ordinario de los hogares".
El aumento de las cotizaciones que se tienen que abonar a la Seguridad Social también tiene un importante papel en elevar los días que los españoles trabajan en exclusiva para las Administraciones Públicas.
Cabe recordar que este mismo año las aportaciones de los trabajadores a la Seguridad Social aumentaron casi un punto por el Mecanismo de Equidad Intergeneracional. De hecho, es la principal causa de que los hogares hayan perdido ingresos reales en los primeros meses de 2026, tal y como registra la OCDE.
Los hogares españoles sufren en 2026 la mayor caída de ingresos reales de los últimos tres años, según la OCDELa suma de cotizaciones e impuestos lleva a que, según Civismo, "de cada 100 euros de coste laboral sólo 58,3 lleguen al trabajador como salario neto".
Sin embargo, la fundación también llama la atención de la "segunda capa fiscal" que deben soportar los hogares por decisión de las autonomías y de los municipios.
Impuestos como el de bienes inmuebles, el de circulación o los de Sucesiones y Donaciones configuran "una red de cargas dispersas que no siempre se perciben como parte del esfuerzo fiscal total", indican en Civismo.
Una "tributación silenciosa" (sobre todo en campos como el de la vivienda) que representa aproximadamente 4.110 euros anuales, "equivalentes a 60,7 días de renta neta del trabajador medio".
Cataluña es la CCAA que más impuestos cobra por comprar una vivienda: su peaje fiscal es un 16,2% más alto que la mediaDe ahí que, aunque hasta esta línea hayamos hablado en términos de medias nacionales, el día de la Liberación Fiscal no es homogéneo, Y puede variar mucho dependiendo de la comunidad autónoma de la que se trate y las deducciones o tarifas fiscales que aplique.
"El esfuerzo fiscal sigue siendo territorialmente desigual", indican desde la Fundación. De hecho, en Madrid, La Rioja, Canarias ya se ha celebrado el día de la Liberación Fiscal.
Esto se debe a que el IRPF efectivo que se paga en ellas es más bajo que en el resto de las autonomías. En cambio, los ciudadanos de Cataluña y Extremadura no vivirán su día de Liberación Fiscal hasta el 26 de agosto. Es decir, que les queda casi una semana.
Así las cosas, el informe demanda una "reforma fiscal orientada a la simplificación, la transparencia y la neutralidad".
La liberación fiscal se retrasa al 18 de agosto: con Sánchez los españoles trabajan 51 días más para pagar impuestosLos analistas de Civismo consideran que "el sistema tributario actual penaliza el trabajo, el consumo, la movilidad, la propiedad y la transmisión patrimonial mediante una acumulación de figuras estatales, autonómicas y locales".
Por ello, el objetivo del Ministerio de Hacienda debería estar en "reducir la complejidad normativa, evitar subidas encubiertas por inflación, revisar la fiscalidad silenciosa y garantizar que el contribuyente pueda conocer de forma clara el coste real del Estado". Pero no parece que este sea uno de los objetivos del Gobierno en lo que queda de legislatura. Veremos si lo es del que salga de las Elecciones Generales que se tendrán que celebrar en 2027.