Ferenc Bíró desde la azotea de su oficina en Budapest. Getty Images
Mundo Hungría estima en cerca de 170.000 millones de euros el 'agujero' en sus cuentas que dejó la corrupción de la 'era Orbán'La Oficina de Integridad denuncia la corrupción sistémica que impidió que las investigaciones por corrupción prosperasen bajo Viktor Orbán.
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Kitty Udvaros Publicada 10 junio 2026 01:45h Las clavesLas claves Generado con IA
Ferenc Bíró, presidente de la Oficina de Integridad de Hungría, ha desvelado las presiones que sufrió bajo el gobierno de Viktor Orbán por haber encontrado numerosas irregularidades que apuntaban a una corrupción sistemática. Estas resultaron en un déficit estatal de cientos de miles de millones de euros.
La Oficina de Integridad se creó en 2022 como medida anticorrupción que Bruselas exigió a Hungría para conceder los fondos europeos. Su labor consiste en vigilar la correcta utilización de los fondos europeos que llegan al país.
Se trata de una autoridad independiente, donde teóricamente el Gobierno no tiene ni competencia ni capacidad de influencia. Pero según ha revelado Bíró en la prensa húngara, la administración Orbán trató de obstaculizar la labor de la Oficina, y terminaron involucrándole a él en procesos judiciales en su contra.
'Conversación amistosa' con dos ministros
En marzo de 2024, Bíró fue convocado en el Ministerio de Justicia, para reunirse en el despacho del entonces ministro Bence Tuzson. En el encuentro también estuvo presente János Bóka, exministro de Asuntos Europeos.
"Cuando entré en el despacho ministerial, vi dos dispositivos de tamaño altavoz en la mesa. El ministro Tuzson dijo que eran para impedir las escuchas. Me preguntaba ¿por qué un ministro de Justicia necesitaría estos aparatos, qué se puede decir en su despacho que necesita ser protegido?", valoró.
"El ministro Tuzson me pidió específicamente no trabajar. Cuando le pregunté por qué no debería hacer mi trabajo, él no me dio argumentos. Simplemente repitió que no lo hiciera".
"Esto me dejó claro que el sistema había perdido la costumbre de argumentar. Simplemente se daban órdenes y la gente cumplía sin más. Que la Oficina no haga su trabajo, que yo me haga responsable de garantizar que mis empleados respetan esas órdenes", dijo Bíró.
"Pero al mismo tiempo tenía que representar la defensa de los objetivos marcados por Bruselas. La verdad que me sorprendió que fuera posible en Hungría en 2024. Para mí era inconcebible".
Magyar ya tiene el Gobierno con el que acercará Hungría a la UE: aúna ministros liberales, conservadores e independientesBíró admite que sus afirmaciones son muy serias, pero insiste en su disponibilidad para sostenerlas ante un tribunal si los exministros deciden querellarse contra él.
El caso de los respiradores
Según Bíró, las contrataciones públicas juegan un papel central en la corrupción organizada. En 2020, Hungría compró respiradores a un "criminal conocido", según le advirtió un contacto desde Malasia.
"Los respiradores se compraron, resultaron inutilizables y allí están en un almacén a día de hoy. Encima seguimos pagando por su almacenamiento", lamenta. El coste estimado de este negocio ha costado al país unos 843,84 millones de euros.
El alto cargo destaca que el principal problema estructural de la economía húngara es que el Estado se ha convertido en el protagonista económico principal al centralizar todos los fondos.
"Es más fácil desviar fondos de un único sitio que ir corriendo de un lado a otro. Otro problema muy grande es que nuestras leyes están hechas para que digan taxativamente qué es lo que no se puede hacer. Esto conlleva implícitamente que todo lo que no esté allí recogido, se puede hacer. Es lo que se aprovecha".
El primer Consejo de Ministros de Magyar borra el 'Orbanismo': condena los ataques rusos a Ucrania y promete prensa libreEstima que, en caso de las contrataciones públicas de comunicaciones, los importes que se desvían representan un 50% aproximadamente. "Lo más serio y triste es que todo traza un esquema sobre por qué conviene mantener pobre a la población de un país", declara. "Había proyectos que nacieron para que su financiación fuera desviada".
"Las personas pobres y sin educación adecuada son controlables, influenciables para prestar sus votos. Y si consideramos la situación de la deuda pública, el nivel del salario medio, la situación de la educación superior, podemos pensar fácilmente que es una técnica de Estado para mantener en el poder a unas esferas concretas de la sociedad".
Amenazas y cargos penales
Actualmente Bíró se encuentra imputado. La Justicia alega que alquiló otro vehículo oficial de alta gama, además del suyo, que cedió a su esposa, incurriendo así en abuso de poder.
Según los investigadores, también cometió irregularidades mediante labores de consultoría y la contratación de un amigo de la familia.
Ferenc Bíró en la entrevista con el medio húngaro De! Akcióközösség
Además, un decreto ministerial ha dificultado el acceso de la Oficina a las instituciones estatales. Según Biró, la única razón fue que ya habían comenzado a investigar de verdad.
La Oficina de Integridad indagaba en el gasto en comunicaciones de la Oficina Nacional de Comunicaciones, dirigida, entre otros, por Antal Rogán, exministro de la Oficina del Gabinete del primer ministro.
El magnate de los medios Gyula Balásy, famoso por ofrecerse a regalar sus empresas entre lágrimas al estado tras las elecciones, se lucró con contratos por valor de cientos de miles de millones.
Cincuenta policías se presentaron en la Oficina de Integridad una mañana, y al mismo tiempo, más de una docena de agentes antiterrorismo en su domicilio. Según Biró, durante el registro de la casa, su esposa y su hija fueron obligadas a permanecer encañonadas contra la pared.
"Pienso que necesariamente había una voluntad política detrás", afirma. "Lo que mi familia tuvo que soportar fue inhumano, y la persona que pudo causar este sufrimiento es igual de inhumana".
Déficit del presupuesto estatal
"¿Cuánto nos han costado los últimos 16 años?", se pregunta Bíró. "Según mi estimación conservadora, unos 168.855 millones de euros, basándome en mi experiencia de 30 años de trabajo profesional".
"Mientras que en 2010 los importes que representaban el desvío de los fondos por corrupción estaban cerca del 5% del Presupuesto, para el 2025, debido a la falta de mecanismos de frenos democráticos, este mismo importe se acercaba al 20%", denuncia. "Un escenario digno de los años 50", valora, en referencia a la época comunista.
Magyar choca con el presidente húngaro por su negativa a dimitir: impulsará un proceso de destitución en el Parlamento"Ahora llegamos a un punto de inflexión. Podemos dar el ejemplo de que el derecho protege a los que quieren abusar de él, o podemos demostrar que el derecho protege a los ciudadanos y al Estado".
Hasta ahora el nuevo Gobierno de Péter Magyar no ha pedido ningún dato de la Oficina, pero le ha trasladado su "firme apoyo" en la lucha contra la corrupción. Bíró se declara "encantado de colaborar".